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Los orígenes de la literatura española en seis libros

Casi trescientos años separan los amoríos de un arcipreste de las doce novelas con que Cervantes cierra la fundación. En medio caben la mejor elegía del idioma y el libro que inventó el personaje moderno.

Entre 1330 y 1613 el castellano deja de ser una lengua que traduce y se convierte en una literatura. Estos seis libros marcan las paradas del camino, y los seis siguen leyéndose sin esfuerzo.

Un arcipreste cuenta sus amoríos en mil setecientas estrofas y de paso mete en el idioma a la primera alcahueta. Don Juan Manuel escribe cuentos con moraleja para enseñar a gobernarse. Jorge Manrique convierte la muerte de su padre en el poema más citado del idioma. Fernando de Rojas mete en escena a una alcahueta que habla como nadie había hablado en un libro. Y un autor anónimo cuenta, en primera persona, la vida de un niño que pasa hambre: nace la novela moderna. Y Cervantes publica doce novelas cortas y reivindica, con razón, ser «el primero que he novelado en lengua castellana».

De la enseñanza a la queja, de la queja al deseo, del deseo al hambre y del hambre al oficio de contar. En tres siglos, la literatura española baja de la corte a la calle y aprende a mirarla.

El orden que recomendamos

De la corte a la calle

El recorrido se ve en quién habla. En el Libro de buen amor habla un clérigo de sí mismo, y a su lado hablan una alcahueta y cuatro serranas: la literatura sirve para divertir. En el Conde Lucanor habla un señor a su consejero: la literatura sirve para gobernar. En las Coplas habla un caballero de su padre muerto: sirve para consolar. En La Celestina hablan criados, prostitutas y una vieja alcahueta: sirve para mostrar. Y en el Lazarillo habla un pobre de sí mismo: sirve para denunciar. Y en las Novelas ejemplares hablan todos a la vez, porque Cervantes cambia de voz en cada una: sirve, por fin, para contar. En tres siglos, la voz baja de clase social y luego se multiplica.

Seis primeras veces

Cada uno inaugura algo. El Libro de buen amor mete por primera vez en un libro castellano la lengua de la calle y el personaje de la alcahueta. El Conde Lucanor fija la prosa de ficción en castellano. Las Coplas son la cumbre de la poesía medieval y crean una estrofa que lleva el nombre de su autor. La Celestina es la primera obra española donde los personajes hablan como hablarían de verdad. Y el Lazarillo inventa la autobiografía ficticia y con ella la novela moderna europea, cien años antes que el Quijote. Y las Novelas ejemplares son la primera colección de novelas cortas originales escritas en castellano: hasta 1613 se traducían las italianas.

Sobre la lengua

Es la duda razonable antes de empezar: ¿se entienden? Cinco de los seis se leen aquí en edición modernizada —ortografía actual, léxico intacto—, así que sí. Las Coplas y el Libro de buen amor conservan además formas antiguas que sostienen la rima, señaladas en sus guías.

Una frase de cada una

El mundo por dos cosas trabaja: la primera, por aver mantenencia; la otra cosa era por aver juntamiento con fembra placentera.
Libro de buen amor · Juan Ruiz, Arcipreste de Hita
Hubo una mujer que se llamaba doña Truana y era bastante más pobre que rica, y un día iba al mercado llevando una olla de miel en la cabeza.
El conde Lucanor · Don Juan Manuel
Recuerde el alma dormida, / avive el seso y despierte, / contemplando / cómo se pasa la vida, / cómo se viene la muerte / tan callando.
Coplas a la muerte de su padre · Jorge Manrique
En esto veo, Melibea, la grandeza de Dios.
La Celestina · Fernando de Rojas
Pues sepa vuestra merced ante todas cosas que a mí me llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antona Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca.
El Lazarillo de Tormes · Anónimo
Este que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos, y de nariz corva aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro.
Novelas ejemplares · Miguel de Cervantes

Preguntas frecuentes

¿En qué orden leerlos?

En el cronológico: el Libro de buen amor (h. 1330), El conde Lucanor (1335), las Coplas de Manrique (h. 1477), La Celestina (1499), el Lazarillo de Tormes (1554) y las Novelas ejemplares (1613).

¿Se entienden hoy?

Sí. Cinco de ellos se leen aquí en edición modernizada: se actualiza la ortografía del castellano antiguo y se conserva íntegro el léxico y la sintaxis del autor. Las Coplas y el Libro de buen amor mantienen además formas antiguas porque sostienen la rima, y sus guías las explican.

¿Es La Celestina teatro o novela?

Ninguna de las dos del todo. Está escrita entera en diálogo, pero es demasiado larga y tiene demasiados cambios de lugar para representarse tal cual. Se la suele llamar «comedia humanística» o novela dialogada: un género de una sola obra.

¿Cuánto se tarda en leerlos?

Unas veinticinco horas el conjunto entero, pero los dos más largos se leen sueltos: cada novela de Cervantes va de cuarenta minutos a hora y media, y cada episodio del Libro de buen amor, entre diez y treinta minutos. Las Coplas se leen en veinte minutos y el Lazarillo en hora y media.

¿Qué leer después?

El Lazarillo abre la picaresca, que aquí continúa emparejado con el Cándido de Voltaire. Y el paso siguiente en el tiempo es el teatro del Siglo de Oro: Fuenteovejuna y La vida es sueño.