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Guía de lectura

El sí de las niñas: claves para leerla y comentarla

Leandro Fernández de Moratín · 1 h 31 min de lectura · texto completo y gratis

Una madre casa a su hija de dieciséis con un señor de cincuenta y nueve. La chica ama a otro y no se atreve a decirlo. Y el que acaba dándose cuenta de todo es el novio viejo.

De qué trata

En una posada de Alcalá de Henares, doña Irene ultima el matrimonio de su hija Francisca, recién salida del convento, con don Diego, un caballero de cincuenta y nueve años. Paquita ama en secreto a un joven militar, don Carlos, que resulta ser sobrino de don Diego. Educada para obedecer, no se atreve a confesarlo. Todo se descubre de madrugada, cuando don Diego intercepta una carta y comprende la situación: entonces renuncia a la boda, casa a los jóvenes y pronuncia el alegato contra los matrimonios impuestos y contra una educación que enseña a las niñas a mentir.

Estructura

Acto ITarde. Presentación en la posada: don Diego y Simón, la llegada de doña Irene y Paquita, y el descubrimiento de que don Carlos anda cerca.
Acto IINoche. Los enredos: encuentros a escondidas, la retirada de don Carlos al conocer quién es el prometido y la creciente angustia de Paquita.
Acto IIIMadrugada. La escena a oscuras, la carta que cae en manos de don Diego, la aclaración y la renuncia. Amanece con la boda de los jóvenes.

Temas para el comentario

El «sí» que no vale

La tesis está en el título y la dice don Diego: si a las niñas se las educa para obedecer y callar, el «sí» que pronuncian ante el altar no significa nada. Es el alegato ilustrado contra los matrimonios concertados.

La educación

«Ve aquí los frutos de la educación. Esto es lo que se llama criar bien a una niña: enseñarla a que desmienta y oculte las pasiones más inocentes con una pérfida disimulación». El objetivo no es la madre, es el sistema.

La autoridad razonable

Don Diego tiene todo el derecho legal y social de su parte, y renuncia. La Ilustración no propone rebelarse contra la autoridad, sino que la autoridad se comporte con razón.

La diferencia de edad

Cincuenta y nueve y dieciséis. Don Diego es consciente desde la primera escena —«mis cincuenta y nueve años no hay quien me los quite»— y esa lucidez es lo que lo salva como personaje.

El poder de callar

Paquita no miente: calla. Y ese silencio, que le han enseñado como virtud, es lo que casi arruina tres vidas.

La comedia como instrumento

Moratín no escribe un panfleto: escribe una comedia de enredo con criados graciosos y escenas a oscuras, y desliza la tesis en el último acto. La forma es el vehículo.

Personajes

Lengua y estilo

Es el ejemplo de manual del teatro neoclásico: respeta las tres unidades —un solo lugar (la posada), una sola acción y unas diez horas de tiempo, de la tarde al amanecer— y está en prosa, no en verso.

El lenguaje es natural y verosímil: cada personaje habla como corresponde a su condición. Doña Irene habla sin parar y se va por las ramas; don Diego es sobrio; los criados, desenvueltos. Nada de retórica.

Y las acotaciones son abundantes y precisas, algo nuevo entonces: Moratín dirige la escena desde el texto, incluida la larguísima secuencia a oscuras del tercer acto.

Contexto

Estrenada en el teatro de la Cruz en enero de 1806 con un éxito clamoroso: veintiséis días seguidos en cartel, algo insólito. Poco después la Inquisición abrió expediente: los matrimonios concertados tenían defensores poderosos.

Moratín conocía el asunto de cerca. Estuvo enamorado de Paquita Muñoz, una joven a la que doblaba en edad, y no llegó a casarse con ella. La obra da la razón a la muchacha.

Es la cima del teatro neoclásico español y prácticamente la única obra de aquel movimiento que sigue representándose y leyéndose.

Lo esencial, en cinco puntos

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el título?

Que el «sí» que las jóvenes dan ante el altar no es libre si se las ha educado para no contradecir nunca a sus mayores. Lo explica don Diego al final: «esto lo que se debe fiar en el sí de las niñas».

¿Es una obra neoclásica?

Es el ejemplo canónico: respeta las tres unidades, está en prosa, tiene finalidad moral y busca la verosimilitud. Se estudia siempre como modelo del teatro del siglo XVIII español.

¿Quién es el protagonista?

Suele decirse que Paquita, pero el personaje que evoluciona y que pronuncia la tesis es don Diego. Es él quien toma la decisión que resuelve la obra.

¿Por qué la persiguió la Inquisición?

Porque cuestionaba la autoridad de los padres para concertar matrimonios, un pilar del orden social de la época. El expediente llegó después del éxito, no antes.

¿Cuánto se tarda en leerla?

Alrededor de hora y media: tres actos en prosa, con diálogo ágil y una trama de enredo que avanza sola.