
«La heroica ciudad dormía la siesta.» Con esa frase empieza la novela más ambiciosa del siglo XIX español. Ana Ozores, casada con un magistrado jubilado que la trata como a una hija, se ahoga de aburrimiento en Vetusta, una capital de provincias donde todo el mundo se vigila. Dos hombres se la disputan: don Fermín de Pas, el Magistral de la catedral, que la dirige espiritualmente y la desea; y Álvaro Mesía, el donjuán del casino, que solo quiere añadirla a su lista. Entre los dos, y con el pueblo entero mirando, Ana se hunde. Clarín tardó dos años en escribirla y le salió la gran novela española del XIX, comparable a «Madame Bovary» y a «Ana Karénina». Los treinta capítulos completos.
Es la última: antes conviene leer «Los pazos de Ulloa». Ver el conjunto →
Se publicó en dos tomos, en 1884 y 1885. La primera mitad transcurre en tres días y la segunda abarca tres años: esa desproporción deliberada es uno de sus hallazgos técnicos.
Vetusta es Oviedo, y el retrato fue tan reconocible que le costó a Clarín enemistades duraderas en la ciudad. El obispo llegó a publicar una pastoral contra la novela.
Es la cumbre del naturalismo español junto a «Los pazos de Ulloa», y la novela que mejor muestra el peso de una ciudad entera sobre una sola conciencia. Esta edición ofrece los treinta capítulos íntegros.
Estructura, temas, personajes y contexto de La Regenta: lo que ayuda a leerla mejor, y lo que suelen preguntar sobre ella.
Los personajes de la obra y el papel que juega cada uno.
La heroica ciudad dormía la siesta.
Vetusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía la digestión del cocido y de la olla podrida.
Creyó sentir sobre la boca el vientre viscoso y frío de un sapo.
De Ana Ozores, casada sin amor con un magistrado jubilado en la ciudad provinciana de Vetusta. Aburrida y sin salida, es objeto de la disputa entre el Magistral de la catedral, don Fermín de Pas, y el donjuán del casino, Álvaro Mesía. Ana cede a Mesía, su marido muere en un duelo y la ciudad la condena al aislamiento.
Sí, y el retrato fue tan reconocible que le costó a Clarín enemistades de por vida. El obispo de Oviedo llegó a publicar una pastoral contra la novela.
Porque comparten el argumento —mujer casada, provincia asfixiante, adulterio, ruina— y el método realista. Pero Clarín dedica mucho más espacio a la ciudad como personaje colectivo y a la vida interior de sus figuras secundarias, sobre todo el Magistral.
Es larga —treinta capítulos, unas veinte horas de lectura— pero la prosa es clara y con mucho humor. La dificultad está en la extensión y en el ritmo lento de la primera parte, no en el lenguaje.
Porque Ana, desmayada en la catedral y ya repudiada por todos, es besada en la boca por Celedonio, el acólito, y al despertar cree sentir «el vientre viscoso y frío de un sapo». Es la humillación final, y resume lo que la ciudad ha hecho con ella.
Esta edición de La Regenta es una traducción moderna al español propia de Clasicalia, elaborada a partir del texto original de dominio público y revisada para que sea fiel al original y natural de leer hoy. La ofrecemos íntegra y gratis, para leer online sin registro ni descargas. Si prefieres la edición cuidada en papel o Kindle, la publicamos en Amazon.
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Leopoldo Alas «Clarín» (2026). La Regenta (Clasicalia, trad.). Clasicalia. https://clasicalia.com/la-regenta/
Leopoldo Alas «Clarín». La Regenta. Traducción de Clasicalia, Clasicalia, 2026, clasicalia.com/la-regenta/.
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