Cinco voces de la poesía, de Persia a Nueva York
Un persa que brindaba por el instante, un sevillano que escribió sobre lo que no llegó a pasar, un americano que cantó su propio cuerpo, un libanés que puso a un profeta a hablar del matrimonio y del trabajo, y un alemán que le explicó a un desconocido de veinte años por qué se escribe.
Cuatro poetas que no se parecen en nada salvo en una cosa: los cuatro se leen sin preparación previa.
Omar Khayyam, matemático persa del siglo XI, escribió cuartetas sobre el vino y el instante que Occidente descubrió ochocientos años tarde. Bécquer fijó en español el poema breve y la melancolía. Whitman rompió el verso medido y escribió una poesía torrencial que cambió la de todo el siglo XX. Y Gibran escribió en El profeta veintiséis meditaciones sobre asuntos corrientes que llevan un siglo leyéndose en bodas y funerales.
RubaiyatOmar Khayyam15 min de lecturaVer la obra →2
Rimas y leyendasGustavo Adolfo Bécquer4 h 43 min de lecturaVer la obra →3
Hojas de hierbaWalt Whitman5 h 13 min de lecturaVer la obra →4
El ProfetaKahlil Gibran1 h 02 min de lecturaVer la obra →5
Cartas a un joven poetaRainer Maria Rilke54 min de lecturaVer la obra →El orden que recomendamos
- 1. RubaiyatPrimero: el instante. Cuartetas persas del siglo XI, breves y para leer salteadas.15 min
- 2. Rimas y leyendasDespués: la melancolía. Las Rimas de Bécquer y sus leyendas en prosa, que son de lo mejor del romanticismo español.4 h 43 min
- 3. Hojas de hierbaTercero: el vendaval. Whitman rompe el verso y funda la poesía moderna en América.5 h 13 min
- 4. El ProfetaCuarto: la sabiduría. Veintiséis meditaciones sobre el amor, el trabajo, los hijos y la muerte.1 h 02 min
- 5. Cartas a un joven poetaAl final: el oficio. Rilke le contesta a un aspirante a poeta que le pide opinión, y acaba escribiendo lo mejor que se ha dicho sobre por qué se escribe.54 min
Cuatro formas de encarar lo mismo
Los cuatro escriben sobre el tiempo que se acaba. Khayyam responde con el instante y una copa de vino; Bécquer, con la nostalgia de lo que no ocurrió; Whitman, con una afirmación desbordante de la vida; Gibran, con la aceptación. Leídos seguidos, son cuatro respuestas a la misma pregunta.
Y uno que escribe sobre escribir
Las Cartas a un joven poeta son el único texto en prosa del grupo y encajan por lo que cuentan: un aspirante de veinte años le manda sus versos a Rilke pidiéndole opinión, y Rilke, en vez de corregirlos, le contesta diez cartas sobre la soledad, la paciencia y la única pregunta que importa — si se moriría usted si le prohibieran escribir.
Para leer a ratos
Ninguno pide leerse seguido. Son libros de abrir por cualquier página, leer dos o tres poemas y cerrar. El Rubaiyat y las Rimas son los más adecuados para empezar: piezas de pocos versos y completas en sí mismas.
Una frase de cada una
¡Despierta! Pues el Sol, que dispersó en su huida las estrellas del Campo de la Noche vencida, expulsa con ellas la Noche del Cielo, y alcanza la Torre del Sultán con su Flecha de luz encendida.
Yo sé un himno gigante y extraño
Me celebro a mí mismo,
Cuando el amor te llame, síguelo, aunque sus caminos sean duros y empinados.
Nadie puede aconsejarte ni ayudarte, nadie. Solo existe un único medio. Entra en ti.
Preguntas frecuentes
¿En qué orden leerlos?
El cronológico funciona bien: Khayyam (s. XI), Bécquer (1871), Whitman (1855 en su primera edición) y Gibran (1923). Pero son independientes: se puede empezar por cualquiera.
¿Cuál es el más accesible?
El Rubaiyat y El profeta: cuartetas y meditaciones breves, sin dificultad. Hojas de hierba es el más exigente por su torrente verbal.
¿Quién fue Omar Khayyam?
Un matemático y astrónomo persa del siglo XI, autor de un tratado de álgebra y de una reforma del calendario. Su fama como poeta es póstuma y llegó a Occidente en el siglo XIX.
¿Por qué El profeta se lee tanto en bodas y funerales?
Porque sus veintiséis meditaciones tratan asuntos vitales —el matrimonio, los hijos, el trabajo, el dolor, la muerte— en un tono aforístico y sin adscripción religiosa concreta. Es de los libros más vendidos del siglo XX.
