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Hipólito: claves para leerla y comentarla

Eurípides · 1 h 06 min de lectura · texto completo y gratis

Una diosa despechada decide castigar a un joven que no le reza. El instrumento del castigo es su madrastra, y el precio, la vida de los dos. Eurípides ya había estrenado una versión de esta obra y el público la había rechazado por indecente: esta es la segunda.

De qué trata

Afrodita anuncia en el prólogo que va a destruir a Hipólito, hijo de Teseo, por consagrarse en exclusiva a la casta Ártemis y despreciarla a ella. Para lograrlo ha hecho que Fedra, esposa de Teseo, se enamore de su hijastro. Fedra lucha contra esa pasión y decide dejarse morir de hambre antes que confesarla; su nodriza le arranca el secreto y, creyendo ayudar, se lo cuenta a Hipólito. Este estalla en un discurso furioso contra las mujeres. Fedra, deshonrada, se ahorca y deja una tablilla en la que acusa a Hipólito de haberla forzado. Teseo la lee, maldice a su hijo invocando uno de los tres deseos que Poseidón le concedió y lo destierra sin escucharlo. Un toro sale del mar, los caballos se desbocan y Hipólito muere despedazado. Ártemis aparece al final para decirle a Teseo la verdad, cuando ya no sirve de nada.

Estructura

PrólogoAfrodita expone el plan completo. El espectador sabe desde el primer minuto lo que va a ocurrir: la tensión no está en qué pasa, sino en cómo.
Fedra y la nodrizaLa enferma que no quiere decir su mal, el interrogatorio de la nodriza y la confesión. La escena médica más precisa del teatro griego.
La revelaciónLa nodriza habla con Hipólito pese al juramento. El monólogo misógino del joven y la decisión de Fedra de morir salvando su nombre.
La acusaciónTeseo encuentra el cadáver y la tablilla. Enfrentamiento entre padre e hijo: Hipólito no puede defenderse porque juró callar.
El mensajero y ÁrtemisEl relato del toro marino y los caballos. La aparición de la diosa, la verdad tardía y la reconciliación de Teseo con su hijo moribundo.

Temas para el comentario

El exceso, aunque sea de virtud

Hipólito no es culpable de nada salvo de negarse a reconocer una parte de la vida. La tragedia sostiene que despreciar a Afrodita es tan destructivo como entregarse a ella.

La honra por encima de la vida

Fedra no se mata por amor sino por vergüenza, y acusa en falso para salvar su nombre y el de sus hijos. Es un personaje que actúa por reputación, no por pasión.

La palabra dada

Hipólito juró a la nodriza no hablar y cumple hasta la muerte: «mi lengua juró, pero mi corazón no» es la frase que le costó a Eurípides fama de sofista.

Los dioses

Afrodita y Ártemis usan a los humanos como piezas. Ártemis, al final, admite que no pudo intervenir porque los dioses no se estorban entre sí: una imagen desoladora de lo divino.

Escuchar antes de juzgar

Teseo condena sin oír. La obra insiste en que le bastaba con esperar, y ese detalle convierte la fatalidad en error humano.

El silencio y la lengua

Todo el mecanismo trágico son palabras mal colocadas: el secreto revelado, la tablilla mentirosa, el juramento que impide hablar.

Personajes

Lengua y estilo

Es una de las tragedias mejor construidas de Eurípides: dos mitades simétricas —la de Fedra y la de Hipólito— unidas por la tablilla, y dos diosas enmarcando la obra al principio y al final.

Eurípides aplica su psicología minuciosa: la enfermedad de Fedra se describe con síntomas, y su monólogo sobre por qué la gente sabe lo que está bien y hace lo contrario es uno de los pasajes más modernos del teatro antiguo.

El relato del mensajero sobre el toro y los caballos es célebre por sí mismo: cine puro contado en verso.

Contexto

Estrenada en 428 a.C. y premiada con el primer puesto. Es la segunda versión: una anterior, hoy perdida, presentaba a una Fedra que se declaraba abiertamente a su hijastro y escandalizó a Atenas. Eurípides reescribió la obra entera con una Fedra que lucha contra su pasión.

De esta obra desciende toda una tradición: la Fedra de Séneca, la de Racine —que puso el foco en ella y no en él— y buena parte del teatro europeo sobre el deseo culpable.

Se estrenó en plena guerra del Peloponeso, el año de la muerte de Pericles. Eurípides fue el más discutido de los trágicos en vida y el más leído después.

Lo esencial, en cinco puntos

Preguntas frecuentes

¿Por qué se enamora Fedra de Hipólito?

Porque Afrodita la ha hecho enamorarse, según explica ella misma en el prólogo, para castigar al joven por despreciar su culto. Fedra es el instrumento de una venganza divina que no la tiene a ella por objetivo.

¿Por qué acusa Fedra en falso a Hipólito?

Para salvar su reputación y la de sus hijos. Ha oído desde dentro cómo Hipólito la insulta y comprende que su secreto ya no está a salvo: la tablilla es su modo de morir con el nombre limpio.

¿Cuál es la culpa de Hipólito?

No haber hecho nada malo, pero haber negado por completo a Afrodita. La tragedia sostiene que despreciar una fuerza de la vida —aunque sea en nombre de la pureza— tiene consecuencias.

¿Qué relación tiene con la Fedra de Racine?

Racine parte de esta obra y de la versión de Séneca, pero desplaza el centro a Fedra y hace de ella la protagonista atormentada. En Eurípides, el personaje principal es Hipólito y la obra lleva su nombre.

¿Cuánto se tarda en leerla?

Alrededor de una hora y cuarto. Es una tragedia de longitud media, de trama muy clara y con dos monólogos famosos que suelen ser materia de comentario.