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Cuál leer primero

La metamorfosis o Bartleby: las dos formas de desaparecer del mundo moderno

A Gregor Samsa le cambia el cuerpo y sigue pensando en llegar tarde a la oficina. Bartleby no cambia nada: simplemente deja de hacer.

Separados por sesenta años —«Bartleby» es de 1853, «La metamorfosis» de 1915— y por un océano, los dos cuentan lo mismo desde ángulos opuestos: qué pasa cuando alguien deja de servir para el trabajo que se espera de él.

Kafka lo hace por lo fantástico: un viajante de comercio amanece convertido en un insecto enorme y la historia no se detiene ni un segundo a explicar por qué. Melville lo hace por lo cotidiano: un copista de Wall Street empieza a responder «preferiría no hacerlo» y no hay nada sobrenatural en ello, lo cual resulta aún más inquietante.

La metamorfosis: el que se convierte en un problema doméstico

Gregor Samsa mantiene a sus padres y a su hermana con un trabajo que odia. Una mañana despierta transformado. Su primera preocupación no es el cuerpo: es el tren que ha perdido y el jefe que va a venir. La familia pasa del susto al cuidado, del cuidado a la molestia y de la molestia al alivio.

Kafka prohibió expresamente que se dibujara el insecto en la cubierta. La obra no va de qué es Gregor, sino de cómo lo tratan. Son tres partes y se lee en poco más de una hora.

Bartleby: «preferiría no hacerlo»

Un abogado de Wall Street contrata a un copista callado y eficiente. Un día le pide que coteje un documento y Bartleby responde: «preferiría no hacerlo». Repite la fórmula ante cada petición, deja de copiar, deja de irse de la oficina, deja de comer. El narrador —que es el abogado— no consigue enfadarse con él, y ese desconcierto es el relato.

Melville lo publicó anónimamente en una revista, hundido tras el fracaso de «Moby Dick». Es el primer gran retrato de la oficina en la literatura, escrito cuando la oficina apenas existía.

En qué se parecen

Los dos son relatos breves sobre un hombre que deja de producir y sobre cómo reacciona su entorno. En los dos, lo raro no se explica nunca: ni por qué Gregor amanece insecto ni por qué Bartleby prefiere no hacerlo. Y en los dos, la pregunta verdadera no es sobre el protagonista sino sobre los que lo rodean.

Los dos acaban igual de secos: una muerte contada casi de pasada y una vida que sigue sin él. Ese final sin música es parte del efecto.

Una frase de cada uno

Cuando Gregor Samsa se despertó una mañana tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama convertido en un insecto monstruoso.
La metamorfosis · Franz Kafka

La primera frase más famosa del siglo XX, tal cual la dejó Kafka

Preferiría no hacerlo.
Bartleby, el escribiente · Herman Melville

La respuesta de Bartleby, repetida hasta desmontar el mundo

Las diferencias, una a una

La metamorfosisBartleby, el escribiente
Año19151853
RegistroFantástico, aceptado sin explicaciónRealista, sin nada sobrenatural
EscenarioUn piso familiarUn despacho de Wall Street
Quién narraTercera persona pegada a GregorEl jefe, en primera persona
El detonanteUna transformación físicaUna frase repetida
Qué se examinaLa familiaEl trabajo y la compasión de un jefe
DuraciónPoco más de una horaMenos de una hora

Cuál leer primero

Empieza por «La metamorfosis» si buscas el impacto. La primera frase es una de las mejores de la literatura y a partir de ahí no suelta. Funciona con cualquier edad y siempre genera discusión sobre la familia.

Empieza por «Bartleby» si te interesa el mundo del trabajo. Es más corto todavía, más sutil y deja una incomodidad que dura días. En clase da mucho juego porque nadie se pone de acuerdo sobre qué le pasa a Bartleby.

Leídos seguidos —los dos caben en una tarde— se iluminan mutuamente: la misma renuncia, contada una vez desde dentro y otra desde fuera.

Para trabajarlo en clase

Cinco ejes de comparación, del más sencillo al que da para un comentario largo. Los dos textos están completos aquí, así que todo se puede comprobar sobre la obra.

  1. La primera frase de «La metamorfosis»: analizar por qué funciona y qué pasaría si explicara el motivo.
  2. Contar cuántas veces dice Bartleby su fórmula y en qué situaciones: el efecto de la repetición.
  3. El narrador de «Bartleby» es el jefe: qué cambia respecto a si narrara el copista.
  4. Seguir el trato de la familia a Gregor parte por parte: cuándo deja de ser hijo y pasa a ser cosa.
  5. Los dos finales, contados casi de pasada: qué consigue esa frialdad.

Por dónde entrar en cada uno

Si solo vas a leer una cosa de cada libro, que sea esta:

Preguntas frecuentes

¿En qué se convierte exactamente Gregor Samsa?

El original alemán dice «ungeheueres Ungeziefer», algo así como «bicho monstruoso»: un término deliberadamente impreciso. Kafka pidió que no se ilustrara. La imprecisión es intencionada.

¿Cuál es más corto?

«Bartleby», ligeramente. Los dos se leen en menos de hora y media y caben juntos en una tarde.

¿Por qué dice Bartleby «preferiría no hacerlo» y no «no quiero»?

Porque no es una negativa, es una preferencia: no se puede discutir con ella ni castigarla como desobediencia. Ahí está toda la fuerza del relato y por eso desarma al narrador.

¿Son difíciles de leer?

No. Los dos están escritos con una prosa clara y directa. Lo difícil no es leerlos, es decidir qué significan.

¿Qué relación tienen con el existencialismo?

Se los suele citar como precedentes: los dos plantean a un individuo que no encaja en un sistema que no puede cambiar. Pero ninguno de los dos autores usó nunca esa etiqueta.