Ensayos, libro III: claves para leerla y comentarla
Michel de Montaigne · 10 h 41 min de lectura · texto completo y gratis
Trece ensayos largos escritos por un hombre de cincuenta y cinco años, enfermo de piedra y harto de guerras civiles. Es el Montaigne más libre, el que ya no cita para justificarse y habla de sexo, de vejez y de cómo se va a morir.
De qué trata
El tercer libro cambia de escala: menos capítulos y mucho más extensos, y un autor que ya no necesita apoyarse en los antiguos. Aquí están sus textos de madurez. Del arrepentimiento abre con la declaración de que describe el paso y no el ser, y sostiene que apenas se arrepiente de nada porque volvería a ser el mismo hombre en las mismas circunstancias. Sobre unos versos de Virgilio habla del deseo, del matrimonio, del cuerpo y de la vejez con una franqueza que escandalizó durante siglos. Del arte de conversar defiende la discusión como el ejercicio más provechoso de la mente, siempre que se busque la verdad y no la victoria. De los coches contiene la denuncia más dura de la conquista de América que se escribió en su época. Y De la experiencia, el ensayo final y el más largo, es su testamento: contra los médicos y las leyes que se multiplican, a favor de conocerse a uno mismo, de aceptar el cuerpo y de vivir bien lo ordinario. Termina con una frase que resume su filosofía: la más gloriosa obra maestra del hombre es vivir a propósito.
Estructura
| De lo útil y lo honesto / Del arrepentimiento | La ética en primera persona: qué concesiones caben en política y por qué no se arrepiente de haber sido quien fue. |
| De tres tipos de trato / De la diversión | Los amigos, los libros y las mujeres; y el arte de desviar la atención del dolor, uno de sus hallazgos psicológicos más finos. |
| Sobre unos versos de Virgilio | El ensayo sobre el deseo, el matrimonio y el cuerpo. El más franco y el que más problemas le trajo con la censura. |
| De los coches / De la incomodidad de la grandeza | La conquista de América, la crueldad de los europeos y el peso de mandar. |
| Del arte de conversar / De la vanidad | Cómo discutir bien, y el largo ensayo sobre los viajes, la escritura y el gusto por moverse. |
| De la fisonomía / De la experiencia | El cierre: Sócrates, la peste que asoló su comarca y el testamento final sobre la vida, el cuerpo y el buen vivir. |
Temas para el comentario
Vivir a propósito
La conclusión de toda la obra: no hacen falta hazañas, la gran obra maestra es saber vivir la vida corriente con conciencia.
El cuerpo
Montaigne habla de su enfermedad, de su digestión y de su sexualidad sin coartadas. Sostiene que despreciar el cuerpo es despreciar la mitad de lo que somos.
La conversación
«El estudio de los libros es un movimiento lánguido; la conversación enseña y ejercita a la vez». Su elogio del debate honesto es de lo mejor del libro.
La conquista de América
En De los coches denuncia el exterminio con una claridad excepcional: «tantas ciudades arrasadas, tantas naciones exterminadas… ¡por el comercio de las perlas y la pimienta!».
La distracción
Descubre que el dolor no se vence de frente sino desviándolo: es una idea que la psicología reconocería siglos después.
El arrepentimiento
Rechaza el arrepentimiento como género literario y moral: si volviera a estar en aquellas circunstancias, con aquella edad y aquel juicio, haría lo mismo.
Lengua y estilo
Montaigne inventó el ensayo —essai, «intento», «prueba»— como forma: escritos que no demuestran nada, que se contradicen, que divagan y que vuelven sobre sí mismos. «No pinto el ser, pinto el paso».
Escribe en primera persona y sin pudor: habla de sus riñones, de su memoria mala, de sus miedos, de lo que come y de cómo duerme. Esa franqueza era inaudita en el siglo XVI.
Los capítulos son independientes y de extensión muy desigual: los hay de dos páginas y de cien. Se leen sueltos, y el título con frecuencia no anuncia de qué acabará hablando.
Contexto
Montaigne (1533–1592) se retiró a los treinta y ocho años a la torre de su castillo, con su biblioteca y mil frases griegas y latinas grabadas en las vigas, para escribir. Fue también alcalde de Burdeos y mediador entre católicos y protestantes durante las guerras de religión.
Los Ensayos se publicaron en tres entregas —1580 los dos primeros libros, 1588 el tercero— y Montaigne no dejó de añadir y corregir hasta su muerte. Las adiciones no sustituyen: se acumulan sobre el texto anterior.
Fue lectura decisiva para Shakespeare, Pascal, Rousseau, Nietzsche y toda la tradición ensayística europea. La Iglesia acabó incluyendo la obra en el Índice.
Lo esencial, en cinco puntos
- Trece ensayos largos: es el libro más maduro y más personal de los tres.
- «De la experiencia» es el ensayo final y funciona como testamento de toda la obra.
- «Sobre unos versos de Virgilio» trata el deseo y el cuerpo con una franqueza sin precedentes en su siglo.
- «De los coches» contiene una denuncia excepcionalmente dura de la conquista de América.
- La conclusión —«vivir a propósito es nuestra obra maestra»— resume la filosofía de Montaigne.
Preguntas frecuentes
¿Se puede empezar por el tercer libro?
Sí, y hay quien lo recomienda: los ensayos son más largos, más personales y más maduros, y no dependen de los anteriores. De la experiencia es probablemente el mejor texto suyo.
¿Qué dice sobre la conquista de América?
La condena sin matices en De los coches: describe civilizaciones destruidas por codicia y sostiene que los europeos no eran superiores en nada salvo en armas y en crueldad. Es una posición muy poco frecuente en el siglo XVI.
¿Por qué fue censurado?
Sobre todo por Sobre unos versos de Virgilio, donde habla del deseo sexual, del matrimonio y del cuerpo con una libertad inusitada. La obra completa acabó en el Índice de libros prohibidos en 1676.
¿Cuál es la idea final de los Ensayos?
Que no hay que buscar la excelencia en hazañas extraordinarias: saber vivir la vida ordinaria, con su cuerpo, sus límites y su tiempo, es la obra más difícil y la más valiosa.
¿Cuánto se tarda en leerlo?
Unas nueve horas los trece ensayos. Son largos, así que conviene leerlos de uno en uno.
