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Retrato de Nikolái Gógol
Retrato de Gógol por Fiódor Möller, hacia 1840, pintado en Roma durante los años en que escribía «Almas muertas». Wikimedia Commons, dominio público.

Novela rusa

Nikolái Gógol

1809 – 1852 · Ucrania, San Petersburgo y Roma

Quemó la segunda parte de su obra maestra diez días antes de morir, después de ayunar hasta consumirse. Tenía cuarenta y dos años.

2 obras suyas en Clasicalia, completas y gratis.

Quién fue

Nació en una aldea de la actual Ucrania, hijo de un pequeño terrateniente aficionado al teatro. Llegó a San Petersburgo a los diecinueve años con la idea de ser funcionario o actor, y no fue ninguna de las dos cosas: sus cuentos ucranianos —«Veladas en un caserío cerca de Dikanka», 1831— lo hicieron célebre de golpe.

De ahí salieron los relatos de San Petersburgo, «La nariz» y «El capote» entre ellos, y la comedia «El inspector» (1836), que le trajo tantos enemigos que se marchó de Rusia. Pasó doce años fuera, casi todos en Roma, escribiendo «Almas muertas» (1842) a distancia del país que retrataba.

El final es de sus propios libros. Convencido por un confesor de que su literatura era pecado, quemó el manuscrito de la segunda parte de «Almas muertas», dejó de comer y murió diez días después, en Moscú, en febrero de 1852.

Su época

La Rusia de Nicolás I era un imperio gobernado por papeles: catorce grados de funcionarios en una Tabla de Rangos que decidía cómo te trataban, cómo te llamaban y qué abrigo podías llevar. Gógol trabajó de escribiente y lo vio desde dentro. Sus relatos no critican esa maquinaria: la cuentan como si fuera lo normal, que es lo que la vuelve insoportable.

Su obra en Clasicalia

Todas se leen enteras aquí, gratis y sin registro.

Cronología

  1. 1809Nace en Soróchintsy, en la actual Ucrania.
  2. 1828Llega a San Petersburgo.
  3. 1831«Veladas en un caserío cerca de Dikanka» lo hace famoso.
  4. 1836«El inspector» se estrena y escandaliza. Publica «La nariz». Se marcha de Rusia.
  5. 1842«Almas muertas» y «El capote».
  6. 1848Peregrina a Jerusalén y vuelve a Rusia.
  7. 1852Quema la segunda parte de «Almas muertas» y muere en Moscú.

Ideas clave

La risa que deja mal cuerpo

Se le lee como a un humorista y se termina con una desolación que no se sabe de dónde ha salido. La técnica es no avisar: el narrador cuenta la desgracia con el mismo tono con que cuenta un chisme.

El funcionario como criatura

Antes de Gógol, el escribiente de nueve grados era un figurante. Él lo pone en el centro y descubre que dentro cabe una vida entera, aunque quepa entera en un abrigo.

El absurdo dicho en serio

A nadie de «La nariz» le extraña lo esencial: lo que escandaliza es el protocolo. Ese desajuste entre lo enorme y lo administrativo es el hallazgo que se llevaron Kafka y todo el siglo XX.

Las cosas mandan

En Gógol un objeto —un abrigo, una nariz, una lista de siervos muertos— tiene más iniciativa que las personas, y acaba decidiendo por ellas.

Por dónde empezar

Empieza por «El capote». Son cuarenta páginas y explican el resto: un copista al que le roban el abrigo que le costó media vida ahorrar. De ahí sale, según la frase que se le atribuye a Dostoievski, toda la literatura rusa posterior.

Después, «La nariz», que es el mismo mundo contado como una barbaridad divertidísima: a un funcionario se le escapa la nariz y la encuentra paseando en carroza, con un rango superior al suyo.

Si te enganchan, «Almas muertas» es el paso siguiente, y es una novela cómica sobre un hombre que compra siervos difuntos.

Qué no está aquí, y dónde seguir

Están aquí los dos relatos de San Petersburgo más leídos. Falta «Almas muertas», su novela; «El inspector», su comedia; y los otros cuentos petersburgueses, «El retrato», «La avenida Nevski» y «Diario de un loco».

Comparado con otros

Dónde aparece su obra frente a la de otro autor, con lo que aporta cada una y cuál conviene leer antes.

También: frases de Nikolái Gógol, comprobadas una a una contra el texto publicado.

Para trabajarlo en clase

Cinco ejes para preparar un trabajo o una sesión sobre el autor. Todo se puede comprobar sobre los textos, que están aquí completos.

  1. Contar cuántas líneas dedica «El capote» al abrigo y cuántas a la familia de Akaki: qué dice ese reparto.
  2. La frase «Dejadme, ¿por qué me hacéis daño?» y su eco «soy tu hermano»: quién la oye y qué le pasa.
  3. En «La nariz», hacer la lista de las cosas que sí escandalizan a los personajes. Ninguna es la nariz.
  4. Comparar el final fantasmal de «El capote» con el final de «La nariz»: dos maneras de no explicar nada.
  5. Buscar la Tabla de Rangos y situar a Akaki Akákievich y al mayor Kovaliov: la distancia entre ellos es el chiste.

Preguntas frecuentes

¿Gógol es ruso o ucraniano?

Nació en Ucrania, escribió en ruso y sus primeros libros son de tema ucraniano. Las dos literaturas lo reclaman, y las dos tienen razones.

¿Por qué se dice que todos salieron de «El capote»?

Por una frase atribuida a Dostoievski. Sea suya o no, describe bien lo que pasó: con Akaki Akákievich, el don nadie entra en la literatura rusa para quedarse.

¿«La nariz» tiene explicación?

No, y es deliberado. El propio narrador se encoge de hombros en el último párrafo. Pedirle sentido es caer en la trampa.

¿Es verdad que quemó su propio libro?

Sí, la segunda parte de «Almas muertas», en febrero de 1852. Se conservan unos pocos capítulos de una versión anterior.

¿Por dónde sigo si me gusta?

Por «El inspector» o «Almas muertas». Y por Dostoievski, que empezó escribiendo a su sombra.