Las bacantes: claves para leerla y comentarla
Eurípides · 59 min de lectura · texto completo y gratis
Un dios llega a la ciudad disfrazado de forastero. El rey se niega a reconocerlo y lo mete en la cárcel. La última tragedia de Eurípides cuenta lo que pasa cuando alguien decide que lo irracional no existe.
De qué trata
Dioniso vuelve a Tebas, la ciudad de su madre Sémele, para imponer su culto y castigar a la familia que negó su divinidad. Bajo la apariencia de un joven sacerdote lidio ha enloquecido a las mujeres tebanas, que han abandonado sus casas y viven en el monte Citerón. Penteo, rey de Tebas y primo del dios, lo prohíbe todo y hace apresar al forastero. Dioniso escapa sin esfuerzo, destruye el palacio y va apoderándose poco a poco de la mente del rey hasta convencerlo de que se disfrace de mujer para espiar a las bacantes. Las mujeres lo descubren y lo despedazan; su propia madre, Ágave, encabeza la matanza creyendo cazar un león y vuelve a la ciudad con la cabeza de su hijo clavada en el tirso.
Estructura
| Prólogo y párodos | Dioniso explica quién es y qué viene a hacer. Entra el coro de bacantes asiáticas con el himno más famoso del teatro griego. |
| Primeros episodios | Tiresias y Cadmo, dos ancianos vestidos de bacantes, intentan convencer a Penteo. El rey se burla y ordena prender al forastero. |
| El milagro y el mensajero | El terremoto que derriba el palacio y el relato del pastor sobre lo que hacen las mujeres en el monte: prodigios y, si se las molesta, violencia. |
| La seducción de Penteo | La escena central: el dios le hace desear ver, luego vestirse de mujer, luego salir a escena con la mirada ya perdida. Penteo ve dos soles. |
| Éxodo | El segundo mensajero cuenta el despedazamiento. Ágave entra en éxtasis con la cabeza en la mano, y Cadmo la va devolviendo a la razón pieza a pieza. |
Temas para el comentario
Lo racional y lo que no se deja gobernar
Penteo no es un tirano cualquiera: es el hombre del orden, la ley y el control. La tragedia sostiene que negar el impulso no lo elimina, lo vuelve destructivo.
La resistencia a lo nuevo
Dioniso es un dios extranjero y su culto llega de fuera. La ciudad lo rechaza por ajeno, y el rechazo es lo que desata la catástrofe.
La crueldad divina
Eurípides no maquilla a su dios: es vengativo, frío y desproporcionado. Al final, hasta Cadmo se atreve a decirle que los dioses no deberían parecerse a los hombres en la ira.
El reconocimiento
La escena en que Ágave vuelve en sí y comprende qué lleva en las manos es el momento más terrible que dejó el teatro antiguo.
Éxtasis y disolución del yo
El coro canta la felicidad de perderse en el grupo y en la naturaleza. La obra muestra a la vez su belleza y su precio.
Ver y no ver
Tiresias es ciego y comprende; Penteo tiene ojos y no reconoce a un dios que lo tiene delante. Cuando por fin ve doble, ya está perdido.
Personajes
- Dionisoel diosHijo de Zeus y de la tebana Sémele. Llega disfrazado de hombre a la ciudad que niega su divinidad y la castiga con una frialdad administrativa: anuncia en el prólogo lo que va a hacer y lo hace.
- Penteorey de TebasPrimo de Dioniso. Prohíbe su culto y lo encarcela por impostor. Empieza burlándose de los ritos y acaba dejándose vestir de mujer para espiarlos, mirándose complacido en el reflejo: su represión era deseo.
- Ágavemadre de PenteoEnloquecida por el dios, encabeza a las bacantes en el monte y despedaza a su hijo creyendo que es un león. Vuelve a la ciudad exhibiendo la cabeza como trofeo, y su despertar es la escena más terrible del teatro griego.
- Cadmoabuelo, fundador de TebasAnciano que acepta el culto por prudencia más que por fe. Es quien devuelve a Ágave a la cordura, pieza a pieza, en el reconocimiento final.
- Tiresiasadivino ciegoSe une a Cadmo para ir al monte con el tirso, en una escena entre cómica y patética: dos viejos vestidos de bacantes. Defiende que a los dioses no se los discute.
- El mensajeropastor del CiterónRelata el prodigio de las bacantes en la montaña y, después, la muerte de Penteo. Toda la violencia de la obra llega por su boca.
- El Corobacantes asiáticasNo es neutral: son las seguidoras del dios que lo han acompañado desde Lidia. Sus cantos son la voz de Dioniso dentro de la obra y celebran la caída de Penteo.
Lengua y estilo
Es la tragedia de Eurípides con más peso coral: los cantos de las bacantes son casi la mitad del texto y funcionan como una liturgia dentro de la obra.
La ironía trágica es constante: Penteo se burla del forastero sin saber que es un dios, y el público sabe desde el prólogo lo que va a pasar. Cada frase suya tiene doble filo.
La violencia sucede fuera de escena y llega por boca de dos mensajeros. Lo que se ve en el teatro es lo posterior: una madre feliz con una cabeza en la mano.
Contexto
Escrita en Macedonia, donde Eurípides pasó sus últimos años, y estrenada en Atenas hacia el 405 a.C., después de su muerte. Ganó el primer premio, que en vida apenas había conseguido.
Se representó en una Atenas que perdía la guerra del Peloponeso y estaba a punto de capitular. Es la última gran tragedia del teatro griego.
Nietzsche la puso en el centro de El nacimiento de la tragedia: lo apolíneo y lo dionisíaco, la forma y el impulso. Desde entonces se lee tanto como texto teatral como texto de filosofía.
Lo esencial, en cinco puntos
- Dioniso actúa disfrazado durante casi toda la obra: el público lo sabe desde el prólogo y Penteo no.
- Penteo representa el orden y la razón, no la maldad: por eso su destrucción es trágica y no un castigo justo.
- El clímax no es la muerte, sino el reconocimiento de Ágave cuando Cadmo la devuelve a la cordura.
- El coro no comenta desde fuera: es parte de la fuerza que arrasa la ciudad.
- Es la última tragedia griega conservada y la que Nietzsche convirtió en concepto filosófico.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Dioniso en esta obra?
El dios del vino, el éxtasis y el teatro, hijo de Zeus y de la tebana Sémele. Llega a Tebas disfrazado de sacerdote lidio para imponer su culto y castigar a la familia real, que niega su origen divino.
¿Por qué se opone Penteo?
Porque ve el culto como desorden: mujeres fuera de casa, ritos nocturnos, un extranjero seduciendo a la ciudad. Defiende la ley y la razón, y la tragedia muestra que esa defensa, llevada a la ceguera, se vuelve contra él.
¿Qué son las ménades o bacantes?
Las seguidoras de Dioniso, en estado de posesión ritual. En la obra son las mujeres de Tebas, enloquecidas por el dios, que viven en el monte y son capaces de amamantar cachorros y de despedazar un animal con las manos.
¿Qué significa el final?
Que negar lo irracional no lo suprime. Eurípides no da la razón al dios —Cadmo le reprocha su crueldad— ni al rey: muestra el desastre de una ciudad que no supo hacerle sitio.
¿Cuánto se tarda en leerla?
Alrededor de una hora y cuarto. Es una tragedia de extensión media con mucho canto coral y dos relatos de mensajero que concentran la acción.
