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Tratado 1I. Poimandres, el Pastor de los Hombres

Corpus Hermeticum · Hermes Trismegisto · 16 min de lectura

1Sucedió una vez que mi mente meditaba sobre las cosas que son, mi pensamiento se elevó a una gran altura y los sentidos de mi cuerpo quedaron retenidos, como ocurre a los hombres agobiados por el sueño después de haber comido hasta saciarse, o por fatiga del cuerpo.

Me pareció que un Ser más que vasto, de tamaño más allá de todo límite, pronunciaba mi nombre y decía: «¿Qué querrías oír y ver, y qué tienes en mente aprender y conocer?».

2Y yo digo: «¿Quién eres tú?».

Me dice: «Yo soy el Pastor de los Hombres, la Mente de la soberanía absoluta; sé lo que deseas y estoy contigo en todas partes».

3[Y] respondo: «Ansío aprender las cosas que son, y comprender su naturaleza, y conocer a Dios. Esto es —dije— lo que deseo oír».

Me contestó: «Retén en tu mente todo lo que querrías saber, y yo te enseñaré».

4Apenas con estas palabras cambió su aspecto, y de inmediato, en un abrir y cerrar de ojos, todas las cosas se me abrieron, y veo una Visión sin límites, todas las cosas convertidas en Luz —Luz dulce, gozosa—. Y me sentí arrebatado mientras contemplaba.

Pero al poco tiempo llegó la Oscuridad, posándose sobre una parte [de ello], terrible y sombría, enroscada en pliegues sinuosos, de modo que me pareció como una serpiente.

Y entonces la Oscuridad se transformó en una especie de Naturaleza Húmeda, agitada más allá de todo poder de las palabras, expulsando humo como de un fuego, y profiriendo un sonido quejumbroso que desafía toda descripción.

[Y] después de eso surgió de ella un clamor inarticulado, como si fuera una Voz de Fuego.

5[Entonces] desde la Luz... una Palabra Santa (Logos) descendió sobre aquella Naturaleza. Y hacia la altura desde la Naturaleza Húmeda saltó un Fuego puro; era ligero, y también veloz y activo.

El Aire, también, siendo ligero, siguió al Fuego; desde la Tierra y el Agua ascendía hacia el Fuego de modo que parecía colgar de él.

Pero Tierra y Agua permanecieron tan mezcladas entre sí, que nadie podía distinguir la Tierra del Agua. Sin embargo, eran movidas al oírlo, por causa de la Palabra-Espíritu (Logos) que las penetraba.

6Entonces me dice el Pastor de los Hombres: «¿Comprendiste esta Visión, lo que significa?».

«No; eso lo sabré», dije yo.

«Aquella Luz —dijo— soy Yo, tu Dios, Mente, anterior a la Naturaleza Húmeda que surgió de la Oscuridad; la Palabra-Luz (Logos) [que surgió] de la Mente es el Hijo de Dios».

«¿Y qué entonces?», digo yo.

«Sabe que lo que ve en ti y oye es la Palabra del Señor (Logos); pero la Mente es Padre-Dios. No están separados el uno del otro; justamente en su unión [más bien] consiste la Vida».

«Te doy las gracias», dije.

«Así pues, comprende la Luz [Él respondió], y hazte amigo de ella».

7Y diciendo esto clavó durante largo rato su mirada en mis ojos, de modo que temblé ante su aspecto.

Pero cuando levantó la cabeza, veo en la Mente la Luz, [pero] ahora en Poderes de número incontable, y el Cosmos crecido más allá de todo límite, y que el Fuego estaba rodeado por un Poder poderosísimo, y [ahora] dominado había llegado a un reposo.

Y cuando vi estas cosas comprendí por razón de la Palabra (Logos) del Pastor de los Hombres.

8Pero como me hallaba en gran asombro, Él me dice de nuevo: «Contemplaste en la Mente la Forma Arquetípica cuyo ser es anterior al principio sin fin». Así me habló el Pastor de los Hombres.

Y yo digo: «¿De dónde tienen entonces su ser los elementos de la Naturaleza?».

A esto Él da respuesta: «De la Voluntad de Dios. [La Naturaleza] recibió la Palabra (Logos), y contemplando el Cosmos Hermoso lo copió, haciéndose a sí misma un cosmos, por medio de sus propios elementos y por los nacimientos de las almas».

9Y Dios-la-Mente, siendo macho y hembra a la vez, como Luz y Vida subsistiendo, engendró otra Mente para dar forma a las cosas, quien, siendo Dios como era de Fuego y Espíritu, formó Siete Gobernantes que encierran el cosmos que perciben los sentidos. Los hombres llaman Destino a su gobierno.

10De inmediato desde los elementos inferiores la Razón de Dios (Logos) saltó hacia arriba a la formación pura de la Naturaleza, y fue unida con la Mente Formativa; pues era coesencial con ella. Y los elementos inferiores de la Naturaleza quedaron así privados de razón, de modo que fueran materia pura.

11Entonces la Mente Formativa ([unida] con la Razón), aquel que rodea las esferas y las hace girar con su remolino, puso en rotación sus formaciones, y las dejó girar desde un principio sin límite hacia un fin sin término. Porque la circulación de estas [esferas] empieza donde termina, como la Mente quiere.

Y de los elementos inferiores la Naturaleza produjo vidas sin razón; pues Él no extendió la Razón (Logos) [a ellas]. El Aire produjo cosas aladas; el Agua cosas que nadan, y Tierra y Agua se separaron una de otra, como la Mente quiso. Y de su seno la Tierra produjo las vidas que tenía, cuadrúpedos y reptiles, bestias salvajes y domesticadas.

12Pero la Mente Todo-Padre, siendo Vida y Luz, engendró al Hombre igual a Sí mismo, del cual se enamoró, como siendo su propio hijo; pues era hermoso sin comparación, la Imagen de su Padre. En verdad, Dios se enamoró de Su propia Forma; y sobre él derramó todas Sus propias formaciones.

13Y cuando él contempló lo que el Formador había creado en el Padre, [el Hombre] también quiso formar; y [así] le fue dado el consentimiento por el Padre.

Pasando al estado de la esfera formativa, en cuanto iba a tener toda su autoridad, contempló las criaturas de su Hermano. Ellas se enamoraron de él, y le dieron cada una una parte de su propio ordenamiento.

Y después de que hubo aprendido bien su esencia y se hubo convertido en partícipe de su naturaleza, tuvo la voluntad de traspasar del todo el Límite de sus esferas, y de someter el poder de aquello que presionaba sobre el Fuego.

14Así pues, aquel que tiene toda la autoridad sobre [todos] los mortales en el cosmos y sobre sus vidas irracionales, inclinó su rostro hacia abajo a través de la Armonía, traspasando del todo su fortaleza, y mostró a la Naturaleza inferior la bella Forma de Dios.

Y cuando ella vio aquella Forma de belleza que nunca puede saciar, y a aquel que [ahora] poseía dentro de sí cada energía singular de [los siete] Gobernantes así como la [propia] Forma de Dios, sonrió con amor; pues era como si hubiera visto la imagen de la forma más hermosa del Hombre sobre su Agua, su sombra sobre su Tierra.

Él a su vez, contemplando la forma semejante a sí mismo, que existía en ella, en su Agua, la amó y quiso vivir en ella; y con la voluntad vino el acto, y [así] él vivificó la forma desprovista de razón.

Y la Naturaleza tomó el objeto de su amor y se enroscó completamente en torno a él, y se entremezclaron, pues eran amantes.

15Y esta es la razón por la cual más allá de todas las criaturas sobre la tierra el hombre es doble; mortal a causa del cuerpo, pero inmortal a causa del Hombre esencial.

Aunque inmortal y poseedor de dominio sobre todo, sin embargo sufre como un mortal, sujeto al Destino.

Así, aunque por encima de la Armonía, dentro de la Armonía se ha convertido en esclavo. Aunque macho-hembra, como de un Padre macho-hembra, y aunque sin sueño de un [Padre] sin sueño, sin embargo es vencido [por el sueño].

16Entonces [digo: Continúa enseñando], oh Mente mía, pues yo mismo también estoy enamorado de la Palabra (Logos).

El Pastor dijo: «Este es el misterio mantenido oculto hasta este día.

La Naturaleza abrazada por el Hombre produjo una maravilla, oh tan maravillosa. Pues como él tenía la naturaleza de la Concordia de los Siete, que, como te dije, [fueron hechos] de Fuego y Espíritu, la Naturaleza no se demoró, sino que inmediatamente produjo siete "hombres", en correspondencia con las naturalezas de los Siete, macho-hembra y moviéndose en el aire.

Entonces [dije]: Oh Pastor...; pues ahora estoy lleno de gran deseo y ansío oír; no te vayas corriendo».

El Pastor dijo: «Guarda silencio, pues aún no he desplegado para ti el primer discurso (logos)».

«¡He aquí que estoy quieto!», dije yo.

17«De tal modo entonces, como he dicho, sucedió la generación de estos siete. La Tierra era como mujer, su Agua llena de anhelo; madurez tomó del Fuego, espíritu del Éter. La Naturaleza así produjo cuerpos para ajustarse a la forma del Hombre.

Y el Hombre de Vida y Luz cambió a alma y mente —de Vida a alma, de Luz a mente—.

Y así continuaron todas las partes del mundo sensible hasta el período de su fin y nuevos comienzos».

18«Ahora escucha el resto del discurso (logos) que anhelas oír.

Terminado el período, el lazo que los ataba a todos fue desatado por la Voluntad de Dios. Pues todos los animales siendo macho-hembra, al mismo tiempo que el hombre fueron desatados y separados; algunos se volvieron en parte machos, algunos de igual modo [en parte] hembras. Y de inmediato Dios habló por Su Palabra Santa (Logos):

"Creced en crecer, y multiplicaos en multitud, vosotras criaturas y creaciones todas; y el hombre que tiene Mente en él, que aprenda a conocer que él mismo es inmortal, y que la causa de la muerte es el amor, aunque el Amor es todo"».

19«Cuando Él dijo esto, Su Providencia efectuó por medio del Destino y la Armonía sus uniones y sus generaciones fundó. Y así todas las cosas se multiplicaron según su especie.

Y aquel que así ha aprendido a conocerse a sí mismo, ha alcanzado aquel Bien que trasciende la abundancia; pero aquel que a través de un amor que extravía, gasta su amor en su cuerpo, ese permanece en la Oscuridad vagando, y sufriendo a través de sus sentidos las cosas de la Muerte».

20«¿Cuál es la falta tan grande —dije yo— que cometen los ignorantes, para que sean privados de la inmortalidad?».

«Pareces, oh tú —dijo—, no haber prestado atención a lo que oíste. ¿No te pedí que pensaras?».

«Sí pienso, y recuerdo, y por ello te doy gracias».

«Si pensaste [en ello], [dijo Él], dime: ¿Por qué merecen la muerte los que están en la Muerte?».

«Es porque la Oscuridad sombría es la raíz y base del armazón material; de ella vino la Naturaleza Húmeda; de esta el cuerpo en el mundo sensible fue compuesto; y de este [cuerpo] la Muerte drena el Agua».

21«Correcto fue tu pensamiento, oh tú. Pero ¿cómo es que "el que se conoce a sí mismo, va hacia Él", como la Palabra de Dios (Logos) ha declarado?».

Y yo respondo: «El Padre de los universales consiste en Luz y Vida, y de Él nació el Hombre».

«Hablas bien, [así] hablando. Luz y Vida es Padre-Dios, y de Él nació el Hombre.

Si entonces aprendes que tú mismo eres de Vida y Luz, y que [solo] por casualidad estás fuera de ellas, volverás de nuevo a la Vida». Así habló el Pastor de los Hombres.

«Pero dime más, Mente mía —exclamé—, ¿cómo volveré a la Vida?... pues Dios dice: "El hombre que tiene Mente en él, que aprenda a conocer que él mismo [es inmortal]"».

22«¿No tienen entonces todos los hombres Mente?».

«Hablas bien, oh tú, así hablando. Yo, la Mente, estoy presente yo mismo con hombres santos y buenos, los puros y misericordiosos, hombres que viven piadosamente.

[Para tales] mi presencia se convierte en una ayuda, y de inmediato obtienen gnosis de todas las cosas, y conquistan el amor del Padre por sus vidas puras, y le dan gracias, invocando sobre Él bendiciones, y cantando himnos, concentrados en Él con amor ardiente.

Y antes de entregar el cuerpo a su muerte apropiada, se apartan con disgusto de sus sensaciones, del conocimiento de qué cosas operan. Es más, soy Yo, la Mente, quien no dejará que las operaciones que acontecen al cuerpo, lleguen a su [natural] fin. Pues siendo portero cerraré [todas] las entradas, y cortaré las acciones mentales que las energías bajas y malas inducen».

23«Pero a los sin Mente, los malvados y depravados, los envidiosos y codiciosos, y a aquellos que asesinan y aman la impiedad, estoy lejos, cediendo mi lugar al Daimón Vengador, que afilando el fuego, lo atormenta y añade fuego sobre fuego en él, y se precipita sobre él a través de sus sentidos, haciéndolo así más dispuesto para las transgresiones de la ley, de modo que encuentra con mayor tormento; ni cesa jamás de tener deseo de apetitos inmoderados, luchando insaciablemente en la oscuridad».

24«Bien me has enseñado todo, como yo deseaba, oh Mente de los universales. Ahora dime, además, acerca de la naturaleza del Camino Hacia Arriba, tal como es ahora [para mí]».

A esto el Pastor de los Hombres dijo: «Cuando tu cuerpo material va a ser disuelto, primero entregas el cuerpo por sí mismo a la obra del cambio, y así la forma que tuviste desaparece, y entregas tu modo de vida, vacío de su energía, al Daimón. Los sentidos del cuerpo enseguida regresan a sus fuentes, haciéndose separados, y resucitan como energías; y pasión y deseo se retiran a aquella naturaleza que está vacía de razón».

25«Y así es que el hombre acelera su camino después hacia arriba a través de la Armonía.

A la primera zona entrega la Energía del Crecimiento y el Menguar; a la segunda [zona], el Artificio de los Males [ahora] des-energizado; a la tercera, el Engaño de los Deseos des-energizado; a la cuarta, su Arrogancia Dominante, [también] des-energizada; a la quinta, la Osadía impía y la Temeridad de la Audacia, des-energizadas; a la sexta, el Afán de Riqueza por medios malvados, privado de su engrandecimiento; y a la séptima zona, la Falsedad Enredadora, des-energizada».

26«Y entonces, con todas las energizaciones de la Armonía despojadas de él, revestido de su Poder propio, viene a aquella Naturaleza que pertenece a la Octava, y allí con los-que-son canta himnos al Padre.

Aquellos que están allí reciben su llegada allí con alegría; y él, hecho semejante a los que moran allí, oye además a los Poderes que están por encima de la Naturaleza que pertenece a la Octava, cantando sus canciones de alabanza a Dios en lenguaje propio.

Y entonces ellos, en grupo, van a la morada del Padre; de sí mismos se entregan a sí mismos a los Poderes, y [así] convirtiéndose en Poderes están en Dios. Este es el buen fin para aquellos que han obtenido Gnosis: hacerse uno con Dios.

¿Por qué entonces habrías de demorarte? ¿No debe ser, puesto que todo lo has recibido, que señales el camino a los dignos, a fin de que a través de ti la raza de la humanidad mortal pueda ser salvada por [tu] Dios?».

27Esto cuando hubo dicho, el Pastor de los Hombres se mezcló con los Poderes.

Pero yo, con agradecimientos y bendiciones al Padre de los Poderes [universales], fui liberado, lleno del poder que había derramado en mí, y lleno de lo que me había enseñado sobre la naturaleza del Todo y de la Visión más sublime.

Y empecé a predicar a los hombres la Belleza de la Devoción y de la Gnosis:

«Oh pueblos, hombres nacidos de la tierra, que os habéis entregado a la embriaguez y al sueño y a la ignorancia de Dios, sed sobrios ahora, cesad en vuestro hartazgo, cesad de estar fascinados por el sueño irracional».

28Y cuando oyeron, vinieron de común acuerdo. En esto yo digo:

«Oh gente nacida de la tierra, ¿por qué os habéis entregado a la Muerte, cuando aún tenéis el poder de participar de la Inmortalidad? Arrepentíos, oh vosotros, que caminais con el Error del brazo y hacéis de la Ignorancia la compañera de vuestra mesa; salid de la luz de la Oscuridad, y tomad vuestra parte en la Inmortalidad, abandonad la Destrucción».

29Y algunos de ellos con burlas en sus labios se apartaron [de mí], abandonándose al Camino de la Muerte; otros suplicaron ser enseñados, arrojándose ante mis pies.

Pero yo los hice levantarse, y me convertí en guía de la Raza hacia su hogar, enseñando las palabras (logoi), cómo y de qué manera serán salvados. Sembré en ellos las palabras (logoi) de sabiduría; del Agua Inmortal se les dio a beber.

Y cuando llegó la tarde y todos los rayos del sol empezaron a ponerse, les pedí a todos que dieran gracias a Dios. Y cuando hubieron terminado de dar sus gracias, cada uno volvió a su lugar de descanso.

30Pero yo registré en mi corazón el beneficio del Pastor de los Hombres, y con todas mis esperanzas cumplidas me regocijé más que nada. Pues el sueño del cuerpo se convirtió en el despertar del alma, y el cierre de los ojos —visión verdadera, preñada de Bien mi silencio, y la expresión de mi palabra (logos) engendramiento de cosas buenas.

Todo esto me aconteció desde mi Mente, es decir el Pastor de los Hombres, Palabra (Logos) de toda soberanía, por el cual siendo inspirado por Dios vine a la Llanura de la Verdad. Por lo cual con toda mi alma y fuerza doy acción de gracias al Padre-Dios.

31Santo eres Tú, oh Dios, el Padre de los universales.

Santo eres Tú, oh Dios, cuya Voluntad se perfecciona a sí misma por medio de sus propios Poderes.

Santo eres Tú, oh Dios, que quieres ser conocido y eres conocido por los Tuyos propios.

Santo eres Tú, que por la Palabra (Logos) hiciste consistir las cosas que son.

Santo eres Tú, de quien Toda-naturaleza ha sido hecha una Imagen.

Santo eres Tú, cuya Forma la Naturaleza nunca hizo.

Santo eres Tú, más poderoso que todo poder.

Santo eres Tú, trascendiendo toda preeminencia.

Santo eres Tú, mejor que toda alabanza.

Acepta las ofrendas puras de mi razón, desde el alma y el corazón para siempre extendidos hacia Ti, oh Tú inexpresable, indecible, Cuyo Nombre nada sino el Silencio puede expresar.

32Escúchame a mí que ruego que nunca fracase yo en la Gnosis, [Gnosis] que es la naturaleza del Ser común de nosotros; y llename con Tu Poder, y con esta Gracia [Tuya], para que yo pueda dar la Luz a aquellos en ignorancia de la Raza, mis Hermanos, e Hijos Tuyos.

Por esta causa creo, y doy testimonio; voy a la Vida y la Luz. Bendito eres Tú, oh Padre. Tu Hombre querría ser santo como Tú eres santo, así como Tú le diste Tu plena autoridad [para serlo].

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