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Retrato de Molière
Retrato de Molière por Pierre Mignard, hacia 1658. Museo Condé, Chantilly. Wikimedia Commons, dominio público.

Comedia francesa

Molière

1622 – 1673 · París

Se llamaba Jean-Baptiste Poquelin y renunció al cargo de tapicero del rey para hacerse cómico. Murió a las pocas horas de representar a un enfermo imaginario.

1 obra suya en Clasicalia, completa y gratis.

Quién fue

Hijo de un tapicero de la casa del rey, con el oficio y el cargo asegurados por herencia. A los veintiún años renunció a los dos para fundar una compañía de teatro con la actriz Madeleine Béjart. Se llamó el Ilustre Teatro, quebró en dos años y él acabó en la cárcel por deudas.

Vinieron trece años de gira por las provincias, en carro y de pueblo en pueblo, aprendiendo el oficio de actor y escribiendo farsas para su propia troupe. En 1658 volvió a París y representó ante Luis XIV, que le dio una sala. A partir de ahí no paró: escribió, dirigió y actuó en casi todo lo que estrenó.

Su comedia le costó cara. «Tartufo» estuvo prohibida cinco años por retratar a un beato impostor; «Don Juan» se retiró de cartel a las quince funciones. Le protegía el rey y le atacaban la Iglesia, los médicos y los nobles a los que retrataba, más o menos en ese orden.

El 17 de febrero de 1673, en la cuarta función de «El enfermo imaginario», donde hacía de hipocondríaco que se cree moribundo, tuvo una hemorragia en escena. Terminó la función y murió esa noche en su casa. Como cómico se le negó el entierro en sagrado; hizo falta que interviniera el rey para que lo enterraran, de noche y sin ceremonia.

Siete años después, su compañía se fusionó con otras para formar la Comédie-Française, que todavía se llama «la casa de Molière». Al francés se le llama «la lengua de Molière» como al español la de Cervantes.

Su época

Escribe en la Francia de Luis XIV, en el momento en que la corte se convierte en el centro de todo y el teatro en un asunto de Estado. Su protector es el rey, y eso le permite ridiculizar a médicos, devotos, marqueses y burgueses enriquecidos con una libertad que nadie más tenía —hasta que tocaba a la Iglesia, y entonces ni el rey bastaba.

La comedia de la época era en verso y en cinco actos si aspiraba a algo serio. Molière escribió «El avaro» en prosa, y al público le pareció que le habían dado gato por liebre: la obra fracasó en su estreno de 1668 y solo se representó nueve veces. Hoy es de las suyas que más se montan.

Su obra en Clasicalia

Aquí está «El avaro», la comedia en prosa que fracasó al estrenarse y hoy no para de representarse.

Cronología

  1. 1622Nace en París, bautizado el 15 de enero como Jean-Baptiste Poquelin.
  2. 1643Renuncia al cargo heredado de tapicero del rey y funda el Ilustre Teatro.
  3. 1645La compañía quiebra. Pasa unos días en la cárcel por deudas.
  4. 1645-1658Trece años de gira por las provincias francesas.
  5. 1658Representa ante Luis XIV. Le dan una sala en París.
  6. 1659Triunfa con «Las preciosas ridículas».
  7. 1662Se casa con Armande Béjart, veinte años más joven. «La escuela de las mujeres» desata su primera gran polémica.
  8. 1664Estrena «Tartufo». Se prohíbe casi de inmediato y tarda cinco años en poder representarse.
  9. 1665«Don Juan», retirada de cartel a las quince funciones.
  10. 1666«El misántropo».
  11. 1668«El avaro», en prosa. Fracasa: el público esperaba verso.
  12. 1670«El burgués gentilhombre».
  13. 1673Muere el 17 de febrero, horas después de la cuarta función de «El enfermo imaginario».
  14. 1680Su compañía da origen a la Comédie-Française, «la casa de Molière».

Ideas clave

El vicio hecho personaje

Sus grandes comedias llevan el nombre del defecto: el avaro, el misántropo, el enfermo imaginario, el hipócrita. No describe la avaricia: pone a Harpagón en escena y deja que se explique solo.

Comedia que hace daño

«Corregir a los hombres divirtiéndolos», decía él. Sus obras se prohibieron, se retiraron y le costaron enemigos poderosos, lo que demuestra que la broma llegaba.

Escrito para actores

Era actor y dirigía su compañía: escribía sabiendo quién iba a decir cada frase y qué se podía hacer con ella en un escenario. Por eso sus textos funcionan mejor dichos que leídos.

La prosa en la gran comedia

«El avaro» está en prosa cuando la comedia de cinco actos se escribía en verso. Le costó el fracaso del estreno y abrió el camino a todo el teatro cómico posterior.

Los médicos

Vuelven una y otra vez, siempre ridículos, siempre matando pacientes con latinajos. Molière estaba enfermo del pecho desde años antes de morir y les tenía tomada la medida.

Por dónde empezar

Empieza por «El avaro», que es lo que hay aquí y es de las más fáciles de entrar: está en prosa, se lee en dos horas y Harpagón es de esos personajes que se reconocen a la primera.

Léela en voz alta si puedes, o imagínala dicha. Está escrita para actores y muchos chistes son de ritmo: el «sin dote» del acto primero solo funciona si notas la repetición.

Después, para ver a un avaro español del mismo siglo y en verso, El alcalde de Zalamea te da el otro teatro europeo de la época; y para la comedia de tesis, El sí de las niñas.

Qué no está aquí, y dónde seguir

Aquí está «El avaro». Faltan las otras grandes: «Tartufo», «El misántropo», «El burgués gentilhombre», «Las mujeres sabias», «Las travesuras de Scapin» y «El enfermo imaginario», la que estaba representando cuando murió.

Para ver la misma materia —un vicio encarnado en un personaje— en el teatro español del mismo siglo están aquí Calderón y Tirso de Molina. Y para la comedia como crítica social un siglo después, Moratín.

Para trabajarlo en clase

Cinco ejes para preparar un trabajo o una sesión sobre el autor. Todo se puede comprobar sobre los textos, que están aquí completos.

  1. Contar las veces que Harpagón dice «sin dote» en el acto primero y explicar qué hace la repetición.
  2. El monólogo del cofre robado: por qué da risa y miedo a la vez, y cómo se dirige al público.
  3. Comparar a Harpagón con el avaro de Plauto (la Aulularia), de donde Molière parte.
  4. Los criados —La Flecha, Maese Santiago— como los únicos que dicen la verdad: localizar sus escenas.
  5. Debatir el final, con reconocimientos y bodas: ¿resuelve la obra o se ríe de los finales felices?

Preguntas frecuentes

¿Cómo se llamaba realmente Molière?

Jean-Baptiste Poquelin. «Molière» fue el nombre que se puso al hacerse actor, para no arrastrar el apellido de la familia a un oficio mal visto.

¿Es verdad que murió en el escenario?

Casi. El 17 de febrero de 1673 sufrió una hemorragia durante la cuarta función de «El enfermo imaginario», donde interpretaba a un hipocondríaco. Terminó la función y murió unas horas después en su casa.

¿Por qué le prohibieron «Tartufo»?

Porque retrataba a un devoto impostor que se aprovecha de una familia, y el partido devoto de la corte lo entendió como un ataque a la religión. Estuvo prohibida cinco años, hasta 1669.

¿Por qué fracasó «El avaro» al estrenarse?

Porque estaba en prosa. Una comedia de cinco actos se escribía en verso, y el público de 1668 se sintió estafado. Solo se representó nueve veces; hoy es una de sus obras más montadas.

¿Por dónde se empieza a leer a Molière?

Por «El avaro» o «Tartufo». El avaro es más fácil —prosa, trama de comedia clásica, un protagonista inolvidable— y por eso es el que está aquí.