
Si «El contrato social» pregunta cómo se funda el poder, este libro pregunta qué pasa cuando el poder rompe el trato. Locke lo publicó en 1689, sin firmarlo, y en él sostiene algo que entonces era peligroso decir en voz alta: que un gobierno que traiciona la confianza del pueblo puede ser destituido. Su punto de partida es que los hombres no nacen súbditos de nadie. Antes de cualquier gobierno hay ya derechos —la vida, la libertad y los bienes—, y la propiedad nace del trabajo: lo que uno saca de la naturaleza con su esfuerzo deja de ser común y pasa a ser suyo. El gobierno no crea esos derechos, se instituye para protegerlos, y solo con el consentimiento de los gobernados. De aquí salen la separación de poderes, el límite del poder legislativo y el derecho de resistencia. Ochenta y siete años después, los redactores de la independencia americana escribían con este libro a mano.
John Locke (1632-1704) nació en Wrington, en el suroeste de Inglaterra, hijo de un abogado de familia puritana. Se formó en Oxford, ejerció de médico y entró al servicio de lord Ashley, luego conde de Shaftesbury, lo que le metió de lleno en la política de su tiempo. Cuando la conspiración contra el rey se torció, Locke se exilió a Holanda en 1683; volvió en 1689, con la Revolución Gloriosa ya hecha.
El «Segundo tratado» apareció ese mismo año dentro de los «Dos tratados sobre el gobierno», publicados de forma anónima. Se organiza en diecinueve capítulos y doscientas cuarenta y tres secciones numeradas, que van del estado de naturaleza a la propiedad, de la sociedad civil a los límites del poder legislativo, y terminan en la tiranía y la disolución del gobierno. Locke escribió además el «Ensayo sobre el entendimiento humano» y la «Carta sobre la tolerancia».
Esta edición traduce el inglés original de 1690 (Proyecto Gutenberg). Se ha conservado íntegra la numeración de las 243 secciones, que es como se cita esta obra en todo el mundo. Se han omitido las diez notas al pie en las que Locke remite al teólogo Richard Hooker, por ir en inglés isabelino y romper la lectura; en cambio, los pasajes de Hooker que Locke cita dentro de su propio discurso sí se conservan, porque forman parte del argumento. El texto de Locke está completo.
un estado de perfecta libertad para ordenar sus acciones y disponer de sus posesiones y personas
El estado de naturaleza tiene una ley de naturaleza que lo gobierna, la cual obliga a todos
nadie debe dañar a otro en su vida, salud, libertad o posesiones
El trabajo de su cuerpo, y la obra de sus manos, podemos decir, son propiamente suyos.
ha mezclado su trabajo con ella, y le ha unido algo que es suyo propio, y con ello la convierte en su propiedad
la tiranía es el ejercicio del poder más allá del derecho, algo a lo que nadie puede tener derecho
eran hombres libres e independientes unos de otros, y que establecieron un gobierno sobre sí mismos por su propio consentimiento
Esta es el alma que da forma, vida y unidad a la república
distinguir entre la disolución de la sociedad y la disolución del gobierno
De cuándo un gobierno es legítimo y qué puede hacer el pueblo cuando deja de serlo. Locke sostiene que los hombres nacen libres e iguales, que ya tienen derechos antes de existir gobierno alguno, y que el gobierno se instituye por consentimiento para protegerlos.
Porque defendía el derecho a destituir a un rey. Apareció en 1689 dentro de los «Dos tratados sobre el gobierno», sin firma. Locke había tenido que exiliarse a Holanda en 1683 por su cercanía a los conspiradores contra la corona.
Que nace del trabajo. La tierra y sus frutos son comunes, pero cuando alguien mezcla su esfuerzo con algo lo hace suyo, sin necesidad del permiso de los demás. Es el argumento más influyente y más discutido del libro.
En dónde queda la soberanía. Para Locke los individuos conservan derechos anteriores al pacto y encargan al gobierno protegerlos; para Rousseau cada uno se entrega entero a la comunidad y la soberanía es del pueblo como cuerpo, indivisible e irrepresentable.
Sí. Traduce íntegro el inglés original y conserva la numeración de las 243 secciones, que es como se cita esta obra. Solo se han omitido las diez notas al pie en las que Locke remite a Richard Hooker; los pasajes de Hooker que cita dentro de su propio texto sí están.
Esta edición de Segundo tratado sobre el gobierno civil es una traducción moderna al español propia de Clasicalia, elaborada a partir del texto original de dominio público y revisada para que sea fiel al original y natural de leer hoy. La ofrecemos íntegra y gratis, para leer online sin registro ni descargas. Si prefieres la edición cuidada en papel o Kindle, la publicamos en Amazon.
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John Locke (2026). Segundo tratado sobre el gobierno civil (Clasicalia, trad.). Clasicalia. https://clasicalia.com/gobierno-civil/
John Locke. Segundo tratado sobre el gobierno civil. Traducción de Clasicalia, Clasicalia, 2026, clasicalia.com/gobierno-civil/.
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