Las 36 estratagemas: claves para leerla y comentarla
Anónimo · 34 min de lectura · texto completo y gratis
«Cruzar el mar engañando al cielo». «Matar con un cuchillo prestado». «La estratagema de la ciudad vacía». Treinta y seis proverbios chinos de cuatro caracteres que resumen dos mil años de astucia militar y política.
De qué trata
El compendio recoge treinta y seis fórmulas de engaño estratégico, agrupadas en seis series de seis según la situación: cuando se lleva ventaja, cuando se disputa el terreno, cuando se ataca, cuando el enfrentamiento es confuso, cuando se conquista y cuando la posición es desesperada. Cada estratagema es un título de cuatro caracteres, una breve explicación y un ejemplo histórico. Algunas son célebres fuera de China: «asediar a Wei para salvar a Zhao», es decir, atacar la retaguardia del enemigo en lugar de socorrer al aliado sitiado; «observar el fuego desde la orilla opuesta», dejar que los adversarios se destruyan entre sí; «sacrificar el ciruelo para salvar el melocotonero», aceptar una pérdida menor para conservar lo esencial; «la estratagema de la ciudad vacía», simular ausencia de defensas para hacer sospechar una trampa; y la última, la más citada, «huir es la mejor opción», que ocupa el trigésimo sexto lugar precisamente porque solo se usa cuando todas las demás han fallado.
Estructura
| Estratagemas 1–6: en ventaja | Cuando se domina la situación: engañar al cielo, asediar a Wei, matar con cuchillo prestado, esperar descansado al enemigo fatigado. |
| Estratagemas 7–12: en disputa | Cuando las fuerzas están igualadas: crear algo de la nada, aparentar por un camino y avanzar por otro, observar el fuego desde la orilla, ocultar el puñal tras la sonrisa. |
| Estratagemas 13–18: al atacar | Golpear la hierba para espantar la serpiente, tomar prestado un cadáver, atraer al tigre fuera de la montaña, capturar al cabecilla. |
| Estratagemas 19–24: en confusión | Retirar la leña bajo el caldero, pescar en aguas revueltas, la cigarra que se despoja de su piel, cerrar la puerta para atrapar al ladrón. |
| Estratagemas 25–30: al conquistar | Sustituir las vigas sin mover la casa, señalar al árbol para insultar a la morera, fingir locura, el ardid del árbol florido, la belleza como arma. |
| Estratagemas 31–36: en desventaja | La trampa de la mujer hermosa, la ciudad vacía, la siembra de la discordia, la automutilación, el encadenamiento de ardides y, la última, la retirada. |
Temas para el comentario
El engaño como norma
Igual que en Sun Tzu, la premisa es que el conflicto se gana engañando: fabricando una apariencia y haciendo que el adversario decida sobre ella.
La economía de fuerzas
Muchas estratagemas consisten en que otro haga el trabajo: usar a un tercero, esperar a que el enemigo se agote, aprovechar una discordia ajena.
Los nombres como memoria
Los títulos de cuatro caracteres funcionan como refranes. En China y Japón se usan en el habla corriente sin necesidad de explicarlos.
Ganar sin fuerza
Las series finales, las de posición desesperada, son las más ingeniosas: cómo sobrevivir cuando no se tiene con qué luchar.
La retirada
La estratagema treinta y seis, huir, es la más famosa del conjunto: reconocer cuándo no hay nada que hacer también es estrategia.
Uso más allá de la guerra
Como Sun Tzu, el compendio se lee hoy en clave de negociación, política y competencia empresarial, y en China es un referente cultural corriente.
Lengua y estilo
Es un compendio de proverbios: cada estratagema son cuatro caracteres, una glosa breve —a menudo tomada del I Ching— y un ejemplo histórico.
Su fuerza está en la imagen concreta: la cigarra que deja la piel, el ciruelo sacrificado, el cuchillo prestado. Se recuerdan sin esfuerzo y por eso han sobrevivido.
Es brevísimo y admite lectura salteada: cada estratagema es independiente y ocupa una página.
Contexto
El texto tal como lo conocemos apareció en un manuscrito hallado en 1941 en un mercado de Shaanxi y publicado en 1943, aunque recoge tradición estratégica muy anterior y varias estratagemas están documentadas desde hace más de dos mil años.
Los ejemplos proceden en su mayoría de la historia china y del Romance de los Tres Reinos, la novela histórica más popular de Asia oriental, de donde salen la ciudad vacía y otras escenas famosas.
Se lee junto a El arte de la guerra, del que es complemento práctico: donde Sun Tzu enuncia principios, las estratagemas dan las jugadas concretas.
Lo esencial, en cinco puntos
- Treinta y seis fórmulas en seis series, ordenadas según la posición en que uno se encuentre.
- Cada estratagema es un proverbio de cuatro caracteres, y muchos siguen usándose en el habla corriente china.
- «Huir es la mejor opción» es la número 36: la última de todas y solo cuando el resto ha fallado.
- Complementa a Sun Tzu: aquel da principios, este da jugadas concretas.
- El texto se conoce por un manuscrito hallado en 1941, aunque recoge tradición muy anterior.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las 36 estratagemas?
Un compendio chino de treinta y seis fórmulas de engaño estratégico, cada una resumida en un proverbio de cuatro caracteres con su explicación y su ejemplo histórico. Están agrupadas en seis series según la situación en que uno se encuentre.
¿Cuál es la estratagema más conocida?
«De las treinta y seis, huir es la mejor», que ocupa el último lugar. Se cita en China como se cita un refrán, y significa que retirarse a tiempo es preferible a perderlo todo. Otras muy célebres son la de la ciudad vacía y la de matar con un cuchillo prestado.
¿Se relaciona con El arte de la guerra?
Sí, se leen juntas. Sun Tzu enuncia los principios generales de la estrategia; las estratagemas ofrecen aplicaciones concretas y memorizables de esos mismos principios.
¿Es un libro antiguo?
La tradición que recoge lo es, pero el texto tal como lo conocemos procede de un manuscrito descubierto en 1941. Varias de las estratagemas están documentadas en fuentes de hace más de dos milenios.
¿Cuánto se tarda en leerlo?
Menos de una hora. Cada estratagema ocupa una página y se puede consultar por separado.
