
El comendador Fernán Gómez atropella a los vecinos de Fuenteovejuna: humilla a los hombres, persigue a las mujeres y acaba interrumpiendo una boda para llevarse a la novia. El pueblo entero se alza y lo mata. Y cuando el juez de los Reyes pregunta, bajo tormento, quién lo hizo, todos —hasta los niños— responden lo mismo: «Fuenteovejuna, señor». Es la gran tragedia colectiva del Siglo de Oro: el protagonista es un pueblo, y el discurso de Laurencia ante el concejo —entra golpeada y llama cobardes a todos los hombres hasta levantarlos en armas— sigue siendo el texto más eléctrico del teatro clásico español. Basada en un hecho real de 1476, se lee en verso, verso a verso, con sus tres actos completos. Abre nuestra sección de Letras españolas por la puerta grande.
Lope la escribió hacia 1614 partiendo de un suceso real: la rebelión de Fuente Obejuna (Córdoba) contra el comendador Fernán Gómez de Guzmán en 1476, que leyó en la crónica de Rades. La pesquisa real nunca logró un culpable individual.
«Fuenteovejuna lo hizo» pasó al idioma común: nombra cualquier acción colectiva cuya autoría nadie desvela. Pocas obras han regalado una frase así al español.
Esta edición reproduce el texto íntegro en verso con las acotaciones y la lista de personajes; se han corregido dos erratas evidentes de la fuente digital.
Fuenteovejuna, señor.
Fuenteovejuna lo hizo.
El rey sólo es señor después del cielo, y no bárbaros hombres inhumanos.
Morir, o dar la muerte a los tiranos, pues somos muchos, y ellos poca gente.
Liebres cobardes nacisteis; bárbaros sois, no españoles.
Ovejas sois, bien lo dice de Fuenteovejuna el nombre.
Del abuso y de la respuesta. El comendador Fernán Gómez tiraniza al pueblo de Fuenteovejuna: humilla a los hombres y fuerza a las mujeres, hasta interrumpir una boda para llevarse a la novia. El pueblo entero lo mata, y cuando el juez de los Reyes Católicos tortura a vecinos de todas las edades para dar con el culpable, todos responden igual: «Fuenteovejuna lo hizo».
Sí. En 1476 los vecinos de Fuente Obejuna (Córdoba) asaltaron la casa del comendador Fernán Gómez de Guzmán y lo mataron; la pesquisa real no logró un culpable individual. Lope leyó el episodio en la «Crónica de las tres Órdenes» de Rades y lo convirtió en tragedia unos 140 años después.
Porque es quien convierte la queja en rebelión. Tras escapar del comendador, entra en el concejo golpeada y suelta la invectiva más famosa del teatro clásico español — llama a los hombres liebres, ovejas y bárbaros — y logra lo que ningún argumento había logrado: que el pueblo tome las armas. En muchas ediciones escolares su discurso es EL texto a comentar.
Se usa para cualquier acción colectiva cuya autoría individual nadie revela: todos fueron, luego nadie fue. Viene directamente del interrogatorio de la obra, donde ni el tormento arranca otro nombre que el del pueblo.
Sí: los tres actos completos, verso a verso, con la lista de personajes y las acotaciones. Se han corregido dos erratas evidentes de la fuente (como «el hombre» por «el nombre» en el verso de las ovejas).
Esta edición de Fuenteovejuna es una traducción moderna al español propia de Clasicalia, elaborada a partir del texto original de dominio público y revisada para que sea fiel al original y natural de leer hoy. La ofrecemos íntegra y gratis, para leer online sin registro ni descargas. Si prefieres la edición cuidada en papel o Kindle, la publicamos en Amazon.
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Lope de Vega (2026). Fuenteovejuna (Clasicalia, trad.). Clasicalia. https://clasicalia.com/fuenteovejuna/
Lope de Vega. Fuenteovejuna. Traducción de Clasicalia, Clasicalia, 2026, clasicalia.com/fuenteovejuna/.
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