El capote: claves para leerla y comentarla
Nikolái Gógol · 1 h 03 min de lectura · texto completo y gratis
Leer la obra gratis →Un hombre al que nadie mira ahorra medio año para comprarse un abrigo, y el día que lo estrena se lo roban. De ahí sale, según Dostoievski, toda la literatura rusa.
De qué trata
En un departamento de San Petersburgo, Akaki Akákievich Bashmachkin copia documentos y no quiere nada más. El frío le obliga a encargar un capote nuevo, que paga con meses de hambre. Se lo roban la noche del estreno. Nadie —ni la policía, ni la «persona importante» a la que acude— mueve un dedo, y muere de fiebre a los pocos días.
Estructura
| Primer tramo — Quién es Akaki | El departamento sin nombre, el bautizo, la vida entera de un copista y la escena en que un joven deja de reírse de él para siempre. |
| Segundo tramo — El sastre | Petróvich se niega a remendar el capote. El presupuesto, el regateo, los meses de ahorro y el día en que se estrena la prenda. |
| Tercer tramo — El robo | La velada en casa de un ayudante de jefe de sección, la vuelta de noche por una plaza desierta y el asalto. Después, la comisaría y la «persona importante». |
| Cuarto tramo — El fantasma | La muerte de Akaki, contada en un párrafo, y el muerto que arranca capotes por San Petersburgo hasta llegar al que le gritó. |
Temas para el comentario
El rango como destino
En este mundo, el grado administrativo dice cómo se te trata, cómo se te habla y qué abrigo puedes llevar. Gógol no lo critica: lo describe, y con eso basta.
El objeto que da una vida
Mientras ahorra, Akaki cambia: come menos y vive más, tiene un proyecto, se distrae imaginándolo. El capote no es un abrigo: es lo único que le ha pasado.
La risa y la lástima juntas
El narrador es un charlatán que se va por las ramas, se olvida de lo que iba a decir y se compadece sin avisar. Ese vaivén es toda la técnica del relato.
Las tres líneas serias
«Dejadme, ¿por qué me hacéis daño?» y el «soy tu hermano» que resuena detrás son el único momento en que Gógol habla en serio. Están colocadas al principio, no al final.
El fantasma
El desenlace sobrenatural funciona como una reparación que el mundo real no dio, y el narrador lo cuenta como un chisme. Nabókov sostenía que lo importante no es el fantasma sino que el relato termine escapándose de sus propias reglas.
Personajes
- Akaki Akákievich Bashmachkinel copistaConsejero titular eterno. Bajito, algo picado de viruelas, con una calva incipiente. Copia documentos con devoción y no desea nada más hasta que aparece el capote. Es el primer protagonista de la literatura rusa al que no le pasa nada digno de contarse.
- Petróvichel sastreTuerto, picado de viruelas, antiguo siervo, bebedor los días de fiesta. Cuando está sobrio no hay quien lo convenza. Es él quien decreta que el capote viejo no tiene arreglo y quien cose el nuevo, y quien pone el precio y disfruta poniéndolo.
- La persona importanteel generalUn funcionario recién ascendido que ha decidido que su cargo exige severidad y grita a Akaki para lucirse ante un amigo. No tiene nombre y no hace falta.
- La patronala caseraLa mujer de setenta años en cuya casa vive Akaki y sobre la que bromean sus compañeros de oficina.
Lengua y estilo
El narrador de Gógol no cuenta: parlotea. Empieza a decir en qué departamento pasa la historia y se arrepiente, se pierde en el santoral buscando el nombre del protagonista, describe una casera de setenta años que no vuelve a aparecer. Esas digresiones no son adorno: son la manera de que el mundo del relato parezca más grande que su historia.
La prosa mezcla el registro administrativo, el chisme y, dos veces, una emoción desnuda. Traducirlo pide conservar ese desorden: cuando el original se lía, la traducción se lía.
Contexto
Se publicó en 1842, en el tercer tomo de las obras de Gógol, junto a los demás relatos de San Petersburgo. Su autor llevaba seis años viviendo en Roma.
La ciudad del relato es la capital administrativa del imperio de Nicolás I: catorce grados de funcionarios, un frío que Gógol describe como un enemigo con estrategia y una burocracia en la que un abrigo robado no tiene a quién reclamarse.
Lo esencial, en cinco puntos
- Una hora de lectura. Los cuatro tramos son de esta edición: el original va seguido.
- Cuenta cuántas líneas se dedican al capote y cuántas a la familia de Akaki.
- El pasaje del joven que deja de reírse está en el primer tramo, no al final. Es la clave del relato.
- Petróvich y su mujer aparecen dos veces y en las dos hay una descripción del dedo gordo del pie. Gógol lo hace a propósito.
- El último párrafo cambia de fantasma. Fíjate en quién es el que desaparece hacia el puente Obújov.
Preguntas frecuentes
¿Es difícil?
No. Es corto, el argumento es sencillo y la prosa, aunque llena de rodeos, se sigue sin esfuerzo.
¿Hay que leer antes «La nariz»?
No hace falta, pero son hermanos: la misma ciudad, la misma administración y el mismo humor. Están los dos aquí.
¿Por qué el relato se llama «El capote» y no «Akaki»?
Porque el protagonista real es la prenda: es lo que da y quita sentido a una vida entera.
¿Por dónde sigo?
Por «La nariz», por «Bartleby, el escribiente» de Melville —otro copista que se apaga— o por «Crimen y castigo», que es el mismo San Petersburgo veinticuatro años después.
Guías de obras relacionadas
Si estás con esta, estas otras te van a hacer falta.
- Crimen y castigoFiódor Dostoievski
- Memorias del subsueloFiódor Dostoievski
- Noches blancasFiódor Dostoievski
- La muerte de Iván IlichLev Tolstói
- La narizNikolái Gógol
- Bartleby, el escribienteHerman Melville

