Clasicalia
InicioRimas y leyendasParte 1
1 / 11

Parte 1Rimas I-XI: la poesía

Rimas y leyendas · Gustavo Adolfo Bécquer · 11 min de lectura

RimaI

Yo sé un himno gigante y extraño

Que anuncia en la noche del alma una aurora,

Y estas páginas son de ese himno

Cadencias que el aire dilata en las sombras.

Yo quisiera escribirle, del hombre

Domando el rebelde, mezquino idioma,

Con palabras que fuesen a un tiempo

Suspiros y risas, colores y notas.

Pero en vano es luchar; que no hay cifra

Capaz de encerrarlo, y apenas ¡oh hermosa!

Si, teniendo en mis manos las tuyas,

Pudiera, al oirlo, cantártelo a solas.

RimaII

Saeta que voladora

Cruza, arrojada al azar,

Sin adivinarse dónde

Temblando se clavará;

Hoja que del árbol seca

Arrebata el vendaval,

Sin que nadie acierte el surco

Donde a caer volverá;

Gigante ola que el viento

Riza y empuja en el mar,

Y rueda y pasa, y no sabe

Qué playa buscando va;

Luz que en cercos temblorosos

Brilla, próxima a espirar,

Ignorándose cuál de ellos

El último brillará;

Eso soy yo, que al acaso

Cruzo el mundo, sin pensar

De dónde vengo, ni adónde

Mis pasos me llevarán.

RimaIII

Sacudimiento extraño

Que agita las ideas,

Como huracán que empuja

Las olas en tropel;

Murmullo que en el alma

Se eleva y va creciendo,

Como volcán que sordo

Anuncia que va a arder;

Deformes siluetas

De seres imposibles,

Paisajes que aparecen

Como a través de un tul;

Colores que fundiéndose

Remedan en el aire

Los átomos del Iris,

Que nadan en la luz;

Ideas sin palabras,

Palabras sin sentido;

Cadencias que no tienen

Ni ritmo ni compás;

Memorias y deseos

De cosas que no existen;

Accesos de alegría,

Impulsos de llorar;

Actividad nerviosa

Que no halla en qué emplearse;

Sin riendas que le guie

Caballo volador;

Locura que el espíritu

Exalta y enardece;

Embriaguez divina

Del genio creador...

¡Tal es la inspiración!

Gigante voz que el caos

Ordena en el cerebro,

Y entre las sombras hace

La luz aparecer;

Brillante rienda de oro,

Que poderosa enfrena

De la exaltada mente

El volador corcel;

Hilo de luz que en haces

Los pensamientos ata;

Sol que las nubes rompe

Y toca en el zenit;

Inteligente mano,

Que en un collar de perlas

Consigue las indóciles

Palabras reunir;

Armonioso ritmo,

Que con cadencia y número

Las fugitivas notas

Encierra en el compás;

Cincel que el bloque muerde

La estatua modelando,

Y la belleza plástica

Añade a la ideal;

Atmósfera en que giran

Con orden las ideas,

Cual átomos que agrupan

Recóndita atracción;

Raudal en cuyas ondas

Su sed la fiebre apaga;

Oásis que al espíritu

Devuelve su vigor...

¡Tal es nuestra razón!

Con ambas siempre en lucha

Y de ambas vencedor,

Tan sólo el genio puede

A un yugo atar las dos.

RimaIV

No digais que agotado su tesoro,

De asuntos falta, enmudeció la lira:

Podrá no haber poetas; pero siempre

Habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso

Palpiten encendidas;

Mientras el sol las desgarradas nubes

De fuego y oro vista;

Mientras el aire en su regazo lleve

Perfumes y armonías;

Mientras haya en el mundo primavera,

¡Habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance

Las fuentes de la vida,

Y en el mar o en el cielo haya un abismo

Que al cálculo resista;

Mientras la humanidad siempre avanzando

No sepa a do camina;

Mientras haya un misterio para el hombre,

¡Habrá poesía!

Mientras sintamos que se alegra el alma,

Sin que los labios rían;

Mientras se llore sin que el llanto acuda

A nublar la pupila;

Mientras el corazón y la cabeza

Batallando prosigan;

Mientras haya esperanzas y recuerdos,

¡Habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen

Los ojos que los miran;

Mientras responda el labio suspirando

Al labio que suspira;

Mientras sentirse puedan en un beso

Dos almas confundidas;

Mientras exista una mujer hermosa,

¡Habrá poesía!

RimaV

Espíritu sin nombre

Indefinible esencia,

Yo vivo con la vida

Sin formas de la idea.

Yo nado en el vacío,

Del sol tiemblo en la hoguera,

Palpito entre las sombras

Y floto con las nieblas.

Yo soy el fleco de oro

De la lejana estrella;

Yo soy de la alta luna

La luz tibia y serena.

Yo soy la ardiente nube

Que en el ocaso ondea;

Yo soy del astro errante

La luminosa estela.

Yo soy nieve en las cumbres,

Soy fuego en las arenas,

Azul onda en los mares,

Y espuma en las riberas.

En el laud soy nota,

Perfume en la violeta,

Fugaz llama en las tumbas,

Y en las ruínas hiedra.

Yo atrueno en el torrente,

Y silbo en la centella,

Y ciego en el relámpago,

Y rujo en la tormenta.

Yo río en los alcores,

Susurro en la alta hierba,

Suspiro en la onda pura,

Y lloro en la hoja seca.

Yo ondulo en los átomos

Del humo que se eleva,

Y al cielo lento sube

En espiral inmensa.

Yo, en los dorados hilos

Que los insectos cuelgan,

Me mezclo entre los árboles

En la ardorosa siesta.

Yo, corro tras las ninfas

Que en la corriente fresca

Del cristalino arroyo

Desnudas juguetean.

Yo, en bosque de corales,

Que alfombran blancas perlas,

Persigo en el Oceano

Las náyades ligeras.

Yo, en las cavernas cóncavas,

Do el sol nunca penetra,

Mezclándome a los gnomos,

Contemplo sus riquezas.

Yo busco de los siglos

las ya borradas huellas,

Y sé de esos imperios

De que ni el nombre queda.

Yo sigo en raudo vértigo

Los mundos que voltean,

Y mi pupila abarca

La creación entera.

Yo sé de esas regiones

A do un rumor no llega

Y dónde informes astros

De vida un soplo esperan.

Yo soy sobre el abismo

El puente que atraviesa;

Yo soy la ignota escala

Que el cielo une a la tierra,

Yo soy el invisible

Anillo que sujeta

El mundo de la forma

Al mundo de la idea.

Yo, en fin, soy ese espíritu,

Desconocida esencia,

Perfume misterioso

De que es vaso el poeta.

RimaVI

Como la brisa que la sangre orea

Sobre el oscuro campo de batalla,

Cargada de perfumes y armonías

En el silencio de la noche vaga;

Símbolo del dolor y la ternura,

Del bardo inglés en el horrible drama,

La dulce Ofelia, la razón perdida,

Cogiendo flores y cantando pasa.

RimaVII

Del salón en el ángulo oscuro,

De su dueño tal vez olvidada,

Silenciosa y cubierta de polvo

Veíase el arpa.

¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,

Como el pájaro duerme en las ramas,

Esperando la mano de nieve

Que sabe arrancarla!

¡Ay! pensé; ¡cuántas veces el genio

Así duerme en el fondo del alma,

Y una voz, como Lázaro, espera

Que le diga: «¡Levántate y anda!»

RimaVIII

Cuando miro el azul horizonte

Perderse a lo lejos,

Al través de una gasa de polvo

Dorado e inquieto,

Me parece posible arrancarme

Del mísero suelo,

Y flotar con la niebla dorada

En átomos leves

Cual ella deshecho.

Cuando miro de noche en el fondo

Oscuro del cielo

Las estrellas temblar, como ardientes

Pupilas de fuego,

Me parece posible a do brillan

Subir en un vuelo,

Y anegarme en su luz, y con ellas

En lumbre encendido

Fundirme en un beso.

En el mar de la duda en que bogo

Ni aún sé lo que creo;

¡Sin embargo, estas ansias me dicen

Que yo llevo algo

Divino aquí dentro!...

RimaIX

Besa el aura que gime blandamente

Las leves ondas que jugando riza;

El sol besa a la nube en Occidente

Y de púrpura y oro la matiza;

La llama en derredor del tronco ardiente

Por besar a otra llama se desliza,

Y hasta el sáuce, inclinándose a su peso,

Al río que le besa, vuelve un beso.

RimaX

Los invisibles átomos del aire

En derredor palpitan y se inflaman;

El cielo se deshace en rayos de oro;

La tierra se estremece alborozada;

Oigo flotando en olas de armonía

Rumor de besos y batir de alas;

Mis párpados se cierran... ¿Qué sucede?

—¡Es el amor que pasa!

RimaXI

Yo soy ardiente, yo soy morena,

Yo soy el símbolo de la pasión;

De ansia de goces mi alma está llena.

— ¿A mí me buscas? — No es a tí; no.

—Mi frente es pálida; mis trenzas de oro:

Puedo brindarte dichas sin fin;

Yo de ternura guardo un tesoro.

—¿A mí me llamas?—No; no es a tí.

—Yo soy un sueño, un imposible,

Vano fantasma de niebla y luz;

Soy incorpórea, soy intangible;

No puedo amarte.—¡Oh, ven; ven tú!

Puedes enlazarlo, citarlo e imprimirlo para clase. Uso en clase y licencia →

https://clasicalia.com/rimas-y-leyendas/texto/parte-1-rimas-i-xi-la-poesia/ · Clasicalia · texto íntegro y gratuito
Sobre «Rimas y leyendas» →

Índice

Pulsa para ir a cualquier parte o capítulo.