El teatro es el clásico en su forma más rápida: una tarde de lectura, un golpe que dura años. Aquí está la trilogía tebana de Sófocles —Edipo Rey, Edipo en Colono y Antígona— con la estructura clásica de partes con la que se estudia, y Romeo y Julieta de Shakespeare en prosa clara y moderna.
Son las obras con las que medio mundo descubre la literatura en clase — y las que mejor demuestran que un clásico no necesita cien horas: necesita una buena tarde.
Porque es el formato breve de los clásicos: una tragedia se lee en una hora y contiene lo esencial de su autor. Edipo Rey, Antígona o Romeo y Julieta son, además, lecturas escolares de referencia.
Por la historia: Edipo Rey, Edipo en Colono y Antígona. Tenemos una guía completa del orden en la sección Leer en conjunto.