Descartes y Kant: dónde empieza la filosofía moderna
Uno decidió dudar de todo hasta encontrar algo indudable. El otro buscó una regla moral que no dependiera de ningún dios, ninguna costumbre y ninguna consecuencia. Entre los dos está casi toda la filosofía moderna.
Descartes (1637) hace algo sencillo y radical: dudar de todo lo que se puede dudar, para ver qué queda. Queda una sola cosa: que mientras duda, piensa, y que si piensa, existe. Sobre esa piedra construye. El Discurso del método está además escrito en francés y no en latín, y en primera persona: es también el acta de nacimiento del filósofo moderno.
Kant (1785) hace lo equivalente en moral. Busca un principio que valga siempre, sin depender de la religión ni de las consecuencias, y lo encuentra en el imperativo categórico: obra solo según aquella máxima que puedas querer que se convierta en ley universal.
Los dos son breves y los dos cambiaron lo que significa pensar.
Discurso del métodoRené Descartes1 h 43 min de lecturaVer la obra →2
Fundamentación de la metafísica de las costumbresImmanuel Kant2 h 25 min de lecturaVer la obra →El orden que recomendamos
- 1. Discurso del métodoPrimero: el conocimiento. Corto, autobiográfico y sorprendentemente ameno. La duda metódica y el «pienso, luego existo».1 h 43 min
- 2. Fundamentación de la metafísica de las costumbresDespués: la moral. Más árido, pero es el texto donde se formula el imperativo categórico, base de la ética contemporánea.2 h 25 min
«Pienso, luego existo» no es un eslogan
Es el resultado de un experimento. Descartes se propone dudar de los sentidos, de las matemáticas y hasta de la existencia del mundo, suponiendo que un genio maligno le engaña en todo. Lo único que resiste es que alguien está siendo engañado. De ahí parte todo.
La regla de Kant, en la práctica
El imperativo categórico se prueba fácil: imagina que lo que vas a hacer lo hiciera todo el mundo siempre. Si al universalizarlo se destruye a sí mismo —prometer sin intención de cumplir deja de funcionar si todos lo hacen—, la acción es inmoral. Kant añade una segunda formulación aún más citada: tratar a las personas siempre como fines y nunca solo como medios.
Una frase de cada una
El buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo, pues cada cual piensa estar tan bien provisto de él, que incluso quienes son más difíciles de contentar en cualquier otra cosa no acostumbran desear más del que tienen.
No es posible pensar nada en el mundo, ni en general tampoco fuera del mismo, que pueda ser tenido por bueno sin restricción, a no ser únicamente una buena voluntad.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es más fácil?
El Discurso del método, con diferencia: es breve, autobiográfico y está escrito para no especialistas. La Fundamentación de Kant es densa, aunque también corta.
¿Hay que leerlos en ese orden?
Sí, y no solo por cronología: Kant da por resuelto el problema del conocimiento que Descartes plantea, y responde a la pregunta siguiente, la de la moral.
¿Qué es el imperativo categórico?
La regla moral que Kant busca: obra solo según la máxima que puedas querer que sea ley universal. «Categórico» significa que vale siempre, sin condiciones ni excepciones por conveniencia.
¿Qué leer después?
«¿Qué es la Ilustración?», del propio Kant, que está aquí en el conjunto sobre los cimientos de la democracia, junto a Locke, Rousseau y Mill.
