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Guía de lectura

La Celestina: claves para leerla y comentarla

Fernando de Rojas · 5 h 27 min de lectura · texto completo y gratis

Un enamorado impaciente, una vieja que cobra por arreglar voluntades y una ciudad donde todo el mundo tiene un precio. Lo que empieza como comedia de amores acaba con cinco muertos y un padre hablando solo.

De qué trata

Calisto, joven noble, se enamora de Melibea y es rechazado. Sus criados le presentan a Celestina, una vieja alcahueta que consigue —con labia y un conjuro— que Melibea ceda. A partir de ahí todo se derrumba por codicia: los criados matan a Celestina por el reparto del pago y son ejecutados, Calisto muere al caer de una escalera saliendo del huerto y Melibea se arroja desde una torre. Cierra la obra el llanto de su padre, Pleberio, ante el cuerpo de su hija.

Estructura

Autos I-IVPlanteamiento. El encuentro en el huerto, el rechazo de Melibea, la contratación de Celestina y su entrada en casa de Melibea con la excusa de vender hilado.
Autos V-XIINudo. El cordón, la rendición de Melibea, la compra de Pármeno con Areúsa y la primera cita. Acaba con el asesinato de Celestina y la ejecución de los criados.
Autos XIII-XIXLos amores y la venganza. Un mes de encuentros en el huerto mientras Elicia y Areúsa preparan el desquite con Centurio. El alboroto provoca la caída de Calisto.
Autos XX-XXIDesenlace. Melibea se lo cuenta todo a su padre desde la torre y se deja caer. El planto de Pleberio cierra la obra.

Temas para el comentario

El amor como enfermedad

Calisto no ama: padece. La obra usa los tópicos del amor cortés —el enamorado que sufre, la dama inalcanzable— pero los lleva al ridículo: este galán reza a Melibea como a una diosa y paga a una alcahueta para conseguirla. La parodia del amor cortés es el primer tema que hay que saber.

La codicia como motor

Nadie se mueve por amor salvo los dos protagonistas, y ni ellos del todo. Celestina trabaja por dinero, los criados traicionan por dinero, y Celestina muere precisamente por no querer repartir. El dinero es lo que mueve la trama y lo que la revienta.

Un mundo sin providencia

No hay castigo divino ni justicia poética: Calisto muere por una escalera mal puesta, no por sus pecados. Los personajes caen por accidente, por avaricia o por descuido. Es una obra sin consuelo, y ahí está su modernidad.

El criado que piensa

Sempronio y Pármeno hablan, razonan y tienen intereses propios: se ríen de su amo en apartes y calculan lo que sacan. Antes de La Celestina, los criados literarios no tenían conciencia de clase. Después de ella, la picaresca es posible.

La ciudad y el dinero nuevo

Pleberio es comerciante, no noble. Calisto tiene dinero pero no oficio. Celestina vive de servicios. Es el retrato de una sociedad urbana donde la posición ya no la da la sangre sino lo que puedes pagar.

El tiempo y la muerte

Celestina repite que la vida es corta y que hay que aprovechar; Pleberio termina descubriendo que el mundo es un valle de lágrimas. Entre el «goza mientras puedas» de la vieja y el llanto final del padre está toda la obra.

Personajes

Lengua y estilo

Lo que más sorprende al leerla es la doble lengua. Los señores —Calisto, Melibea, Pleberio— hablan un castellano culto, latinizante, lleno de citas de autoridades y de frases largas. Los criados y Celestina hablan con refranes, insultos y frases cortas. Y a veces se cruzan: Celestina imita el registro culto cuando le conviene, que es justo lo que la hace peligrosa.

Otro rasgo que suele caer en examen es el aparte: los criados comentan en voz baja lo que dice su amo, y el lector oye las dos cosas. Es teatro puro, y es lo que convierte a los criados en personajes con vida propia.

Y los refranes: Celestina habla casi solo con ellos. Son su forma de tener siempre razón — un refrán no se discute.

Contexto

Se publicó en 1499 como Comedia de Calisto y Melibea, en dieciséis autos; poco después creció a veintiuno y pasó a llamarse Tragicomedia. Estamos en la España de los Reyes Católicos, siete años después de 1492: expulsión de los judíos, Inquisición en marcha y una sociedad urbana en la que el dinero empieza a mover más que el linaje.

Fernando de Rojas era jurista y converso, bachiller en Salamanca. Contó en el prólogo que encontró el primer auto ya escrito por otra mano y completó el resto en quince días de vacaciones. Nunca volvió a publicar nada. Ese origen —un converso escribiendo una obra sin consuelo religioso— explica buena parte de las lecturas modernas del libro.

La Inquisición la expurgó a partir de 1632 y aun así se leyó sin parar: más de cien ediciones antes de 1650.

Lo esencial, en cinco puntos

Preguntas frecuentes

¿Cuántos autos tiene La Celestina?

Veintiuno, más el argumento inicial. La primera versión de 1499 tenía dieciséis y se llamaba «Comedia»; al añadir cinco autos —el llamado «Tratado de Centurio»— pasó a titularse «Tragicomedia de Calisto y Melibea».

¿Por qué se llama Tragicomedia?

Lo explica el propio Rojas: unos lectores querían comedia y otros tragedia, y él optó por el término intermedio. Tiene el arranque de una comedia de amores y el final de una tragedia.

¿Quién mata a Celestina y por qué?

Sempronio y Pármeno, los criados de Calisto, porque ella se niega a repartir con ellos la cadena de oro que le pagó su amo. Son detenidos en el acto y ejecutados en la plaza.

¿Melibea se suicida?

Sí. Tras la muerte de Calisto sube a una torre con la excusa de mirar, le cuenta a su padre todo lo que ha pasado y se deja caer. Es de los pocos suicidios de la literatura española medieval contados sin condena explícita.

¿Qué es el planto de Pleberio?

El monólogo final: el padre, ante el cuerpo de su hija, se lamenta y pide cuentas al mundo y al amor. Es el gran texto de duelo del español y el fragmento que más se manda comentar.