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InicioLeer en conjuntoLa trilogía tebana de Sófocles
Trío · 3 h 10 min de lectura en total

La trilogía tebana: Edipo Rey, Edipo en Colono y Antígona

Un padre que se ciega al ver la verdad, su muerte misteriosa en un bosque sagrado y una hija que muere por hacer lo justo: la ruina de la casa de Tebas, en tres actos escritos a lo largo de cuarenta años.

Las tres tragedias tebanas de Sófocles cuentan una sola historia: la ruina de la casa real de Tebas. En «Edipo Rey», el rey descubre que el criminal que busca es él mismo; en «Edipo en Colono», el anciano ciego y desterrado llega al lugar donde un oráculo le anunció que moriría; en «Antígona», su hija desafía el decreto del nuevo rey para enterrar a su hermano, y lo paga todo. La maldición baja del padre a los hijos en tres jornadas perfectas.

La sorpresa: no nacieron como trilogía. Sófocles escribió «Antígona» hacia el 441 a. C., «Edipo Rey» hacia el 429 y «Edipo en Colono» al final de su vida, estrenada póstuma en el 401: cuarenta años volviendo a la misma familia. Por eso el orden de lectura no es el de escritura — y abajo damos el bueno.

El orden que recomendamos

Qué las une, más allá del parentesco

Las tres obras hacen la misma pregunta con distinto signo: ¿qué pasa cuando un ser humano recto lleva su principio hasta el final? Edipo se destruye por querer saber toda la verdad; Antígona, por cumplir todo su deber; y Creonte —presente en las tres— por aplicar toda la ley. En Sófocles nadie es malvado: la tragedia nace de virtudes que no saben detenerse.

«Edipo en Colono» es la bisagra y el contrapeso: entre las dos catástrofes, Sófocles —que la escribió a los noventa años, ambientada en su propio pueblo natal— concede a su criatura el único final en paz de toda la saga. El hombre más desdichado del teatro muere elegido por los dioses, y su tumba bendice la tierra que lo acogió.

Una frase de cada una

Esperad a ver el final de la vida antes de contar a un mortal dichoso.
Edipo Rey · Sófocles
No haber nacido en absoluto es lo mejor, con mucho lo mejor que puede ocurrir; y lo siguiente mejor, una vez nacido, es volver con la menor demora por el camino de regreso.
Edipo en Colono · Sófocles
Muchas maravillas hay, pero ninguna más maravillosa que el hombre.
Antígona · Sófocles

Preguntas frecuentes

¿En qué orden conviene leer la trilogía tebana?

Por la historia: «Edipo Rey», «Edipo en Colono» y «Antígona» — descubrimiento, muerte del padre y ruina de los hijos. Sófocles las escribió en orden casi inverso («Antígona» h. 441 a. C., «Edipo Rey» h. 429, «Edipo en Colono» estrenada póstuma en 401), pero la lectura natural es la cronología interna.

¿Es una trilogía como las de Esquilo?

No en sentido estricto: las tres obras se estrenaron por separado, con décadas de distancia, y no se concibieron como un ciclo unitario. Pero comparten personajes, historia y preguntas, y se leen como trilogía desde la antigüedad: la llamada «trilogía tebana».

¿Hace falta leer las tres para entender cada una?

No: cada tragedia es autónoma y Sófocles resume lo necesario. Pero leídas seguidas se iluminan: «Colono» explica la maldición que pesa sobre los hermanos de «Antígona», y el final de Creonte en «Antígona» responde simétricamente al de Edipo.

¿Cuánto se tarda en leer la trilogía?

Algo más de tres horas en total: alrededor de una hora por tragedia («Edipo en Colono», la más larga, ronda la hora y cuarto). Es teatro: se lee rápido y golpea fuerte. Aquí están las tres completas, divididas en sus partes clásicas.

¿Cuál es el pasaje más famoso de Edipo en Colono?

Dos compiten: el elogio de Colono —el canto de Sófocles a su tierra natal, con sus olivos y ruiseñores— y el coro que dice que «no haber nacido es lo mejor», la frase más sobrecogedora del teatro griego. Ambos están en nuestra edición, en su lugar.