Capítulo 31Cómo san Francisco conocía los secretos de las conciencias de todos sus frailes en detalle
Así como nuestro Señor Jesucristo dice en el Evangelio: Yo conozco mis ovejas, y ellas me conocen a mí, etc.; así el beato padre san Francisco, como buen pastor, todos los méritos y las virtudes de sus compañeros sabía por divina revelación, y así conocía sus defectos: por lo cual sabía proveer a todos del mejor remedio, es decir humillando a los soberbios, exaltando a los humildes, vituperando los vicios, y alabando las virtudes; como se lee en las admirables revelaciones que él tuvo de aquella su familia primitiva. Entre las cuales se encuentra que una vez, estando san Francisco con dicha familia en un lugar conversando de Dios, y no estando fray Rufino con ellos en esa conversación, sino en el bosque en contemplación; continuando en ese hablar de Dios, he aquí que fray Rufino sale del bosque, y pasa a cierta distancia de ellos.
Entonces san Francisco, viéndolo, se volvió a los compañeros y les preguntó, diciendo: Decidme, ¿cuál creéis vosotros que es el alma más santa que Dios tiene en el mundo? Y respondiéndole ellos, dijeron: que creían que era la suya; y san Francisco les dijo: Querísimos frailes, yo soy por mí mismo el hombre más indigno y más vil que Dios tiene en este mundo; pero ¿veis a aquel fray Rufino, que sale ahora del bosque? Dios me ha revelado que su alma es una de las tres almas más santas del mundo: y firmemente os digo que yo no dudaría en llamarlo san Rufino en vida, dado que su alma está confirmada en gracia, y santificada, y canonizada en el cielo por nuestro Señor Jesucristo; y estas palabras san Francisco nunca las decía en presencia del mencionado fray Rufino.
Igualmente, cómo san Francisco conoció los defectos de sus frailes se comprendió claramente en fray Elías, a quien reprendía muchas veces por su soberbia; y en fray Juan de la Capilla, a quien predijo que habría de ahorcarse a sí mismo; y en aquel fraile a quien el Demonio tenía apretada la garganta cuando era corregido por su desobediencia; y en muchos otros frailes, cuyos defectos secretos y virtudes conocía claramente por revelación de Cristo.
Puedes enlazarlo, citarlo e imprimirlo para clase. Uso en clase y licencia →
