Los orígenes de la literatura española en cuatro libros
Doscientos veinte años separan los cuentos de un noble castellano de las andanzas de un niño hambriento. En medio caben la mejor elegía del idioma y el libro que inventó el personaje moderno.
Entre 1335 y 1554 el castellano deja de ser una lengua que traduce y se convierte en una literatura. Estos cuatro libros marcan las paradas del camino, y los cuatro siguen leyéndose sin esfuerzo.
Don Juan Manuel escribe cuentos con moraleja para enseñar a gobernarse. Jorge Manrique convierte la muerte de su padre en el poema más citado del idioma. Fernando de Rojas mete en escena a una alcahueta que habla como nadie había hablado en un libro. Y un autor anónimo cuenta, en primera persona, la vida de un niño que pasa hambre: nace la novela moderna.
De la enseñanza a la queja, de la queja al deseo y del deseo al hambre. En dos siglos, la literatura española baja de la corte a la calle.
El conde LucanorDon Juan Manuel8 h 22 min de lecturaVer la obra →2
Coplas a la muerte de su padreJorge Manrique14 min de lecturaVer la obra →3
La CelestinaFernando de Rojas5 h 27 min de lecturaVer la obra →4
El Lazarillo de TormesAnónimo1 h 41 min de lecturaVer la obra →El orden que recomendamos
- 1. El conde LucanorPrimero: el cuento. Cincuenta y un ejemplos con moraleja, cortos y con la estructura más clara del grupo. La mejor entrada al castellano medieval.8 h 22 min
- 2. Coplas a la muerte de su padreDespués: el verso. Cuarenta coplas sobre el paso del tiempo y una muerte concreta. Se leen en veinte minutos y no se olvidan.14 min
- 3. La CelestinaTercero: el diálogo. Todo son voces, y por primera vez suenan a personas reales. El deseo y el dinero mueven la trama, no el honor.5 h 27 min
- 4. El Lazarillo de TormesAl final: la novela. Un niño cuenta su propia vida y de paso retrata a media España. De aquí sale la picaresca y buena parte de lo que vino después.1 h 41 min
De la corte a la calle
El recorrido se ve en quién habla. En el Conde Lucanor habla un señor a su consejero: la literatura sirve para gobernar. En las Coplas habla un caballero de su padre muerto: sirve para consolar. En La Celestina hablan criados, prostitutas y una vieja alcahueta: sirve para mostrar. Y en el Lazarillo habla un pobre de sí mismo: sirve para denunciar. En dos siglos, la voz cambia de clase social.
Cuatro primeras veces
Cada uno inaugura algo. El Conde Lucanor fija la prosa de ficción en castellano. Las Coplas son la cumbre de la poesía medieval y crean una estrofa que lleva el nombre de su autor. La Celestina es la primera obra española donde los personajes hablan como hablarían de verdad. Y el Lazarillo inventa la autobiografía ficticia y con ella la novela moderna europea, cien años antes que el Quijote.
Sobre la lengua
Es la duda razonable antes de empezar: ¿se entienden? Tres de los cuatro se leen aquí en edición modernizada —ortografía actual, léxico intacto—, así que sí. Solo las Coplas conservan formas antiguas que sostienen la rima, como «nadi» o «ge la», señaladas en su guía.
Una frase de cada una
Hubo una mujer que se llamaba doña Truana y era bastante más pobre que rica, y un día iba al mercado llevando una olla de miel en la cabeza.
Recuerde el alma dormida, / avive el seso y despierte, / contemplando / cómo se pasa la vida, / cómo se viene la muerte / tan callando.
En esto veo, Melibea, la grandeza de Dios.
Pues sepa vuestra merced ante todas cosas que a mí me llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antona Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca.
Preguntas frecuentes
¿En qué orden leerlos?
En el cronológico: El conde Lucanor (1335), las Coplas de Manrique (h. 1477), La Celestina (1499) y el Lazarillo de Tormes (1554). Es además el orden de menor a mayor complejidad.
¿Se entienden hoy?
Sí. Tres de ellos se leen aquí en edición modernizada: se actualiza la ortografía del castellano antiguo y se conserva íntegro el léxico y la sintaxis del autor. Las Coplas mantienen algunas formas antiguas porque sostienen la rima, y su guía las explica.
¿Es La Celestina teatro o novela?
Ninguna de las dos del todo. Está escrita entera en diálogo, pero es demasiado larga y tiene demasiados cambios de lugar para representarse tal cual. Se la suele llamar «comedia humanística» o novela dialogada: un género de una sola obra.
¿Cuánto se tarda en leerlos?
Unas ocho horas en total. Las Coplas se leen en veinte minutos, el Lazarillo en hora y media, y La Celestina y el Conde Lucanor son los más largos.
¿Qué leer después?
El Lazarillo abre la picaresca, que aquí continúa emparejado con el Cándido de Voltaire. Y el paso siguiente en el tiempo es el teatro del Siglo de Oro: Fuenteovejuna y La vida es sueño.
