Los Ensayos de Montaigne: los tres libros completos
Un hombre se encierra en la torre de su castillo a los treinta y ocho años, decide escribir sobre lo único que conoce de verdad —él mismo— y de paso inventa un género literario.
En 1571 Montaigne se retira a su biblioteca y empieza a escribir sin plan: sobre la amistad, sobre los caníbales, sobre la costumbre de vestirse, sobre el miedo a morir. Llama a esos textos «ensayos» —intentos— y con esa palabra funda todo lo que vino después.
No hay tesis que defender ni sistema que construir. Hay un hombre pensando en voz alta, cambiando de opinión a mitad de página y citando a los clásicos para llevarles la contraria. Es el primer autor moderno porque es el primero que duda en público.
Los tres libros, íntegros. Se pueden leer salteados: es un libro para abrir por donde caiga.
Ensayos, libro IMichel de Montaigne9 h 54 min de lecturaVer la obra →2
Ensayos, libro IIMichel de Montaigne14 h 39 min de lecturaVer la obra →3
Ensayos, libro IIIMichel de Montaigne10 h 41 min de lecturaVer la obra →El orden que recomendamos
- 1. Ensayos, libro IPrimero: los ensayos breves y el Montaigne más clásico. Aquí está «De la amistad», el más célebre de todos.9 h 54 min
- 2. Ensayos, libro IIDespués: el libro central, con la extensa «Apología de Raimundo Sabunde», donde formula su famoso «¿qué sé yo?».14 h 39 min
- 3. Ensayos, libro IIIAl final: el Montaigne maduro de 1588, más libre y más personal. Para muchos lectores, el mejor.10 h 41 min
Un libro para abrir por cualquier parte
No hace falta leerlo seguido ni entero. Montaigne escribe capítulos independientes de extensión muy desigual —algunos de dos páginas, otros de doscientas— y él mismo aconseja dejarlo cuando aburra. La costumbre de leerlo salteado es tan vieja como el libro.
«¿Qué sé yo?»
Es su divisa, grabada en una medalla. No es coquetería: es el método. Montaigne desconfía de toda certeza, incluida la propia, y por eso se contradice a conciencia. Ese escepticismo risueño es lo que lo separa de todo lo anterior y lo que Shakespeare, Pascal y Nietzsche le reconocieron.
Una frase de cada una
Quiero que se me vea en mi modo simple, natural y ordinario, sin esfuerzo ni artificio: porque soy yo a quien pinto.
No vamos, nos llevan: como las cosas que flotan, unas veces suavemente, otras con violencia, según el agua esté furiosa o calmada.
Nadie está exento de decir tonterías: la desgracia es decirlas con afectación
Preguntas frecuentes
¿Hay que leer los tres libros?
No. Son independientes y muchos lectores empiezan por ensayos sueltos: «De la amistad», «De los caníbales» o «De la experiencia». Los tres completos están aquí para quien quiera el conjunto.
¿Se entiende hoy?
Sí, sorprendentemente. Montaigne escribe con un tono conversacional que no ha envejecido: divaga, se ríe de sí mismo y cuenta anécdotas propias.
¿Cuál es el ensayo más famoso?
«De la amistad», sobre su amistad con Étienne de La Boétie, muerto joven. Es también el más citado: «porque era él, porque era yo».
¿Cuánto se tarda?
Es la obra más extensa del catálogo: los tres libros suman muchas horas. Por eso conviene tratarlo como lo que es, un libro de cabecera para años y no una lectura de una sentada.
