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Hojas de hierba · Walt Whitman · 49 min de lectura

Hojas

de

hierba.

Brooklyn, Nueva York:

1855.

Registrado conforme a la Ley del Congreso en el año 1855, por Walter Whitman, en la oficina del Secretario del Tribunal de Distrito de los

Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York.

América no rechaza el pasado ni lo que ha producido bajo sus formas o en medio de otras políticas o la idea de castas o las viejas religiones.... acepta la lección con calma... no es tan impaciente como se ha supuesto de que la piel muerta siga adherida a opiniones y costumbres y literatura mientras la vida que sirvió a sus exigencias ha pasado a la vida nueva de las formas nuevas... percibe que el cadáver es sacado lentamente de los cuartos de comer y dormir de la casa... percibe que espera un rato en la puerta... que fue el más apto para sus días... que su acción ha descendido al heredero robusto y bien formado que se acerca... y que él será el más apto para sus días.

Los americanos de todas las naciones en cualquier momento sobre la tierra tienen probablemente la naturaleza poética más plena. Los Estados Unidos mismos son esencialmente el poema más grande. En la historia de la tierra hasta ahora lo más vasto y conmovedor parece domesticado y ordenado frente a su amplitud y conmoción mayores. Aquí al fin hay algo en los actos del hombre que corresponde con los actos difundidos del día y la noche. Aquí no hay meramente una nación sino una nación rebosante de naciones. Aquí hay acción desatada de cuerdas necesariamente ciega a particularidades y detalles moviéndose magníficamente en vastas masas. Aquí está la hospitalidad que indica para siempre héroes.... Aquí están los rudos y las barbas y el espacio y la aspereza y la despreocupación que el alma ama. Aquí la realización desdeñando lo trivial sin parangón en la tremenda audacia de sus multitudes y agrupamientos y el empuje de su perspectiva se despliega con amplitud sin límites y fluida y derrama su extravagancia prolífica y espléndida. Uno ve que debe poseer efectivamente las riquezas del verano y el invierno, y no necesita nunca quebrar mientras el maíz crezca del suelo o los huertos dejen caer manzanas o las bahías contengan peces o los hombres engendren hijos en las mujeres.

Otros estados se indican a sí mismos en sus representantes.... pero el genio de los Estados Unidos no está mejor ni más en sus ejecutivos o legislaturas, ni en sus embajadores o autores o colegios o iglesias o salones, ni siquiera en sus periódicos o inventores... sino siempre más en la gente común. Sus modales habla vestimenta amistades – la frescura y franqueza de su fisonomía – la holgura pintoresca de su porte... su apego imperecedero a la libertad – su aversión a cualquier cosa indecorosa o blanda o mezquina – el reconocimiento práctico de los ciudadanos de un estado por los ciudadanos de todos los demás estados – la ferocidad de su resentimiento despertado – su curiosidad y bienvenida a la novedad – su autoestima y maravillosa simpatía – su susceptibilidad a un desaire – el aire que tienen de personas que nunca supieron cómo se siente estar en presencia de superiores – la fluidez de su habla – su deleite en la música, síntoma seguro de ternura varonil y elegancia nativa del alma... su buen humor y generosidad – el terrible significado de sus elecciones – el Presidente quitándose el sombrero ante ellos, no ellos ante él – esto también es poesía sin rima. Aguarda el tratamiento gigantesco y generoso digno de ella.

La vastedad de la naturaleza o la nación serían monstruosas sin una vastedad y generosidad correspondientes del espíritu del ciudadano. Ni la naturaleza ni los estados bulliciosos ni las calles y barcos de vapor ni los negocios prósperos ni las granjas ni el capital ni el saber pueden bastar para el ideal del hombre... ni bastar al poeta. Tampoco pueden bastar las reminiscencias. Una nación viva siempre puede trazar una marca profunda y puede tener la mejor autoridad la más barata... a saber de su propia alma. Esta es la suma de los usos provechosos de los individuos o estados y de la acción y grandeza presentes y de los temas de los poetas.—¡Como si fuera necesario trotar de vuelta generación tras generación a los registros orientales! ¡Como si la belleza y sacralidad de lo demostrable debieran quedar atrás de lo mítico! ¡Como si los hombres no dejaran su marca en cualquier tiempo! ¡Como si la apertura del continente occidental por el descubrimiento y lo que ha transcurrido desde entonces en América del Norte y del Sur fueran menos que el pequeño teatro de la antigüedad o el sonambulismo sin rumbo de la edad media! El orgullo de los Estados Unidos deja la riqueza y finura de las ciudades y todos los réditos del comercio y la agricultura y toda la magnitud de la geografía o muestras de victoria exterior para disfrutar la raza de hombres de tamaño pleno o un hombre de tamaño pleno inconquistable y simple.

Los poetas americanos han de abarcar lo viejo y lo nuevo, porque América es la raza de las razas. De ellos saldrá un bardo a la medida de su pueblo. Hasta él llegan los otros continentes como tributos... él les da la bienvenida por el bien de ellos y el suyo propio. Su espíritu responde al espíritu de su país... él encarna su geografía y su vida natural y sus ríos y lagos. El Mississippi con sus crecidas anuales y sus canales cambiantes, el Missouri y el Columbia y el Ohio y el San Lorenzo con sus cascadas y el hermoso y viril Hudson, no desembocan donde vierten sus aguas más de lo que desembocan en él. La anchura azul sobre el mar interior de Virginia y Maryland y el mar frente a Massachusetts y Maine y sobre la bahía de Manhattan y sobre Champlain y Erie y sobre Ontario y Hurón y Michigan y Superior, y sobre los mares de Texas y México y Florida y Cuba y sobre los mares frente a California y Oregón, no está igualada por la anchura azul de las aguas de abajo más de lo que la anchura de arriba y abajo está igualada por él. Cuando la larga costa atlántica se extiende más larga y la costa pacífica se extiende más larga él se extiende fácilmente con ellas norte o sur. Él se despliega entre ambas también de este a oeste y refleja lo que hay entre ellas. En él se alzan crecimientos sólidos que corresponden a los crecimientos del pino y el cedro y la cicuta y el roble vivo y el algarrobo y el castaño y el ciprés y el nogal americano y el tilo y el álamo de virginia y el tulípero y el cactus y la parra salvaje y el tamarindo y el caqui... y marañas tan enmarañadas como cualquier cañaveral o pantano... y bosques recubiertos de hielo transparente y carámbanos colgando de las ramas y crujiendo en el viento... y laderas y picos de montañas... y pastos dulces y libres como sabana o pradera o llanura... con vuelos y cantos y chillidos que responden a los de la paloma silvestre y el carpintero escapulario y la oropéndola de huerto y la focha y el pato marino y el gavilán de hombros rojos y el águila pescadora y el ibis blanco y la gallineta india y el búho cornudo y el faisán de agua y el ave-cua y el tarro pinto y el mirlo y el sinsonte y el buitre y el cóndor y la garza nocturna y el águila. A él desciende el semblante hereditario tanto de la madre como del padre. A él entran las esencias de las cosas reales y los acontecimientos pasados y presentes: la enorme diversidad de temperatura y agricultura y minas, las tribus de aborígenes rojos, las naves curtidas por el clima que entran en puertos nuevos o arriban a costas rocosas, los primeros asentamientos del norte o del sur, la estatura y músculo rápidos, el desafío altivo del 76 y la guerra y la paz y la formación de la constitución... la unión siempre rodeada de charlatanes y siempre serena e inexpugnable, la perpetua llegada de inmigrantes, las ciudades rodeadas de muelles y la marina superior, el interior sin cartografiar, las cabañas de troncos y los desmontes y los animales salvajes y los cazadores y tramperos... el libre comercio, las pesquerías y la caza de ballenas y la fiebre del oro, la gestación interminable de nuevos estados, la convocatoria del Congreso cada diciembre, los miembros que llegan debidamente desde todos los climas y desde los lugares más remotos... el carácter noble de los jóvenes artesanos y de todos los trabajadores y trabajadoras libres americanos... el ardor general y la cordialidad y el empuje, la perfecta igualdad de la mujer con el hombre... la gran capacidad de amar, el movimiento fluido de la población, las fábricas y la vida mercantil y la maquinaria ahorradora de trabajo, el regateo yanqui, los bomberos de Nueva York y la excursión al campo de tiro, la vida de plantación del sur, el carácter del nordeste y del noroeste y suroeste, la esclavitud y el tembloroso extenderse de manos para protegerla, y la firme oposición a ella que nunca cesará hasta que cese o cese el hablar de las lenguas y el moverse de los labios. Para todo esto la expresión del poeta americano ha de ser trascendente y nueva. Ha de ser indirecta y no directa o descriptiva o épica. Su cualidad atraviesa estas cosas hacia mucho más. Que se canten la edad y las guerras de otras naciones y se ilustren sus eras y caracteres y eso remate el verso. No así el gran salmo de la república. Aquí el tema es creativo y tiene perspectiva. Aquí llega uno entre los bienamados canteros y planea con decisión y ciencia y ve las formas sólidas y hermosas del futuro donde ahora no hay formas sólidas.

De todas las naciones los Estados Unidos con las venas llenas de material poético son los que más necesitan poetas y sin duda tendrán a los más grandes y los usarán de la manera más grande. Sus Presidentes no serán tanto su árbitro común como lo serán sus poetas. De toda la humanidad el gran poeta es el hombre ecuánime. No en él sino lejos de él las cosas son grotescas o excéntricas o fallan en su cordura. Nada fuera de su lugar es bueno y nada en su lugar es malo. Él otorga a cada objeto o cualidad sus proporciones justas ni más ni menos. Él es el árbitro de lo diverso y él es la clave. Él es el igualador de su época y su tierra.... él proporciona lo que necesita ser proporcionado y frena lo que necesita ser frenado. Si la paz es la rutina de él habla el espíritu de la paz, amplio, rico, próspero, construyendo ciudades vastas y populosas, alentando la agricultura y las artes y el comercio – iluminando el estudio del hombre, el alma, la inmortalidad – el gobierno federal, estatal o municipal, el matrimonio, la salud, el librecambio, los viajes por tierra y mar.... nada demasiado cerca, nada demasiado lejos... las estrellas no demasiado lejos. En la guerra él es la fuerza más letal de la guerra. Quien lo recluta recluta caballería e infantería... él trae parques de artillería los mejores que ingeniero alguno haya conocido. Si el tiempo se vuelve perezoso y pesado él sabe cómo despertarlo... puede hacer que cada palabra que pronuncia derrame sangre. Lo que se estanque en la llanura de la costumbre o la obediencia o la legislación él nunca se estanca. La obediencia no lo domina, él la domina. Muy arriba fuera del alcance se yergue dirigiendo una luz concentrada... gira el pivote con su dedo... desconcierta a los corredores más veloces mientras permanece de pie y fácilmente los alcanza y los envuelve. Cuando el tiempo se desvía hacia la infidelidad y las confituras y la frivolidad él lo detiene con su fe firme... extiende sus platos... ofrece la carne dulce de fibra firme que hace crecer hombres y mujeres. Su cerebro es el cerebro último. Él no es un argumentador... él es juicio. Juzga no como juzga el juez sino como el sol cayendo alrededor de una cosa indefensa. Como ve lo más lejano tiene la mayor fe. Sus pensamientos son los himnos de la alabanza de las cosas. En la charla sobre el alma y la eternidad y Dios desde su plano igual él guarda silencio. Ve la eternidad menos como una obra con prólogo y desenlace.... ve la eternidad en los hombres y las mujeres... no ve a los hombres y las mujeres como sueños o puntos. La fe es el antiséptico del alma... impregna a la gente común y la preserva... nunca dejan de creer y esperar y confiar. Hay esa frescura y inconsciencia indescriptibles en una persona iletrada que humilla y se burla del poder del genio expresivo más noble. El poeta ve con certeza cómo alguien que no es un gran artista puede ser tan sagrado y perfecto como el artista más grande..... El poder de destruir o rehacer es usado libremente por él pero nunca el poder de atacar. Lo que pasó pasó. Si no expone modelos superiores y se prueba a sí mismo con cada paso que da no es lo que se necesita. La presencia del poeta más grande conquista... no parlamentando o luchando o con intentos preparados. Ahora que ha pasado por ese camino mira tras él! no queda ningún vestigio de desesperación o misantropía o astucia o exclusividad o la ignominia de un nacimiento o un color o el delirio del infierno o la necesidad del infierno..... y ningún hombre de ahí en adelante será degradado por ignorancia o debilidad o pecado.

El poeta más grande apenas conoce la mezquindad o la trivialidad. Si insufla en cualquier cosa que antes se pensaba pequeña se dilata con la grandeza y la vida del universo. Él es un vidente.... él es individual... él está completo en sí mismo.... los otros son tan buenos como él, solo que él lo ve y ellos no. Él no es uno del coro.... no se detiene ante ninguna regulación... él es el presidente de la regulación. Lo que la vista hace al resto él lo hace al resto. ¿Quién conoce el misterio curioso de la vista? Los otros sentidos se corroboran a sí mismos, pero este está removido de cualquier prueba salvo la suya propia y precede a las identidades del mundo espiritual. Una sola mirada suya se burla de todas las investigaciones del hombre y todos los instrumentos y libros de la tierra y todo razonamiento. ¿Qué es maravilloso? ¿qué es improbable? ¿qué es imposible o infundado o vago? después de que una vez has abierto apenas el espacio de un carozo de durazno y dado audiencia a lo lejano y lo cercano y a la puesta del sol y has dejado que todas las cosas entren con rapidez eléctrica suave y debidamente sin confusión ni empujones ni apreturas.

La tierra y el mar, los animales peces y pájaros, el cielo del firmamento y los astros, los bosques montañas y ríos, no son temas menores... pero la gente espera del poeta que indique más que la belleza y dignidad que siempre se adhieren a los mudos objetos reales.... esperan que indique el camino entre la realidad y sus almas. Hombres y mujeres perciben bastante bien la belleza.. probablemente tan bien como él. La tenacidad apasionada de cazadores, leñadores, madrugadores, cultivadores de jardines y huertos y campos, el amor de las mujeres sanas por la forma viril, la gente de mar, conductores de caballos, la pasión por la luz y el aire libre, todo es una antigua y variada señal de la percepción infalible de la belleza y de una residencia de lo poético en la gente de exteriores. Nunca podrán ser asistidos por poetas para percibir... algunos quizá pero nunca pueden. La cualidad poética no se organiza en rima o uniformidad o discursos abstractos a las cosas ni en quejas melancólicas o buenos preceptos, sino que es la vida de estos y mucho más y está en el alma. El provecho de la rima es que deja caer semillas de una rima más dulce y exuberante, y de la uniformidad que se transmite a sí misma en sus propias raíces en el suelo fuera de la vista. La rima y uniformidad de los poemas perfectos muestran el crecimiento libre de leyes métricas y brotan de ellas tan infalible y libremente como lilas o rosas en un arbusto, y toman formas tan compactas como las formas de castañas y naranjas y melones y peras, y exhalan el perfume impalpable a la forma. La fluidez y ornamentos de los mejores poemas o música u oraciones o recitaciones no son independientes sino dependientes. Toda belleza viene de sangre hermosa y un cerebro hermoso. Si las grandezas están en conjunción en un hombre o mujer es suficiente.... el hecho prevalecerá a través del universo.... pero la palabrería y el dorado de un millón de años no prevalecerán. Quien se preocupa de sus ornamentos o fluidez está perdido. Esto es lo que harás: Ama la tierra y el sol y los animales, desprecia las riquezas, da limosna a todo el que pida, defiende a los estúpidos y locos, dedica tus ingresos y trabajo a otros, odia a los tiranos, no discutas sobre Dios, ten paciencia e indulgencia hacia la gente, no te quites el sombrero ante nada conocido o desconocido o ante ningún hombre o número de hombres, ve libremente con personas poderosas sin educación y con los jóvenes y con las madres de familia, lee estas hojas al aire libre cada estación de cada año de tu vida, reexamina todo lo que te han dicho en la escuela o la iglesia o en cualquier libro, descarta lo que insulte tu propia alma, y tu propia carne será un gran poema y tendrá la fluidez más rica no solo en sus palabras sino en las líneas silenciosas de sus labios y rostro y entre las pestañas de tus ojos y en cada movimiento y articulación de tu cuerpo. ....... El poeta no gastará su tiempo en trabajo innecesario. Sabrá que el suelo está siempre listo arado y abonado.... otros pueden no saberlo pero él sí. Irá directamente a la creación. Su confianza dominará la confianza de todo lo que toque.... y dominará todo apego.

El universo conocido tiene un amante completo y ese es el poeta más grande. Consume una pasión eterna y es indiferente a qué azar ocurra y qué posible contingencia de fortuna o desgracia y persuade diaria y a cada hora su deliciosa paga. Lo que obstaculiza o quiebra a otros es combustible para su ardiente progreso hacia el contacto y la alegría amorosa. Otras proporciones de la recepción del placer se reducen a nada ante sus proporciones. Todo lo esperado del cielo o de lo más alto está en relación con él a la vista del amanecer o una escena de los bosques invernales o la presencia de niños jugando o con su brazo alrededor del cuello de un hombre o mujer. Su amor por encima de todo amor tiene ocio y expansión.... deja espacio delante de sí mismo. No es un amante irresoluto o suspicaz... está seguro... desdeña los intervalos. Su experiencia y las lluvias y estremecimientos no son para nada. Nada puede sacudirlo.... el sufrimiento y la oscuridad no pueden – la muerte y el miedo no pueden. Para él la queja y los celos y la envidia son cadáveres enterrados y podridos en la tierra.... los vio enterrados. El mar no está más seguro de la orilla o la orilla del mar de lo que él está de la consumación de su amor y de toda perfección y belleza.

La consumación de la belleza no es cuestión de acierto o fallo... es inevitable como la vida... es exacta y a plomo como la gravitación. De la vista procede otra vista y del oído procede otro oído y de la voz procede otra voz eternamente curiosa de la armonía de las cosas con el hombre. A estas responden perfecciones no solo en los comités que se supusieron o representan al resto sino en el resto mismo igualmente. Estas entienden la ley de perfección en masas y flujos... que su acabado es para cada uno por sí mismo y hacia adelante desde sí mismo... que es profusa e imparcial... que no hay un minuto de la luz u oscuridad, ni un acre de la tierra o mar sin ella – ni ninguna dirección del cielo ni ningún oficio o empleo ni ningún giro de eventos. Esta es la razón de que en torno a la expresión apropiada de la belleza haya precisión y equilibrio... una parte no necesita ser empujada por encima de otra. El mejor cantante no es el que tiene el órgano más ágil y poderoso... el placer de los poemas no está en los que toman la medida y símiles y sonido más hermosos.

Sin esfuerzo y sin exponer en lo más mínimo cómo se hace, el poeta más grande trae el espíritu de cualquier acontecimiento o pasión o escena o persona, unos más y otros menos, para que recaigan sobre tu carácter individual mientras oyes o lees. Hacer esto bien es competir con las leyes que persiguen y siguen al tiempo. El propósito debe estar ahí con certeza y la clave de ello debe estar ahí.... y la indicación más tenue es la indicación de lo mejor y entonces se convierte en la indicación más clara. Pasado y presente y futuro no están separados sino unidos. El poeta más grande forma la coherencia de lo que ha de ser a partir de lo que ha sido y es. Arrastra a los muertos fuera de sus ataúdes y los pone de pie otra vez.... le dice al pasado: Levántate y camina delante de mí para que pueda comprenderte. Aprende la lección.... se sitúa donde el futuro se vuelve presente. El poeta más grande no solo derrama sus rayos sobre el carácter y las escenas y las pasiones... finalmente asciende y completa todo... exhibe los pináculos que ningún hombre puede decir para qué sirven o qué hay más allá.... resplandece un momento en el borde más extremo. Es más maravilloso en su última sonrisa o ceño medio ocultos... por ese destello del momento de la despedida, quien lo ve quedará alentado o aterrado después durante muchos años. El poeta más grande no moraliza ni hace aplicaciones de morales... conoce el alma. El alma tiene ese orgullo sin medida que consiste en no reconocer nunca ninguna lección sino la suya propia. Pero tiene una compasión tan sin medida como su orgullo y una equilibra a la otra y ninguna puede extenderse demasiado lejos mientras se extiende en compañía de la otra. Los secretos más íntimos del arte duermen con ambas. El poeta más grande ha yacido cerca entre las dos y son vitales en su estilo y pensamientos.

El arte del arte, la gloria de la expresión y el sol de la luz de las letras es la sencillez. Nada es mejor que la sencillez.... nada puede compensar el exceso o la falta de precisión. Llevar adelante el impulso arrollador y penetrar las profundidades intelectuales y dar a todos los temas sus articulaciones son poderes ni comunes ni muy poco comunes. Pero hablar en literatura con la perfecta rectitud e indiferencia de los movimientos de los animales y la impecabilidad del sentimiento de los árboles en los bosques y la hierba junto al camino es el triunfo sin fallas del arte. Si has contemplado a quien lo ha logrado, has contemplado a uno de los maestros de los artistas de todas las naciones y tiempos. No contemplarás el vuelo de la gaviota gris sobre la bahía o la acción briosa del caballo de sangre o la inclinación alta de los girasoles en su tallo o la apariencia del sol viajando por el cielo o la apariencia de la luna después con más satisfacción de la que contemplarás a él. El poeta más grande tiene menos un estilo marcado y es más el canal de pensamientos y cosas sin aumento ni disminución, y es el canal libre de sí mismo. Jura a su arte: No seré entrometido, no tendré en mi escritura ninguna elegancia ni efecto ni originalidad que se interpongan entre yo y los demás como cortinas. No tendré nada que se interponga, ni las cortinas más ricas. Lo que cuento lo cuento por exactamente lo que es. Deje quien sea exaltar o sobresaltar o fascinar o calmar, yo tendré propósitos como los tiene la salud o el calor o la nieve y seré tan indiferente a la observación. Lo que experimento o retrato saldrá de mi composición sin un jirón de mi composición. Estarás a mi lado y mirarás en el espejo conmigo.

La vieja sangre roja y la gentileza inmaculada de los grandes poetas se probará por su falta de restricción. Una persona heroica camina con soltura a través y fuera de aquella costumbre o precedente o autoridad que no le conviene. De los rasgos de la hermandad de escritores sabios músicos inventores y artistas nada es más fino que el desafío silencioso que avanza desde formas nuevas y libres. En la necesidad de poemas filosofía política mecanismo ciencia comportamiento, el oficio del arte, una ópera nativa apropiada y grandiosa, construcción de barcos, o cualquier oficio, es el más grande por siempre y para siempre quien contribuye el mayor ejemplo práctico original. La expresión más limpia es la que no encuentra esfera digna de sí misma y crea una.

Los mensajes de los grandes poetas a cada hombre y mujer son: Venid a nosotros en términos de igualdad, solo entonces podréis entendernos, no somos mejores que vosotros, lo que nosotros encerramos vosotros lo encerráis, lo que nosotros disfrutamos vosotros podéis disfrutarlo. ¿Suponías que podía haber un solo Supremo? Afirmamos que puede haber innumerables Supremos, y que uno no contrarresta a otro como tampoco una vista contrarresta a otra.. y que los hombres pueden ser buenos o grandiosos solo por la conciencia de su supremacía dentro de ellos. ¿Qué crees que es la grandeza de las tormentas y los desmembramientos y las batallas más mortíferas y los naufragios y la furia más salvaje de los elementos y el poder del mar y el movimiento de la naturaleza y de los arrebatos de los deseos humanos y la dignidad y el odio y el amor? Es ese algo en el alma que dice: Enfurécete, gira, yo gobierno aquí y en todas partes, dueño de los espasmos del cielo y del estrépito del mar, dueño de la naturaleza y la pasión y la muerte, y de todo terror y todo dolor.

Los bardos americanos estarán marcados por la generosidad y el afecto y por alentar a los competidores.. Serán kosmos.. sin monopolio ni secreto.. contentos de pasar cualquier cosa a cualquiera.. hambrientos de iguales noche y día. No se ocuparán de riquezas y privilegios.... ellos serán riquezas y privilegio.... percibirán quién es el hombre más próspero. El hombre más próspero es el que enfrenta todos los espectáculos que ve con equivalentes sacados de la riqueza más fuerte de sí mismo. El bardo americano no delineará ninguna clase de personas ni una o dos de los estratos de intereses ni amará más el amor ni más la verdad ni más el alma ni más el cuerpo.... y no será más para los estados del este que del oeste ni los estados del norte más que los del sur.

La ciencia exacta y sus movimientos prácticos no son frenos para el poeta más grande sino siempre su aliento y sostén. El comienzo y la memoria están ahí.. ahí los brazos que lo levantaron primero y mejor lo afirman.... ahí vuelve después de todas sus idas y venidas. El marinero y el viajero.. el anatomista químico astrónomo geólogo frenólogo espiritista matemático historiador y lexicógrafo no son poetas, pero son los legisladores de los poetas y su construcción subyace a la estructura de todo poema perfecto. No importa qué surja o se pronuncie, ellos plantaron la semilla de su concepción... de ellos y por ellos se levantan las pruebas visibles de las almas..... siempre de su materia paterna deben engendrarse las razas vigorosas de bardos. Si hay amor y armonía entre el padre y el hijo y si la grandeza del hijo es la emanación de la grandeza del padre habrá amor entre el poeta y el hombre de ciencia demostrable. En la belleza de los poemas están el penacho y el aplauso final de la ciencia.

Grande es la fe del arrebato del conocimiento y de la investigación de las profundidades de las cualidades y las cosas. Hendiendo y girando aquí se hincha el alma del poeta aunque siempre preside sobre sí misma. Las profundidades son insondables y por eso serenas. La inocencia y la desnudez se recuperan... no son ni modestas ni inmodestas. Toda la teoría de lo especial y sobrenatural y todo lo que se entrelazó con ella o se extrajo de ella se aleja como un sueño. Lo que haya sucedido.... lo que sucede y lo que pueda o vaya a suceder, las leyes vitales lo encierran todo.... son suficientes para cualquier caso y para todos los casos... ninguno debe apresurarse ni retrasarse.... cualquier milagro de asuntos o personas inadmisible en el vasto esquema claro donde cada movimiento y cada brizna de hierba y los cuerpos y espíritus de hombres y mujeres y todo lo que les concierne son milagros inefablemente perfectos todos refiriéndose a todos y cada uno distinto y en su lugar. Tampoco es coherente con la realidad del alma admitir que haya algo en el universo conocido más divino que hombres y mujeres.

Hombres y mujeres y la tierra y todo sobre ella deben tomarse simplemente como son, y la investigación de su pasado y presente y futuro será ininterrumpida y se hará con perfecta franqueza. Sobre esta base la filosofía especula mirando siempre hacia el poeta, considerando siempre las tendencias eternas de todo hacia la felicidad nunca inconsistentes con lo que es claro para los sentidos y para el alma. Porque las tendencias eternas de todo hacia la felicidad constituyen el único punto de una filosofía cuerda. Lo que comprenda menos que eso... lo que sea menos que las leyes de la luz y del movimiento astronómico... o menos que las leyes que persiguen al ladrón al mentiroso, al glotón y al borracho a través de esta vida y sin duda después...... o menos que vastas extensiones de tiempo o la lenta formación de la densidad o el paciente levantamiento de los estratos – no cuenta. Lo que pusiera a Dios en un poema o sistema de filosofía como contendiendo contra algún ser o influencia tampoco cuenta. Cordura y conjunto caracterizan al gran maestro... echado a perder un principio todo se echa a perder. El gran maestro no tiene nada que ver con milagros. Ve salud para sí en ser uno de la masa.... ve el hiato en la eminencia singular. A la forma perfecta llega el suelo común. Estar bajo la ley general es grandioso porque eso es corresponder con ella. El maestro sabe que es inefablemente grande y que todos son inefablemente grandes.... que nada por ejemplo es más grande que concebir hijos y criarlos bien... que ser es tan grande como percibir o decir.

En la obra de los grandes maestros la idea de la libertad política es indispensable. La libertad se gana la adhesión de héroes dondequiera que existan hombres y mujeres... pero nunca recibe más adhesión ni bienvenida del resto que de los poetas. Ellos son la voz y la exposición de la libertad. Ellos a través de las épocas son dignos de la gran idea... a ellos se les confía y ellos deben sostenerla. Nada tiene precedencia sobre ella y nada puede torcerla o degradarla. La actitud de los grandes poetas es animar a los esclavos y horrorizar a los déspotas. El giro de sus cuellos, el sonido de sus pies, los movimientos de sus muñecas, están llenos de peligro para unos y esperanza para los otros. Acércate a ellos un rato y aunque no hablen ni te aconsejen aprenderás la fiel lección americana. La libertad es pobremente servida por hombres cuya buena intención se apaga ante uno o dos fracasos o cualquier número de fracasos, o ante la indiferencia casual o la ingratitud del pueblo, o ante la aguda exhibición de los colmillos del poder, o ante el despliegue de soldados y cañones o cualquier estatuto penal. La libertad se apoya en sí misma, no invita a nadie, no promete nada, se sienta en calma y luz, es positiva y serena, y no conoce el desaliento. La batalla arrecia con muchas alarmas sonoras y frecuentes avances y retiradas... el enemigo triunfa... la prisión, las esposas, el collar de hierro y el grillete, el cadalso, el garrote y las balas de plomo hacen su trabajo... la causa duerme... las gargantas fuertes se ahogan con su propia sangre... los jóvenes bajan las pestañas hacia el suelo cuando se cruzan... ¿y acaso la libertad se ha ido de ese lugar? No, nunca. Cuando la libertad se va no es la primera en irse ni la segunda o tercera en irse... espera a que todas las demás se vayan... es la última... Cuando los recuerdos de los viejos mártires se han desvanecido por completo... cuando los grandes nombres de los patriotas son objeto de burla en los salones públicos desde los labios de los oradores... cuando los niños ya no son bautizados con esos nombres sino bautizados en cambio con nombres de tiranos y traidores... cuando las leyes de los libres son permitidas a regañadientes y las leyes para informantes y dinero ensangrentado son dulces al paladar del pueblo... cuando tú y yo caminamos por la tierra punzados de compasión ante la vista de innumerables hermanos que responden a nuestra amistad igualitaria sin llamar amo a nadie – y cuando nos exaltamos de noble gozo ante la vista de esclavos... cuando el alma se retira en la fresca comunión de la noche y examina su experiencia y siente mucho éxtasis por la palabra y el acto que devolvieron a una persona inocente e indefensa al apretón de los opresores o a cualquier cruel inferioridad... cuando aquellos en todas partes de estos estados que podrían comprender más fácilmente el verdadero carácter americano pero aún no lo hacen – cuando los enjambres de aduladores, parásitos, oportunistas, piojos de la política, planificadores de taimadas maniobras para su propio ascenso a cargos municipales o legislaturas estatales o la judicatura o el congreso o la presidencia, obtienen una respuesta de amor y deferencia natural del pueblo ya consigan los cargos o no... cuando es mejor ser un idiota servil y un canalla en un cargo de alto salario que el más pobre mecánico o granjero libre con el sombrero firme en la cabeza y ojos firmes y un corazón cándido y generoso... y cuando la servilidad por parte de la ciudad o el estado o el gobierno federal o cualquier opresión a gran escala o pequeña escala puede ensayarse sin que su propio castigo la siga debidamente después en exacta proporción sin la más mínima posibilidad de escape... o mejor dicho cuando toda la vida y todas las almas de hombres y mujeres sean liberadas de cualquier parte de la tierra – sólo entonces el instinto de la libertad será liberado de esa parte de la tierra.

Así como los atributos de los poetas del cosmos se concentran en el cuerpo y el alma reales y en el placer de las cosas, ellos poseen la superioridad de lo genuino sobre toda ficción y romance. Mientras se emiten a sí mismos los hechos quedan bañados de luz... la luz del día se enciende con luz más volátil... también lo profundo entre el sol poniente y el naciente se hace muchas veces más profundo. Cada objeto o condición o combinación o proceso preciso exhibe una belleza... la tabla de multiplicar la suya – la vejez la suya – el oficio de carpintero el suyo – la gran ópera el suyo... el clipper neoyorquino de casco enorme y forma limpia en el mar a vapor o a toda vela resplandece con belleza sin par... los círculos americanos y las grandes armonías del gobierno resplandecen con las suyas... y las intenciones y acciones definidas más comunes con las suyas. Los poetas del cosmos avanzan a través de todas las interposiciones y coberturas y tumultos y estratagemas hasta los primeros principios. Ellos son útiles... disuelven la pobreza de su necesidad y la riqueza de su vanidad. Gran propietario, dicen ellos, no realizarás ni percibirás más que cualquier otro. El dueño de la biblioteca no es quien tiene un título legal sobre ella por haberla comprado y pagado. Cualquiera y cada uno es dueño de la biblioteca si puede leerla entera a través de todas las variedades de lenguas y temas y estilos, y en quien entran con facilidad y toman residencia y se orientan hacia la paternidad y la maternidad, y lo hacen flexible y poderoso y rico y grande........ Estos Estados americanos fuertes y sanos y realizados no recibirán placer alguno de las violaciones de los modelos naturales y no deben permitirlas. En pinturas o moldeados o tallados en mineral o madera, o en las ilustraciones de libros o periódicos, o en cualquier estampa cómica o trágica, o en los patrones de tejidos o cualquier cosa para embellecer habitaciones o muebles o vestidos, o para poner sobre cornisas o monumentos o en proas o popas de barcos, o para poner en cualquier parte ante el ojo humano dentro o fuera, aquello que distorsiona formas honestas o que crea seres o lugares o contingencias no terrenales es una molestia y una revuelta. De la forma humana especialmente es tan grande que nunca debe hacerse ridícula. De los ornamentos para una obra nada excesivo puede permitirse... pero pueden permitirse aquellos ornamentos que se ajustan a los hechos perfectos del aire libre y que fluyen de la naturaleza de la obra y surgen irreprimiblemente de ella y son necesarios para la completitud de la obra. La mayoría de las obras son más hermosas sin ornamento... Las exageraciones serán vengadas en la fisiología humana. Niños limpios y vigorosos son engendrados y concebidos solamente en aquellas comunidades donde los modelos de formas naturales son públicos cada día.... El gran genio y el pueblo de estos estados nunca deben rebajarse a los romances. Tan pronto como las historias sean contadas apropiadamente no habrá más necesidad de romances.

Los grandes poetas también se reconocen por la ausencia en ellos de artificios y por la expresión de una sinceridad personal perfecta. Entonces la gente repite con nueva y sencilla alegría y una voz divina que brota de sus cerebros: ¡Qué hermosa es la sinceridad! Todos los defectos pueden perdonarse a quien tiene sinceridad perfecta. De ahora en adelante que ninguno de nosotros mienta, porque hemos visto que la franqueza conquista el mundo interior y el exterior y que no hay una sola excepción, y que nunca desde que nuestra tierra se formó en masa el engaño o el subterfugio o la mentira atrajeron su partícula más pequeña ni el tinte más tenue de una sombra – y que a través de la riqueza envolvente y el rango de un estado o de toda la república de estados un cobarde o un tipo astuto será descubierto y despreciado.... y que el alma nunca ha sido engañada ni nunca podrá ser engañada.... y que la ganancia sin el gesto amoroso del alma es solo un soplo fétido.... y que nunca creció en ninguno de los continentes del globo ni sobre ningún planeta o satélite o estrella, ni sobre los asteroides, ni en ninguna parte del espacio etéreo, ni en medio de la densidad, ni bajo lo húmedo fluido del mar, ni en esa condición que precede al nacimiento de los bebés, ni en ningún momento durante los cambios de la vida, ni en esa condición que sigue a lo que llamamos muerte, ni en ningún lapso de suspensión o acción posterior de vitalidad, ni en ningún proceso de formación o reforma en cualquier lugar, un ser cuyo instinto odiara la verdad.

Extrema cautela o prudencia, la más sólida salud orgánica, gran esperanza y capacidad de comparación y cariño por las mujeres y los niños, gran alimentividad y destructividad y causalidad, con un sentido perfecto de la unidad de la naturaleza y de la propiedad del mismo espíritu aplicado a los asuntos humanos... todo esto es convocado desde la flotación del cerebro del mundo para ser partes del poeta más grande desde su nacimiento en el vientre de su madre y desde el nacimiento de ella en el vientre de su madre. La cautela rara vez llega suficientemente lejos. Se ha pensado que el ciudadano prudente era el ciudadano que se dedicaba a ganancias sólidas y hacía bien por sí mismo y su familia y completaba una vida legal sin deudas ni crímenes. El poeta más grande ve y admite estas economías como ve las economías de la comida y el sueño, pero tiene nociones más altas de prudencia que pensar que da mucho cuando da unas pocas atenciones leves en el pestillo de la puerta. Las premisas de la prudencia de la vida no son la hospitalidad de ella ni la madurez y cosecha de ella. Más allá de la independencia de una pequeña suma guardada para el dinero del entierro, y de unas pocas tablas alrededor y tejas encima sobre un lote de suelo americano en propiedad, y los fáciles dólares que proveen la ropa sencilla y las comidas del año, la melancólica prudencia del abandono de un ser tan grande como un hombre al vaivén y la palidez de años de hacer dinero con todos sus días abrasadores y sus noches heladas y todos sus engaños sofocantes y sus esquives solapados, o infinitesimales de salones, o atracones desvergonzados mientras otros pasan hambre... y toda la pérdida del florecimiento y el olor de la tierra y de las flores y la atmósfera y del mar y del verdadero sabor de las mujeres y los hombres con quienes te cruzas o tienes que ver en la juventud o la madurez, y la enfermedad resultante y la revuelta desesperada al cierre de una vida sin elevación ni candidez, y el charlateo espantoso de una muerte sin serenidad ni majestad, es el gran fraude sobre la civilización moderna y la previsión, manchando la superficie y el sistema que la civilización innegablemente traza, y humedeciendo con lágrimas los inmensos rasgos que extiende y extiende con tal velocidad ante los besos alcanzados del alma... Aún queda por hacerse la explicación correcta sobre la prudencia. La prudencia de la mera riqueza y respetabilidad de la vida más estimada parece demasiado tenue para que el ojo la observe en absoluto cuando lo pequeño y lo grande por igual caen calladamente a un lado ante el pensamiento de la prudencia adecuada para la inmortalidad. ¿Qué es la sabiduría que llena la delgadez de un año o setenta u ochenta años frente a la sabiduría espaciada por edades y que vuelve en cierto momento con fuertes refuerzos y ricos regalos y los rostros claros de invitados de boda tan lejos como puedas mirar en todas direcciones corriendo alegremente hacia ti? Solo el alma es de sí misma... todo lo demás tiene referencia a lo que sigue. Todo lo que una persona hace o piensa es de consecuencia. Ni un movimiento puede hacer un hombre o una mujer que lo afecte o la afecte en un día o un mes o cualquier parte de la vida directa o la hora de la muerte sin que lo mismo lo afecte o la afecte hacia adelante después a través de la vida indirecta. Lo indirecto es siempre tan grande y real como lo directo. El espíritu recibe del cuerpo exactamente tanto como le da al cuerpo. Ni un solo nombre de palabra o acto... ni de llagas venéreas o decoloraciones... ni la privacidad del onanista... ni de las venas pútridas de glotones o bebedores de ron... ni peculado o astucia o traición o asesinato... ni veneno serpentino de quienes seducen mujeres... ni la entrega necia de las mujeres... ni prostitución... ni de ninguna depravación de hombres jóvenes... ni del logro de ganancia por medios desacreditables... ni ninguna bajeza de apetito... ni ninguna dureza de oficiales hacia hombres o jueces hacia prisioneros o padres hacia hijos o hijos hacia padres o de maridos hacia esposas o jefes hacia sus muchachos... ni de miradas codiciosas o deseos malignos... ni ninguno de los ardides practicados por la gente sobre sí misma... jamás está o jamás puede estar estampado en el programa sin que sea debidamente realizado y devuelto, y eso devuelto en actuaciones posteriores... y ellas devueltas otra vez. Ni puede el empuje de la caridad o la fuerza personal ser nunca otra cosa que la razón más profunda, ya traiga argumentos a mano o no. Ninguna especificación es necesaria... sumar o restar o dividir es en vano. Pequeño o grande, instruido o sin instrucción, blanco o negro, legal o ilegal, enfermo o sano, desde la primera inspiración por la tráquea hasta la última expiración fuera de ella, todo lo que un varón o una mujer hace que sea vigoroso y benevolente y limpio es tanto provecho seguro para él o ella en el orden inquebrantable del universo y a través de todo su alcance para siempre. Si el salvaje o el criminal es sabio está bien... si el poeta más grande o el sabio es sabio es simplemente lo mismo... si el Presidente o el presidente del tribunal supremo es sabio es lo mismo... si el joven mecánico o granjero es sabio no es más ni menos... si la prostituta es sabia no es más ni menos. El interés llegará... todo llegará. Todas las mejores acciones de guerra y paz... toda ayuda dada a parientes y extraños y los pobres y viejos y afligidos y niños pequeños y viudas y los enfermos, y a todas las personas rechazadas... todo fomento de fugitivos y del escape de esclavos... toda la abnegación que se mantuvo firme y apartada en naufragios y dijo que otros tomaran los asientos de los botes... toda ofrenda de sustancia o vida por la buena vieja causa, o por el bien de un amigo o el bien de una opinión... todos los dolores de entusiastas burlados por sus vecinos... todo el vasto amor dulce y el sufrimiento precioso de las madres... todos los hombres honestos desconcertados en luchas registradas o no registradas... toda la grandeza y bondad de las pocas naciones antiguas cuyos fragmentos de anales heredamos... y toda la bondad de los cientos de naciones muchísimo más poderosas y más antiguas desconocidas para nosotros por nombre o fecha o ubicación... todo lo que alguna vez fue valientemente comenzado, haya tenido éxito o no... todo lo que en cualquier momento fue bien sugerido desde el corazón divino del hombre o por la divinidad de su boca o por el moldeo de sus grandes manos... y todo lo que está bien pensado o hecho este día en cualquier parte de la superficie del globo... o en cualquiera de las estrellas errantes o estrellas fijas por quienes están allí como nosotros estamos aquí... o que en adelante será bien pensado o hecho por ti quienquiera que seas, o por cualquiera—todo esto singular y totalmente redundó en su momento y redunda ahora y redundará siempre en las identidades de las que brotó o brotará... ¿Adivinaste que alguno de ellos vivió solo su momento? El mundo no existe así... ninguna parte palpable o impalpable existe así... ningún resultado existe ahora sin ser de su largo resultado antecedente, y ese de su antecedente, y así hacia atrás sin que el punto mencionable más lejano se acerque ni un poco más al principio que cualquier otro punto... Lo que sea que satisfaga al alma es verdad. La prudencia del poeta más grande responde por fin al anhelo y la hartura del alma, no menosprecia formas menores de prudencia si se conforman a sus formas, no pospone nada, no permite ningún descanso para su propio caso o ningún caso, no tiene ningún sábado particular ni día del juicio, no divide a los vivos de los muertos ni a los justos de los injustos, está satisfecha con el presente, empareja cada pensamiento o acto con su correlativo, no conoce ningún perdón posible ni expiación delegada... sabe que el hombre joven que con compostura arriesgó su vida y la perdió ha hecho excepcionalmente bien por sí mismo, mientras que el hombre que no ha arriesgado su vida y la retiene hasta la vejez en riquezas y comodidad quizás no ha logrado nada por sí mismo que valga la pena mencionar... y que solo esa persona no tiene gran prudencia que aprender quien ha aprendido a preferir cosas reales duraderas, y favorece el cuerpo y el alma por igual, y percibe lo indirecto siguiendo seguramente a lo directo, y cualquier mal o bien que hace saltando hacia adelante y esperando encontrarlo otra vez—y quien en su espíritu en cualquier emergencia que sea ni se apresura ni evita la muerte.

La prueba directa de quien aspire a ser el poeta más grande es hoy. Si no se inunda a sí mismo con la era inmediata como con vastas mareas oceánicas... y si no atrae hacia sí su propia tierra en cuerpo y alma y se cuelga de su cuello con amor incomparable y hunde su músculo semítico en sus méritos y deméritos... y si no es él mismo la era transfigurada... y si no se le abre la eternidad que da similitud a todos los períodos y lugares y procesos y formas animadas e inanimadas, y que es el vínculo del tiempo, y se eleva desde su vaguedad e infinitud inconcebibles en la forma nadante del hoy, y queda sujeta por las anclas dúctiles de la vida, y hace del lugar presente el pasaje de lo que fue a lo que será, y se compromete con la representación de esta ola de una hora y esta una de los sesenta hermosos hijos de la ola—que se funda entonces con la masa común y espere su desarrollo... Aún así queda la prueba final de los poemas o de cualquier carácter u obra. El poeta clarividente se proyecta siglos adelante y juzga al ejecutante o la ejecución después de los cambios del tiempo. ¿Sobrevive a través de ellos? ¿Aún se sostiene incansable? ¿Serán el mismo estilo y la dirección del genio hacia puntos similares satisfactorios ahora? ¿Ningún nuevo descubrimiento en la ciencia o llegada a planos superiores de pensamiento y juicio y conducta lo ha fijado a él o a lo suyo de modo que pueda mirarse desde arriba? ¿Han hecho las marchas de decenas y cientos y miles de años desvíos voluntarios a derecha e izquierda por su causa? ¿Es amado mucho y mucho después de ser enterrado? ¿Piensa en él a menudo el joven? ¿y piensa en él a menudo la joven? ¿y piensan en él los de mediana edad y los viejos?

Un gran poema es para eras y eras en común y para todos los grados y complexiones y todos los departamentos y sectas y para una mujer tanto como para un hombre y un hombre tanto como una mujer. Un gran poema no es un final para un hombre o mujer sino más bien un comienzo. ¿Ha creído alguien que podría sentarse por fin bajo alguna autoridad debida y descansar satisfecho con explicaciones y realizar y estar contento y pleno? A ningún término tal conduce el poeta más grande... no trae ni cese ni grosura protegida ni sosiego. El toque de él se nota en acción. A quien toma lo toma con agarre firme y seguro hacia regiones vivas antes no alcanzadas... desde entonces no hay descanso... ven el espacio y el brillo inefable que convierten los viejos puntos y luces en vacíos muertos. El compañero de él contempla el nacimiento y progreso de las estrellas y aprende uno de los significados. Ahora habrá un hombre cohesionado del tumulto y el caos... el mayor alienta al menor y le muestra cómo... ellos dos se lanzarán sin miedo juntos hasta que el nuevo mundo ajuste una órbita para sí mismo y mire sin vergüenza las órbitas menores de las estrellas y barra los anillos incesantes y nunca más esté quieto.

Pronto no habrá más sacerdotes. Su trabajo está hecho. Pueden esperar un rato... quizá una generación o dos... desapareciendo por grados. Una raza superior tomará su lugar... las bandas del cosmos y profetas en masa tomarán su lugar. Un nuevo orden surgirá y ellos serán los sacerdotes del hombre, y cada hombre será su propio sacerdote. Las iglesias construidas bajo su sombra serán las iglesias de hombres y mujeres. A través de la divinidad de ellos mismos el cosmos y la nueva raza de poetas serán intérpretes de hombres y mujeres y de todos los eventos y cosas. Hallarán su inspiración en objetos reales hoy, síntomas del pasado y futuro... No se dignarán a defender la inmortalidad o Dios o la perfección de las cosas o la libertad o la exquisita belleza y realidad del alma. Surgirán en América y recibirán respuesta del resto de la tierra.

La lengua inglesa favorece la grandiosa expresión americana... es bastante fornida y flexible y bastante plena. Sobre el tronco recio de una raza que a través de todo cambio de circunstancia nunca estuvo sin la idea de libertad política, que es el ánima de toda libertad, ha atraído los términos de lenguas más delicadas y alegres y sutiles y más elegantes. Es el lenguaje poderoso de la resistencia... es el dialecto del sentido común. Es el habla de las razas orgullosas y melancólicas y de todos los que aspiran. Es la lengua escogida para expresar crecimiento fe autoestima libertad justicia igualdad cordialidad amplitud prudencia decisión y coraje. Es el medio que casi logrará expresar lo inexpresable.

Ninguna gran literatura ni ningún estilo semejante de conducta u oratoria o trato social o arreglos domésticos o instituciones públicas o el trato de los jefes a la gente empleada, ni detalle ejecutivo o detalle del ejército o la armada, ni espíritu de legislación o tribunales o policía o enseñanza o arquitectura o canciones o diversiones o los trajes de los hombres jóvenes, puede eludir por mucho el instinto celoso y apasionado de las normas americanas. Aparezca o no la señal de las bocas del pueblo, palpita una interrogación viva en el corazón de cada hombre libre y mujer libre tras aquello que pasa o esto construido para permanecer. ¿Es uniforme con mi país? ¿Sus disposiciones están sin distinciones ignominiosas? ¿Es para las comunas en eterno crecimiento de hermanos y amantes, grandes, bien unidas, orgullosas más allá de los viejos modelos, generosas más allá de todos los modelos? ¿Es algo crecido fresco de los campos o extraído del mar para mi uso hoy aquí? Sé que lo que responde por mí un americano debe responder por cualquier individuo o nación que sirva como parte de mis materiales. ¿Responde esto? ¿o está sin referencia a necesidades universales? ¿o brotó de las necesidades de la sociedad menos desarrollada de rangos especiales? ¿o viejas necesidades de placer recubiertas por la ciencia y formas modernas? ¿Reconoce esto la libertad con reconocimiento audible y absoluto, y descarta la esclavitud para vida y muerte? ¿Ayudará a criar un hombre de buena forma y bien dotado, y una mujer para ser su pareja perfecta e independiente? ¿Mejora los modales? ¿Es para la crianza de los jóvenes de la república? ¿Se disuelve fácilmente con la leche dulce de los pezones de los pechos de la madre de muchos hijos? ¿Tiene también la vieja tolerancia e imparcialidad siempre frescas? ¿Mira con el mismo amor al último nacido y a los que se endurecen hacia la estatura, y al errante y a quienes desdeñan toda fuerza de asalto fuera de la suya propia?

Los poemas destilados de otros poemas probablemente pasarán. El cobarde seguramente pasará. La expectativa de lo vital y lo grande solo puede ser satisfecha por el comportamiento de lo vital y lo grande. Los enjambres de pulidos depreciadores y reflejadores y los educados se alejan flotando y no dejan recuerdo. América se prepara con compostura y buena voluntad para los visitantes que han enviado aviso. No es el intelecto lo que ha de ser su garantía y bienvenida. Los talentosos, el artista, el ingenioso, el editor, el estadista, el erudito.. no son menospreciados.. caen en su lugar y hacen su trabajo. El alma de la nación también hace su trabajo. Ningún disimulo puede pasar ante ella.. ningún disimulo puede ocultársele. No rechaza a nadie, lo permite todo. Solo hacia lo que es tan bueno como ella misma y hacia lo semejante a ella misma avanzará a mitad de camino. Un individuo es tan soberbio como una nación cuando tiene las cualidades que hacen una nación soberbia. El alma de la nación más grande y rica y orgullosa bien puede ir a mitad de camino al encuentro de sus poetas. Las señales son efectivas. No hay temor de error. Si lo uno es verdadero lo otro es verdadero. La prueba de un poeta es que su país lo absorbe tan afectuosamente como él lo ha absorbido.

Página de Poemas

"Me celebro a mí mismo,"

13

"Acércate más a mí,"

57

"Pensar en el tiempo,"

65

"Deambulo toda la noche en mi visión,"

70

"Los cuerpos de hombres y mujeres me ciñen,"

77

"Paseando por la acera o cabalgando por el camino rural de aquí,"

82

"Un hombre joven vino a mí,"

85

"De pronto fuera de su guarida viciada y adormecida,"

87

"¡Abrid paso ahí Jonathan!"

89

"Había un niño que salía cada día,"

90

"¿Quién aprende mi lección completa?"

92

"Grandes son los mitos,"

93

Esta obra fue publicada antes del 1 de enero de 1931, y está en el dominio público en todo el mundo porque el autor murió hace al menos 100 años.

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