Estampa 16El dolor
Y una mujer habló, diciendo: Háblanos del Dolor.
Y él dijo:
Vuestro dolor es la ruptura de la cáscara que encierra vuestra comprensión.
Así como la semilla del fruto debe romperse para que su corazón pueda alzarse al sol, así debéis vosotros conocer el dolor.
Y si pudierais mantener vuestro corazón maravillado ante los milagros cotidianos de vuestra vida, vuestro dolor no os parecería menos maravilloso que vuestra alegría;
Y aceptaríais las estaciones de vuestro corazón, tal como siempre habéis aceptado las estaciones que pasan sobre vuestros campos.
Y observaríais con serenidad los inviernos de vuestra pena.
Mucho de vuestro dolor es elegido por vosotros mismos.
Es la pócima amarga con la que el médico que lleváis dentro cura vuestro yo enfermo.
Confiad, pues, en el médico, y bebed su remedio en silencio y tranquilidad: Porque su mano, aunque pesada y dura, está guiada por la tierna mano de lo Invisible, y la copa que os trae, aunque os queme los labios, ha sido modelada con la arcilla que el Alfarero ha humedecido con sus propias lágrimas sagradas.
Puedes enlazarlo, citarlo e imprimirlo para clase. Uso en clase y licencia →
