
Hipólito solo adora a Ártemis y desprecia a Afrodita. La diosa se venga haciendo que su madrastra, Fedra, se enamore de él. Cuando la nodriza revela el secreto y Hipólito estalla de asco, Fedra se mata dejando una acusación falsa; y Teseo maldice a su hijo sin escucharlo. De aquí sale el verso más polémico de la Antigüedad —«mi lengua ha jurado, mi mente sigue sin jurar»— y toda una descendencia: la Fedra de Séneca, la de Racine, la de Unamuno. Completa, en seis partes, traducida al español actual.
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Es la segunda versión: la primera, «Hipólito velado», escandalizó por una Fedra que se declaraba en escena. Eurípides la reescribió con una Fedra que se resiste — y ganó el primer premio en 428 a.C.
Aristófanes se burló del verso del juramento en «Las ranas», y en el juicio contra Eurípides se citó como prueba de sofística inmoral: en la obra, Hipólito cumple su palabra y muere por ello.
Esta edición traduce al español actual desde la versión inglesa literal de Theodore Alois Buckley (dominio público), con los nombres devueltos a su forma griega.
Mi lengua ha jurado... mi mente sigue sin jurar.
Mis manos están puras, pero mi mente tiene alguna contaminación.
Un amigo me destruye contra mi voluntad, él mismo sin querer.
¿Amigos? Rechazo la palabra: ninguna persona injusta es mi amiga.
Este dolor común a todos los ciudadanos ha llegado inesperadamente.
Oh hijo mío, de ninguna manera deshonres tu juramento.
Afrodita castiga a Hipólito, hijo de Teseo, por consagrarse solo a la casta Ártemis: hace que Fedra, su madrastra, se enamore de él. Fedra enferma callando; su nodriza se lo cuenta a Hipólito, que reacciona con desprecio, y Fedra se ahorca dejando una tablilla que lo acusa de haberla forzado. Teseo lo maldice y Poseidón cumple la maldición.
Porque parece autorizar a romper un juramento hecho de palabra. Aristófanes se lo echó en cara a Eurípides en «Las ranas», y en el juicio contra él se citó como ejemplo de sofística inmoral. Lo cierto es que en la obra Hipólito cumple su juramento y muere por ello.
Eurípides hace lo posible por que no lo sea: la muestra resistiéndose, enferma de vergüenza, decidida a morir sin hablar. Es la nodriza quien revela el secreto, y la acusación falsa nace del terror de Fedra por su honor y el de sus hijos. Esa Fedra que lucha es la novedad de esta versión.
La «Fedra» de Séneca, la de Racine (1677) —cima del teatro francés—, la de Unamuno y una larga descendencia. Cada época ha reescrito el mismo triángulo: la madrastra, el hijastro y el juramento.
Poco más de una hora: unas 13.000 palabras en seis partes que siguen la acción, del prólogo de Afrodita a la aparición final de Ártemis.
Esta edición de Hipólito es una traducción moderna al español propia de Clasicalia, elaborada a partir del texto original de dominio público y revisada para que sea fiel al original y natural de leer hoy. La ofrecemos íntegra y gratis, para leer online sin registro ni descargas. Si prefieres la edición cuidada en papel o Kindle, la publicamos en Amazon.
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Eurípides (2026). Hipólito (Clasicalia, trad.). Clasicalia. https://clasicalia.com/hipolito/
Eurípides. Hipólito. Traducción de Clasicalia, Clasicalia, 2026, clasicalia.com/hipolito/.
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