
Este es el libro que Maquiavelo consideraba su obra seria. «El príncipe» lo escribió en unos meses para intentar recuperar un puesto; los «Discursos» le llevaron años, y en ellos no habla de cómo conquistar un principado sino de cómo dura una república. El método es curioso y sigue funcionando: va leyendo la historia de Roma que contó Tito Livio y, capítulo a capítulo, saca de cada episodio una lección aplicable a su tiempo. Por qué los conflictos entre el pueblo y los nobles hicieron fuerte a Roma en vez de destruirla, por qué las acusaciones públicas evitan las conspiraciones, por qué un ejército de mercenarios pierde siempre. Quien solo conozca «El príncipe» se llevará una sorpresa: aquí Maquiavelo defiende la libertad republicana, desconfía de los que mandan solos y sostiene que el pueblo se equivoca menos que un gobernante. Son ciento cuarenta y dos capítulos repartidos en tres libros.
Nicolás Maquiavelo (1469-1527) fue durante catorce años secretario de la República de Florencia, con misiones diplomáticas por media Europa. Cuando los Médici volvieron al poder en 1512 lo destituyeron, lo encarcelaron y lo torturaron; se retiró a una casa de campo, y allí escribió sus dos libros de política.
Los «Discursos» se escribieron hacia 1517 y se publicaron en 1531, cuatro años después de su muerte, igual que «El príncipe». Los dedicó a dos amigos jóvenes y no a ningún poderoso, y lo explica: prefiere dedicarlos a quienes merecen ser príncipes antes que a quienes lo son.
Esta edición traduce el ORIGINAL ITALIANO (Wikisource), no una versión intermedia, e incluye la dedicatoria, los dos proemios y los 142 capítulos con sus rótulos: sesenta en el libro primero, treinta y tres en el segundo y cuarenta y nueve en el tercero. El libro tercero no lleva proemio, y no es una omisión: es así en el original.
La multitud es más sabia y más constante que un príncipe
Cuán necesarias son en una república las acusaciones para mantenerla en libertad
Y así nació la creación de los Tribunos de la plebe, después de cuya creación vino a ser más estable el estado de aquella república
De cómo funcionan las repúblicas. Maquiavelo va leyendo la primera década de la historia de Roma escrita por Tito Livio y, capítulo a capítulo, extrae de cada episodio una lección política aplicable a cualquier tiempo.
En casi todo. «El príncipe» lo escribió en unos meses para intentar recuperar un puesto y trata de cómo se conquista y conserva un principado. Los «Discursos» le llevaron años y defienden la libertad republicana, desconfían del poder personal y sostienen que el pueblo se equivoca menos que quien manda solo.
Porque Maquiavelo no lo escribió. Los libros primero y segundo sí lo llevan; el tercero empieza directamente por su primer capítulo. No falta nada.
Del italiano original, no de una versión intermedia. Incluye la dedicatoria, los dos proemios y los 142 capítulos con sus rótulos: 60 en el libro primero, 33 en el segundo y 49 en el tercero.
Esta edición de Discursos sobre la primera década de Tito Livio es una traducción moderna al español propia de Clasicalia, elaborada a partir del texto original de dominio público y revisada para que sea fiel al original y natural de leer hoy. La ofrecemos íntegra y gratis, para leer online sin registro ni descargas. Si prefieres la edición cuidada en papel o Kindle, la publicamos en Amazon.
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Nicolás Maquiavelo (2026). Discursos sobre la primera década de Tito Livio (Clasicalia, trad.). Clasicalia. https://clasicalia.com/discursos-tito-livio/
Nicolás Maquiavelo. Discursos sobre la primera década de Tito Livio. Traducción de Clasicalia, Clasicalia, 2026, clasicalia.com/discursos-tito-livio/.
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