Capítulo 21Responder sofisma con sofisma
Cuando tu oponente utiliza un argumento meramente superficial o sofístico y tú lo ves claramente, puedes, es cierto, refutarlo exponiendo su carácter capcioso y superficial; pero es mejor enfrentarlo con un contraargumento que sea igualmente superficial y sofístico, y así deshacerte de él; pues de lo que se trata es de la victoria, y no de la verdad. Si, por ejemplo, él adopta un argumentum ad hominem, es suficiente con quitarle fuerza mediante un contra argumentum ad hominem o argumentum ex concessis; y, en general, en lugar de exponer el verdadero estado de las cosas con igual extensión, es más breve tomar este curso si se te presenta.
Puedes enlazarlo, citarlo e imprimirlo para clase. Uso en clase y licencia →
