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Orgullo y prejuicio, de Jane Austen
Guía de lectura

Orgullo y prejuicio: claves para leerla y comentarla

Jane Austen · 9 h 59 min de lectura · texto completo y gratis

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Dos personas convencidas de tener razón sobre la otra. Trescientas páginas después, las dos han cambiado de idea, y ninguna ha tenido que dejar de ser quien era.

De qué trata

En Hertfordshire, la familia Bennet tiene cinco hijas y ningún hijo varón, y su casa está vinculada por ley a un primo clérigo. Cuando el rico señor Bingley alquila Netherfield, la señora Bennet ve el futuro resuelto. Jane y Bingley se entienden; Elizabeth y el amigo de Bingley, el señor Darcy, se detestan desde el primer baile. Lo que sigue es la historia de dos juicios equivocados —el orgullo de él, el prejuicio de ella— y de lo que hace falta para revisarlos.

Estructura

Capítulos 1-23 — HertfordshireLa llegada de Bingley, el baile de Meryton donde Darcy ofende a Elizabeth, Jane enferma en Netherfield, la aparición de Collins y su petición de mano, la llegada del regimiento y de Wickham, el baile de Netherfield y la boda de Charlotte. Termina con los Bingley marchándose a Londres y Jane abandonada.
Capítulos 24-42 — Kent y la cartaElizabeth visita a Charlotte en Hunsford, cerca de Rosings. Allí coincide con Darcy y con el coronel Fitzwilliam, que sin querer le cuenta lo que Darcy hizo con Jane. Darcy le pide matrimonio de la peor manera posible, ella lo rechaza con todo lo que tiene dentro, y al día siguiente él le entrega una carta. Ese es el centro del libro.
Capítulos 43-50 — Pemberley y la fugaElizabeth visita Pemberley creyendo que Darcy está fuera y se lo encuentra. Lo ve en su casa, con su hermana y con sus criados, y entiende de golpe con quién estaba tratando. Entonces llega la carta: Lydia se ha fugado con Wickham.
Capítulos 51-61 — La vueltaAlguien ha pagado para que Wickham se case con Lydia y ha comprado su silencio. Bingley vuelve a por Jane. Lady Catherine irrumpe en Longbourn para exigirle a Elizabeth que renuncie a Darcy y consigue exactamente lo contrario. Segunda petición de mano.

Temas para el comentario

Primeras impresiones

Era el título original y sigue siendo el asunto. Elizabeth se equivoca con Darcy y con Wickham el mismo día y por el mismo motivo: juzga por los modales. La novela no dice que las primeras impresiones sean falsas; dice que son insuficientes.

El matrimonio como economía

Cinco matrimonios en el libro y ninguno igual: los Bennet (deseo mal invertido), Charlotte y Collins (contrato sin ilusión), Lydia y Wickham (impulso y chantaje), Jane y Bingley (afecto sin obstáculo) y Elizabeth y Darcy (respeto ganado). Puestos en fila, son un tratado.

La ironía como herramienta moral

Austen casi nunca juzga en voz alta: coloca la frase de manera que el lector juzgue solo. La primera línea —«es una verdad universalmente admitida...»— dice exactamente lo contrario de lo que afirma, y avisa de cómo hay que leer las trescientas páginas siguientes.

Clase y dinero, con cifras

Austen da los números: diez mil libras al año Darcy, cinco mil Bingley, mil el señor Bennet, y las hijas heredarán cincuenta libras anuales cada una. No es decorado: es lo que hace que cada decisión pese.

Cambiar de opinión

Es lo más moderno del libro. Los dos protagonistas revisan su juicio con pruebas: él, después de que ella le diga a la cara lo que es; ella, después de leer una carta y de ver una casa. Nadie se transforma por amor: se corrigen.

Lo que una mujer podía decir

Elizabeth rechaza dos peticiones de mano que le habrían resuelto la vida, y en 1813 eso era casi temerario. La novela no la castiga por ello, que es la parte que escandalizaba.

Personajes

Lengua y estilo

El narrador de Austen no está fuera de la historia: comenta, se ríe y se pone de parte de alguien sin decirlo. Buena parte del libro está en estilo indirecto libre —los pensamientos de Elizabeth contados en tercera persona—, una técnica que Austen fue de las primeras en usar así y que hace que el lector se equivoque con ella.

El diálogo es teatro puro: cada personaje tiene una manera de hablar y se le reconoce sin que le pongan nombre. Collins habla en párrafos con subordinadas; la señora Bennet, a gritos y en exclamaciones; Darcy, en frases cortas; Elizabeth, en réplicas.

Sobre esta edición: traducción nueva del inglés de 1813 al español de hoy. Se conservan el usted y el tuteo tal como los usa cada personaje —Darcy y Elizabeth se hablan de usted hasta el final, y esa distancia es parte de la historia—, los tratamientos (señor, señora, señorita, sir, lady), las libras al año y las millas. No se moderniza el mundo: solo el idioma.

Contexto

Austen la escribió entre octubre de 1796 y agosto de 1797, con veintiún años, con el título de «Primeras impresiones». Su padre se la ofreció a un editor de Londres, que la rechazó sin llegar a verla. Quedó guardada quince años.

La reescribió y la vendió en 1812 por ciento diez libras, cediendo la propiedad entera: fue un mal negocio, porque el libro no ha dejado de venderse desde entonces. Se publicó en enero de 1813 sin su nombre. Austen no firmó ninguno de sus libros en vida.

Es la Inglaterra de las guerras napoleónicas —de ahí el regimiento acuartelado en Meryton—, aunque la guerra no aparece: Austen escribe sobre lo que conocía, tres o cuatro familias en un pueblo, que es como ella misma definía su materia.

Lo esencial, en cinco puntos

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la primera frase y por qué es famosa?

«Es una verdad universalmente admitida que un hombre soltero en posesión de una buena fortuna necesita una esposa.» Es famosa porque no es verdad y porque Austen lo sabe: quien necesita marido es la mujer sin dote, y la frase dice lo contrario con toda la seriedad del mundo. Es la novela entera en veinte palabras.

¿Quién es orgulloso y quién prejuicioso?

El reparto habitual es Darcy orgulloso y Elizabeth prejuiciosa, pero el libro los mezcla a propósito: ella también tiene orgullo (de su juicio) y él también prejuicio (de clase). Que no se puedan repartir limpiamente es parte de la gracia.

¿Es difícil de leer?

No. Los capítulos son cortos, el diálogo lleva el peso y la trama avanza sola. Lo único que pide es atención a la ironía: muchas frases significan lo contrario de lo que dicen.

¿Por qué se publicó sin su nombre?

Porque en 1813 una mujer que publicaba novelas se exponía a la murmuración. Sus libros salieron como «de una dama» o «por la autora de Sentido y sensibilidad». Su autoría solo se hizo pública después de su muerte, en 1817.

¿Cuánto se tarda en leerla?

Unas diez horas. Son sesenta y un capítulos cortos: un mes a dos capítulos por día.

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