
Yerma lleva años casada con Juan y no consigue tener un hijo. Eso, que en otra parte sería una desgracia privada, en su pueblo es una condena pública: las vecinas cuentan los años, las lavanderas murmuran en el río y su marido solo se preocupa de que nadie hable. Ella no quiere un hombre: quiere un hijo, y esa distinción la va aislando de todos. Prueba con las oraciones, con las conjuradoras y con la romería a la que acuden las mujeres estériles. Cuando entiende que Juan no desea lo mismo que ella, hace lo único que le queda por hacer. La segunda de las tragedias rurales de Lorca, entre «Bodas de sangre» y «La casa de Bernarda Alba». Los tres actos completos, con las canciones en verso.
La siguiente del conjunto: «La casa de Bernarda Alba». Ver el conjunto →
Se estrenó en Madrid en diciembre de 1934, con Margarita Xirgu, y provocó un escándalo: la prensa conservadora la atacó por inmoral y por anticlerical, sobre todo por la escena de la romería.
Lorca la subtituló «poema trágico», no drama, y la construyó con coros y canciones a la manera de la tragedia griega. La escena de las lavanderas es un coro en toda regla.
Esta edición conserva en verso las canciones —la nana del principio, el coro del río, la romería— separadas de la prosa del diálogo, como en el original.
Estructura, temas, personajes y contexto de Yerma: lo que ayuda a leerla mejor, y lo que suelen preguntar sobre ella.
Los personajes de la obra y el papel que juega cada uno.
Yo no pienso en el mañana, pienso en el hoy.
Marchita, pero segura. Ya lo sé... ¡Marchita!
He matado a mi hijo. ¡Yo misma he matado a mi hijo!
De una mujer casada que no logra tener hijos y de la presión de un pueblo que la juzga por ello. Yerma agota todos los remedios —oraciones, conjuros, una romería— y descubre que su marido nunca ha querido descendencia. Entonces lo mata, y con él mata su esperanza.
«Yermo» significa estéril, no cultivado, desierto. El nombre no es un nombre: es un diagnóstico, igual que Bernarda Alba o la Novia de Bodas de sangre son tipos más que personas.
Por la escena de la romería, donde las mujeres estériles acuden a una ermita en una fiesta de fondo claramente pagano, y por el retrato de un matrimonio como institución que aprisiona. La prensa conservadora de 1934 la acusó de inmoral y anticlerical.
Son el coro de la tragedia. Mientras lavan en el río comentan la situación de Yerma en verso, con las opiniones enfrentadas del pueblo. Es la escena más citada de la obra.
Poco más de una hora: tres actos, unas 11.000 palabras.
Esta edición de Yerma es una traducción moderna al español propia de Clasicalia, elaborada a partir del texto original de dominio público y revisada para que sea fiel al original y natural de leer hoy. La ofrecemos íntegra y gratis, para leer online sin registro ni descargas. Si prefieres la edición cuidada en papel o Kindle, la publicamos en Amazon.
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Federico García Lorca (2026). Yerma (Clasicalia, trad.). Clasicalia. https://clasicalia.com/yerma/
Federico García Lorca. Yerma. Traducción de Clasicalia, Clasicalia, 2026, clasicalia.com/yerma/.
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