6 frases sacadas una a una de nuestras traducciones. No son citas de internet: cada una está comprobada contra el texto que puedes leer aquí mismo.
Se publicó anónimo en 1853, cuando la carrera de Melville se hundía tras el fracaso comercial de «Moby Dick». El público lo ignoró; la posteridad lo ha convertido en el relato norteamericano más influyente del siglo XIX.
Preferiría no hacerlo.
¡Ah, Bartleby! ¡Ah, humanidad!
Mis oficinas estaban en el piso superior del número tal de Wall Street.
Puedo ver esa figura ahora: ¡pálidamente pulcro, lastimosamente respetable, incurablemente desamparado! Era Bartleby.
En encargos de vida, estas cartas se apresuran hacia la muerte.
Permanecí un rato en perfecto silencio, recobrando mis facultades aturdidas.
De nuestra propia traducción al español, hecha desde el original. Cada frase se ha comprobado palabra por palabra contra el texto publicado en Clasicalia; las que no aparecían literalmente se descartaron.
Sí. «Bartleby, el escribiente» está en Clasicalia al completo, online y sin registro.