
«Soy un hombre enfermo… Soy un hombre malvado. Soy un hombre desagradable.» Así empieza a hablar un funcionario retirado de cuarenta años que vive solo en San Petersburgo y lleva veinte años rumiando. En la primera parte discute con un lector imaginario al que llama «señores» y al que va desmontando todo lo que cree: que el hombre busca su propio bien, que la razón basta, que dos por dos son cuatro. En la segunda cuenta tres episodios de cuando tenía veinticuatro años: una obsesión absurda con un oficial al que quiere obligar a apartarse en la acera, una cena de antiguos compañeros que lo humillan sin proponérselo, y una noche con Liza, una prostituta a la que hace daño porque es la única persona a la que puede hacérselo. Las dos partes completas, en traducción nueva del ruso al español de hoy.
La siguiente del conjunto: «Crimen y castigo». Ver el conjunto →
Es el libro bisagra de Dostoievski: lo escribió en 1864, entre la muerte de su mujer y la de su hermano, y todo lo que viene después —«Crimen y castigo», «Los hermanos Karamázov»— sale de aquí.
El objetivo declarado era «Qué hacer» de Chernyshevski, el libro de cabecera de los jóvenes socialistas rusos, que prometía una sociedad racional donde todo el mundo acabaría siendo bueno por interés propio. La respuesta del subsuelo es que el hombre escupirá en la sopa solo para demostrar que puede.
«Dos por dos son cuatro, en mi opinión, no es más que un descaro» es de las frases más citadas de la literatura moderna, y es un argumento entero contra la idea de que la vida se pueda calcular.
El narrador no tiene nombre y no es de fiar: se contradice, se corrige, presume y se retracta en la misma página. Es el primer narrador moderno de ese tipo y la línea llega hasta Céline, Beckett y Ellison.
La censura zarista le mutiló el capítulo décimo de la primera parte, donde estaba la salida religiosa. Dostoievski se quejó de que le habían dejado la blasfemia y le habían quitado la fe. Ese texto no se conserva.
Estructura, temas, personajes y contexto de Memorias del subsuelo: lo que ayuda a leerla mejor, y lo que suelen preguntar sobre ella.
Los personajes de la obra y el papel que juega cada uno.
Soy un hombre enfermo… Soy un hombre malvado. Soy un hombre desagradable.
Dos por dos son cuatro, en mi opinión, no es más que un descaro.
dos por dos son cuatro ya no es vida, señores, sino el principio de la muerte
¿qué me importan a mí las leyes de la naturaleza y la aritmética, cuando por alguna razón no me gustan esas leyes
mejor que nadie sé que con todo esto me perjudico únicamente a mí mismo y a nadie más
Y, lo principal, él mismo, él mismo se considera un ratón; nadie le pide eso
Al menos por la civilización el hombre se ha vuelto, si no más sanguinario, entonces seguramente peor
De un funcionario retirado, rencoroso y lucidísimo, que primero discute con un lector imaginario para demostrar que el hombre no actúa por su propio interés, y después cuenta tres episodios humillantes de su juventud que le dan la razón.
Unas tres horas y media. Son veintiún capítulos cortos repartidos en dos partes.
Porque el narrador dice vivir «bajo el suelo», en un rincón desde el que mira a los demás sin participar. No es un sótano real: es su manera de nombrar el sitio desde el que habla.
No hace falta, pero ayuda: es de dos años antes y contiene en germen la idea de Raskólnikov, la del hombre que se cree con derecho a saltarse la regla.
La primera parte cuesta más porque es un razonamiento y el que razona miente a ratos. La segunda es narrativa pura y va muy rápido. Muchos lectores empiezan por la segunda y luego vuelven.
La imagen del futuro racional y feliz que prometían los socialistas utópicos rusos, tomada del Crystal Palace de Londres. El narrador contesta que en cuanto lo levanten alguien le sacará la lengua.
Esta edición de Memorias del subsuelo es una traducción moderna al español propia de Clasicalia, elaborada a partir del texto original de dominio público y revisada para que sea fiel al original y natural de leer hoy. La ofrecemos íntegra y gratis, para leer online sin registro ni descargas. Si prefieres la edición cuidada en papel o Kindle, la publicamos en Amazon.
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Fiódor Dostoievski (2026). Memorias del subsuelo (Clasicalia, trad.). Clasicalia. https://clasicalia.com/memorias-del-subsuelo/
Fiódor Dostoievski. Memorias del subsuelo. Traducción de Clasicalia, Clasicalia, 2026, clasicalia.com/memorias-del-subsuelo/.
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