Guía de lectura
Todas estas obras se leen enteras aquí, gratis, sin registrarse y sin descargar nada. Están en traducción moderna al español: no la de hace cien años que circula por ahí.
Lo que casi nunca te dicen es cuánto vas a tardar. Aquí sí, porque tenemos el texto y lo hemos contado. Empieza por arriba: el más corto de la casa se lee en 15 min.
Menos de una hora
Se leen de una sentada. Si nunca has leído un clásico, empieza por aquí: en el tiempo de una película tendrás uno entero.
10 obras

Hace mil años, en Persia, un astrónomo y matemático llamado Omar Khayyam escribía, casi a escondidas, breves cuartetos sobre lo único que le parecía seguro: que la vida es corta, el mañana incierto y el presente lo único que de verdad tenemos.

Frente a los estoicos, que enseñan a soportar, Epicuro enseña a disfrutar, pero con cabeza.

Sócrates está en prisión, condenado a muerte, esperando el día de la ejecución.

Epicteto nació esclavo y acabó siendo el maestro más influyente del estoicismo.

Un lobo que busca excusas para devorar a un cordero. Una zorra que desprecia las uvas que no alcanza.

«No es que tengamos poco tiempo: es que perdemos mucho.» Con esa idea demoledora abre Séneca el ensayo más incómodo que se ha escrito sobre cómo malgastamos la vida.

Hace veinticinco siglos, un general chino condensó en trece capítulos el tratado sobre el conflicto más influyente jamás escrito.

Un hombre de setenta años se levanta ante quinientos jueces atenienses que van a decidir si vive o muere.

Quinientas cuatro frases que desmontan, una a una, todas tus buenas intenciones.

El mismo año en que escribió «Sobre la amistad», y sabiéndose ya mayor, Cicerón compuso el más sereno de sus diálogos: una defensa de la vejez.
Entre una y tres horas
Libros cortos pero completos, de los que se terminan en un rato largo de sofá o en un par de trayectos.
19 obras

El Dhammapada —«el camino de la enseñanza»— es la colección de versos más querida del budismo: 423 aforismos que la tradición atribuye al propio Buda, reunidos en veintiséis capítulos.

Un profeta, Almustafa, está a punto de embarcar tras doce años en una ciudad extranjera.

Dentro de «El asno de oro» —la única novela latina que se conserva entera— una anciana consuela a una muchacha cautiva contándole el cuento más hermoso de la Antigüedad: el de Psique, una princesa tan bella que los hombres la adoraban como a una diosa, despertando los celos de la mismísima Venus.

Poco después del asesinato de César, y sabiéndose él mismo en peligro, Cicerón escribió el tratado más querido de la Antigüedad sobre la amistad.

Schopenhauer escribió este pequeño tratado con una honestidad brutal: no enseña a tener razón, sino a PARECER que la tienes.

Escrita hacia el siglo IV a.C., la «Poética» de Aristóteles es el primer tratado de teoría literaria de Occidente: el libro que enseñó a pensar cómo funciona una obra de arte.

El Tao Te Ching es probablemente el texto más breve y enigmático de toda la filosofía mundial.

En 1645, retirado en una cueva y con la muerte cerca, el más legendario espadachín de la historia de Japón —Miyamoto Musashi, invicto en más de sesenta duelos— escribió su testamento: un tratado sobre la estrategia, el combate y la vida.

Si el Tao Te Ching es el susurro del taoísmo, Chuang Tzu es su carcajada.

En vísperas de una gran batalla, el guerrero Arjuna se derrumba: no quiere matar a sus propios parientes y maestros, alistados en el ejército enemigo.

En 1637, un filósofo francés que vivía retirado en Holanda publicó un pequeño libro que abriría una era entera: el comienzo de la filosofía moderna.

En una cena en Atenas, un grupo de amigos —el poeta Agatón, el médico Erixímaco, el comediógrafo Aristófanes y el propio Sócrates, entre otros— acuerda que cada uno pronuncie un elogio del amor.

Es el día de la ejecución. Sócrates, condenado a muerte, pasa sus últimas horas rodeado de amigos, sereno, discutiendo la única cuestión que ahora importa: ¿sobrevive el alma a la muerte del cuerpo?

En 1513, desterrado de la Florencia a la que había servido, Maquiavelo escribió en unos meses el libro que cambiaría para siempre la forma de pensar el poder.

Durante dos mil quinientos años, ningún libro ha moldeado tanto a una civilización como este.

Publicado en 1759 sin firma, «Cándido» es la sátira más feroz y divertida de la literatura: la respuesta de Voltaire a quienes sostenían que vivimos en «el mejor de los mundos posibles».

Trescientos aforismos para moverse por el mundo sin ser devorado por él.

En 1900, un diplomático japonés educado en Occidente, Inazo Nitobe, se propuso explicar a europeos y americanos algo que no entendían: que Japón tenía un código moral tan profundo como la caballería medieval, aunque no lo hubiera escrito nadie.

La ira es una locura breve —escribió Séneca—, la más fea y peligrosa de todas las pasiones.
Entre tres y ocho horas
Ya son obras con recorrido. Se dejan y se retoman sin perderse: la web recuerda por dónde ibas.
16 obras

Todo el mundo quiere vivir feliz, escribe Séneca en la primera línea, pero a la hora de ver en qué consiste la felicidad andamos a ciegas.

Cincuenta y tres relatos breves sobre Francisco de Asís y sus primeros compañeros, recogidos un siglo después de su muerte por alguien que nunca firmó.

«El hombre nace libre, y en todas partes está encadenado.» Con esa frase arranca en 1762 el libro que cambió la forma de pensar el poder.

En el año 524, encarcelado y a la espera de una ejecución injusta, un antiguo cónsul y ministro del reino escribió el que sería uno de los libros más leídos de toda la Edad Media.

Publicado en 1859, «Sobre la libertad» es el alegato más influyente jamás escrito en defensa de la libertad individual frente al poder: el del Estado, pero también el de la mayoría y el de la opinión pública.

Cicerón lo escribió a los sesenta y dos años, con Roma deshecha tras el asesinato de César y sabiendo que le quedaba poco tiempo.

Después de la Biblia, es el libro cristiano más leído de la historia. Escrito hacia 1418 por un monje holandés que apenas salió de su monasterio, «La imitación de Cristo»

Si «El contrato social» pregunta cómo se funda el poder, este libro pregunta qué pasa cuando el poder rompe el trato.

El tomo final, y el más singular: Clausewitz murió antes de terminarlo.

El hombre más poderoso del mundo escribía de noche, para sí mismo, recordándose cómo vivir.

Escritas hacia el año 397, las «Confesiones» de San Agustín son la primera gran autobiografía de Occidente y uno de los libros más influyentes jamás escritos.

En julio de 1855 un periodista de Brooklyn sin nombre conocido se pagó de su bolsillo un libro delgado, sin firma en la portada y con doce poemas que no llevaban título.

Nietzsche lo escribió justo después del «Zaratustra» y lo pensó como su explicación: donde aquel cantaba, este argumenta.

La «Ética a Nicómaco» termina anunciando este libro: Aristóteles los pensó como uno solo.

Un hombre baja de la montaña después de diez años solo y empieza a hablar.

Es el libro que inventó la ética como disciplina, y sigue siendo el mejor sitio donde empezar.
Más de ocho horas
Las grandes. No se leen de una vez ni hace falta: capítulo a capítulo, cuando te apetezca, durante semanas si quieres.
15 obras

Epicteto nació esclavo y cojo, y acabó siendo el maestro de filosofía más respetado de su tiempo.

«La guerra es la continuación de la política por otros medios.» La frase se cita en todas partes, casi siempre para decir lo contrario de lo que quiso decir su autor.


Doscientas cuarenta y cuatro fábulas en verso, repartidas en doce libros.

Empieza como una conversación de sobremesa en el puerto del Pireo: unos amigos discuten qué es la justicia.

Troya cayó hace diez años y todos los griegos han vuelto a casa menos uno.

Montaigne se encerró en la torre de su castillo a los treinta y ocho años, sin plan y sin tema, y se puso a escribir sobre lo que se le pasaba por la cabeza.

Casi todo lo que sabemos de la mitología clásica viene de aquí. Dafne convertida en laurel para escapar de Apolo, Narciso enamorado de su reflejo, Eco reducida a repetir las últimas palabras, Ícaro cayendo, Midas convirtiendo en oro lo que toca, Orfeo volviéndose a mirar: todas esas historias las contó Ovidio, y así es como han llegado hasta nosotros.

Este es el libro que Maquiavelo consideraba su obra seria. «El príncipe»

Si el primer tomo pregunta qué es la guerra, este pregunta con qué se hace y cómo se aguanta.

Ocho años después de publicar los dos primeros libros, Montaigne añadió este tercero.

«Canta, diosa, la cólera de Aquiles.» El poema más antiguo de Europa no empieza por el principio de la guerra ni llega a su final: cuenta cincuenta y un días del décimo año de asedio a Troya, y todo arranca de una humillación entre dos hombres del mismo bando.

«A mitad del camino de nuestra vida me encontré por una selva oscura, porque el camino recto se había perdido.»

Séneca las escribió en los tres últimos años de su vida, retirado de la corte de Nerón y sabiendo que su antiguo alumno acabaría mandándole matar.

Si el primer libro es Montaigne aprendiendo a escribir sobre sí mismo, el segundo es Montaigne atreviéndose a todo.
Los tiempos salen de contar las palabras de cada obra: 200 por minuto en prosa y 130 en verso, que se lee más despacio. Son una orientación honrada, no un cronómetro.