Antes de la historia y de la filosofía estuvo el poema: la forma en que los pueblos guardaron su memoria, sus dioses y sus héroes. Son las obras fundacionales, las que toda la literatura posterior no ha dejado de citar.
Aquí están la Odisea y la Ilíada de Homero, la Divina Comedia de Dante y la Eneida de Virgilio: los grandes viajes y descensos que fundaron la imaginación de Occidente, completos y en prosa clara, junto al Rubaiyat y las Hojas de hierba de Whitman.