
Realismo español
1851 – 1921 · La Coruña y Madrid
Introdujo el naturalismo en España y se armó tal escándalo que su marido le pidió que dejara de escribir. Ella se separó y siguió.
1 obra suya en Clasicalia, completa y gratis.
Hija única de una familia noble de La Coruña, se educó en la biblioteca de su padre, que le dejó leer todo lo que quiso. Se casó a los dieciséis años y siguió estudiando: aprendió francés, inglés y alemán, y empezó a publicar ensayos sobre ciencia y literatura.
En 1883 publicó «La cuestión palpitante», donde defendía el naturalismo de Zola. El escándalo fue mayúsculo: la acusaron de defender lo obsceno y su marido le exigió que dejara de escribir. Ella se separó y no volvió a plantearse la cuestión.
Escribió más de veinte novelas y unos seiscientos cuentos, además de crítica, ensayo y periodismo. Fue la primera mujer que presidió la sección de Literatura del Ateneo de Madrid y la primera catedrática de Literaturas Neolatinas de la Universidad Central. La Real Academia Española le negó tres veces el sillón. Murió en Madrid en 1921.
La Galicia rural de «Los pazos» es la de la hidalguía arruinada: casas señoriales que se caen, caciques que mandan de verdad y una Iglesia que sostiene el edificio. Frente a eso, la autora es una mujer aristócrata y católica que aplica a ese mundo el método más moderno de su época.
Todas se leen enteras aquí, gratis y sin registro.
Adoptó de Zola el método —observar, documentar, mostrar la influencia del medio— sin su determinismo materialista: para ella el ambiente pesa mucho, pero la persona no está condenada.
La Galicia rural aparece con toda su brutalidad: violencia, caciquismo, superstición y hambre. Nada de paisaje amable.
Insistió toda su vida en que la desigualdad no era natural sino educativa, y escribió mucho sobre ello. Su vida fue el argumento.
El cura joven que llega a los pazos es el gran hallazgo del libro: bienintencionado, incapaz y arrastrado por todo. Los personajes de Pardo Bazán fallan por blandura más que por maldad.
Empieza por el capítulo primero, con don Julián llegando a caballo a los pazos: es una entrada perfecta, porque el lector descubre el lugar a la vez que él y con su misma inquietud.
Fíjate en Primitivo, el mayordomo. Nunca alza la voz y manda en todo: es el retrato del caciquismo más exacto de la literatura española.
Si te gusta, «La madre naturaleza» continúa la historia. Y sus cuentos son la mejor manera de seguirla leyendo en ratos cortos.
Aquí están «Los pazos de Ulloa». Falta su continuación directa, «La madre naturaleza», y también «Insolación», «La tribuna» —una de las primeras novelas españolas con protagonista obrera— y sus cuentos, que son cientos y donde muchos la consideran insuperable.
Dónde aparece su obra frente a la de otro autor, con lo que aporta cada una y cuál conviene leer antes.
También: frases de Emilia Pardo Bazán, comprobadas una a una contra el texto publicado.
Cinco ejes para preparar un trabajo o una sesión sobre el autor. Todo se puede comprobar sobre los textos, que están aquí completos.
No es obligatorio: «Los pazos» se cierra. Pero la continuación recoge a los personajes años después y completa el retrato.
A medias, y ella lo decía: tomó el método de Zola y rechazó su filosofía. Por eso la atacaron desde los dos lados.
Se presentó y fue rechazada tres veces por ser mujer. La primera académica no llegó hasta 1979.
No. La prosa es rica pero el relato avanza y los capítulos son cortos.
Son seiscientos y hay quien piensa que ahí está lo mejor. No están todavía en Clasicalia.