Estampa 25La belleza
Y un poeta dijo: Háblanos de la Belleza.
Y él respondió:
¿Dónde buscaréis la belleza, y cómo la encontraréis si ella misma no es vuestro camino y vuestra guía?
¿Y cómo hablaréis de ella si no es ella la tejedora de vuestras palabras?
Los afligidos y los heridos dicen: «La belleza es bondadosa y gentil.
Como una madre joven medio avergonzada de su propia gloria, camina entre nosotros».
Y los apasionados dicen: «No, la belleza es algo poderoso y temible.
Como la tormenta, sacude la tierra bajo nosotros y el cielo sobre nosotros».
Los cansados y los agotados dicen: «La belleza es de suaves susurros. Habla en nuestro espíritu.
Su voz cede ante nuestros silencios como una luz tenue que tiembla de miedo a la sombra».
Pero los inquietos dicen: «La hemos oído gritar entre las montañas,
y con sus gritos llegó el sonido de cascos, el batir de alas y el rugido de leones».
Por la noche los vigilantes de la ciudad dicen: «La belleza se alzará con el alba desde el este».
Y al mediodía los trabajadores y los caminantes dicen: «La hemos visto inclinándose sobre la tierra desde las ventanas del ocaso».
En invierno dicen los atrapados por la nieve: «Ella vendrá con la primavera saltando sobre las colinas».
Y en el calor del verano los segadores dicen: «La hemos visto danzar con las hojas de otoño, y vimos un rastro de nieve en su cabello».
Todas estas cosas habéis dicho de la belleza,
pero en verdad no hablasteis de ella sino de necesidades insatisfechas,
y la belleza no es una necesidad sino un éxtasis.
No es una boca sedienta ni una mano vacía extendida,
sino más bien un corazón inflamado y un alma encantada.
No es la imagen que querríais ver ni la canción que querríais oír,
sino más bien una imagen que veis aunque cerréis los ojos y una canción que oís aunque tapéis vuestros oídos.
No es la savia dentro de la corteza surcada, ni un ala unida a una garra,
sino más bien un jardín eternamente en flor y una bandada de ángeles eternamente en vuelo.
Pueblo de Orfalese, la belleza es la vida cuando la vida descubre su rostro sagrado.
Pero vosotros sois la vida y vosotros sois el velo.
La belleza es la eternidad contemplándose a sí misma en un espejo.
Pero vosotros sois la eternidad y vosotros sois el espejo.
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