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Tartufo, de Molière
Guía de lectura

Tartufo: claves para leerla y comentarla

Molière · 1 h 31 min de lectura · texto completo y gratis

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Un hombre mete en su casa a un santo y le entrega la hija, la fortuna y la casa. Todos ven lo que es menos él.

De qué trata

Orgón vuelve de un viaje preguntando solo por Tartufo. Su familia lleva semanas aguantando a un huésped que se ha instalado, que corrige a todo el mundo en nombre del Cielo y que ya duerme mejor que el dueño. Cuando Orgón anuncia que le va a dar a su hija y después la casa entera, la familia tiene que demostrarle lo que su devoción no le deja ver.

Estructura

Acto I — Todos hablan de élLa señora Pernelle riñe a la casa entera por no apreciar a Tartufo. Dorina cuenta cómo se ha instalado. Orgón vuelve de viaje y solo pregunta por él. Cleanto intenta razonar.
Acto II — La boda impuestaOrgón anuncia a Mariana que se casará con Tartufo. Ella no se atreve a negarse y Dorina se encarga de negarse por ella. Riña de enamorados entre Mariana y Valerio, con Dorina empujándolos a reconciliarse.
Acto III — Aparece TartufoSu entrada, el cilicio y la frase a Dorina. Después, la escena con Elmira, en la que se declara con un vocabulario mitad místico mitad físico. Damis los oye, lo denuncia, y Orgón deshereda al hijo y le firma la donación a Tartufo.
Acto IV — La mesaElmira consigue que Orgón se esconda debajo de una mesa y provoca a Tartufo hasta que este se explica sin rodeos. Orgón sale de debajo. Pero Tartufo ya tiene la escritura de la casa y les dice que se marchen ellos.
Acto V — El reyLa familia arruinada y a punto de ser desahuciada. Tartufo, además, ha entregado unos papeles comprometedores. Llega un oficial del rey y detiene a Tartufo, no a Orgón: el monarca ya sabía quién era.

Temas para el comentario

La hipocresía como oficio

Tartufo no cree en nada y usa un vocabulario impecable de creyente. Lo que Molière retrata no es la fe sino su imitación, y el hecho de que sea tan difícil de desmontar precisamente porque nadie se atreve a contradecir al que habla del Cielo.

Ver lo que no se quiere ver

Orgón tiene delante todas las pruebas desde el primer acto y las descarta una por una. No hace falta engañarle: se engaña solo. Por eso la única solución es física —meterlo debajo de una mesa— y no un argumento.

Los criados ven claro

Dorina sabe desde el principio lo que pasa y lo dice sin permiso. En Molière la lucidez está abajo, y quien la ejerce suele llevarse una bofetada.

Una comedia que estuvo prohibida

Cinco años de prohibición, tres memoriales al rey y dos reescrituras. La obra que leemos es la tercera versión, y algunos de sus equilibrios —el discurso de Cleanto, el final con el oficial del rey— están puestos para poder representarla.

El final traído de fuera

Que aparezca un enviado del rey en la última escena y lo arregle todo es un recurso descarado, y Molière lo sabía. Funciona como halago al monarca que podía levantar la censura, y también como advertencia: sin ese golpe de suerte, la familia estaba perdida.

La casa como campo de batalla

Toda la obra pasa dentro de una casa que va cambiando de dueño escena a escena. Cuando Tartufo dice al final «la casa es mía, tendrán que salir ustedes», la comedia se ha vuelto otra cosa.

Personajes

Lengua y estilo

El original está en alejandrinos pareados y funciona como una máquina: la rima remata los chistes y el verso mide el ritmo de las réplicas. Es teatro escrito por un actor que sabía exactamente cuánto silencio dejar.

Cada personaje tiene su registro: Tartufo habla en devoto untuoso, Dorina en popular directo, Cleanto en razonador de párrafo largo, Orgón a base de exclamaciones. Se les reconoce sin que nadie los nombre.

Sobre esta edición: el original va en verso y esta traducción va en prosa, como el resto del teatro extranjero en verso de esta colección. En una traducción rimada lo primero que se sacrifica es el doble sentido, que en Tartufo es la obra entera. La prosa aquí no es plana: conserva el ritmo de réplica y contrarréplica.

Contexto

Molière tenía cuarenta y dos años y era el autor favorito de Luis XIV. Estrenó una primera versión en tres actos en mayo de 1664, en Versalles, dentro de unas fiestas reales. Se prohibió a los pocos días por presión del partido devoto de la corte y del arzobispo de París.

En 1667 lo intentó otra vez con el título de «El impostor» y el protagonista rebautizado Panulfo, con ropa de seglar. Lo prohibieron el día después del estreno. Solo en febrero de 1669, con el rey ya libre de compromisos con el partido devoto, pudo representarse. Aguantó setenta y siete funciones seguidas.

Los tres memoriales que Molière dirigió al rey durante esos años se conservan y son una defensa notable de la comedia como forma de decir lo que no se puede decir de otra manera.

Lo esencial, en cinco puntos

Preguntas frecuentes

¿Va contra la religión?

No, y Molière se pasó cinco años explicándolo. Va contra quien la usa de disfraz. El personaje de Cleanto está puesto precisamente para distinguir en voz alta entre el devoto verdadero y el impostor.

¿De dónde viene la palabra «tartufo»?

De este personaje. En español, en francés y en italiano, un tartufo es un hipócrita que finge virtud. Pocos personajes de teatro han dado una palabra al diccionario.

¿Por qué el protagonista tarda tanto en salir?

Es una decisión de construcción: dos actos enteros de gente hablando de él, unos a favor y otros en contra, crean una expectativa que su entrada aprovecha. Cuando por fin aparece, ya sabemos exactamente cómo mirarle.

¿Por qué está en prosa y no en verso?

Porque es lo que hace esta colección con el teatro extranjero en verso. La prosa permite salvar el doble sentido, que es donde está el chiste, sin sacrificarlo a la rima.

¿Cuánto se tarda en leerla?

Hora y tres cuartos. Cinco actos y el diálogo va muy rápido.

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