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Hojas de hierba: claves para leerla y comentarla

Walt Whitman · 5 h 13 min de lectura · texto completo y gratis

Se publicó a costa del autor, sin su nombre en la portada y con su retrato en camisa y sombrero ladeado. Whitman se pasó el resto de la vida reescribiéndolo: de doce poemas en 1855 a casi cuatrocientos en la última edición.

De qué trata

Whitman se propone algo que no se había hecho: una poesía para una democracia nueva, escrita sin rima ni metro, capaz de nombrar el cuerpo, el trabajo, las ciudades y a cualquier persona de la calle. El poema central es un canto a sí mismo que es a la vez un canto a todos: el yo que habla se identifica con el carpintero, con el esclavo fugitivo, con la mujer que mira desde la ventana, con la hierba que crece sobre las tumbas. Reivindica el cuerpo con la misma naturalidad que el alma, celebra la variedad de oficios y de gentes de los Estados Unidos, mira a la muerte sin miedo —la hierba es «el hermoso cabello sin cortar de las tumbas»— y se dirige directamente al lector, incluso al que vendrá cien años después. El prefacio de 1855 es un manifiesto sobre qué debe ser un poeta en un país sin aristocracia.

Estructura

PrefacioEl manifiesto de 1855: qué es un poeta en América, por qué los Estados Unidos son en sí mismos el mayor poema y qué exige la nueva poesía.
Me celebro a mí mismoEl poema mayor, luego titulado «Canto a mí mismo». El yo que se expande hasta contener a todos, la hierba, los catálogos de oficios y de gentes.
Los poemas del cuerpo«Los cuerpos de hombres y mujeres me rodean»: la reivindicación de lo físico que escandalizó a su época y le costó un empleo.
Los poemas del tiempo y la muerte«Pensar en el tiempo», «Deambulo toda la noche en mi visión»: la meditación sobre lo que pasa y lo que queda.
Los poemas breves finales«Había un niño que salía cada día», «¿Quién aprende mi lección completa?», «Grandes son los mitos»: piezas más contenidas que cierran el volumen.

Temas para el comentario

El yo que contiene a todos

«Me contradigo. Muy bien, me contradigo: soy amplio, contengo multitudes». El sujeto de estos poemas no es un individuo aislado sino un lugar donde caben los demás.

La democracia

La poesía como forma política: si todos los ciudadanos son iguales, todos merecen entrar en el poema, con su oficio y su nombre. Los catálogos de Whitman son eso, listas de iguales.

El cuerpo

Escribir sobre el cuerpo sin vergüenza fue en 1855 un escándalo, y le costó a Whitman el despido de un puesto público. Es una de las claves de su modernidad.

La naturaleza y la hierba

La hierba es la imagen central del libro: crece igual sobre todos, une a vivos y muertos y no distingue clases.

La muerte sin miedo

No hay lamento fúnebre en Whitman: morir es transformarse, y la materia sigue. Su serenidad ante el final es una de sus marcas.

El lector

Se dirige a quien lee, de tú, y le habla desde el futuro. Pocos libros interpelan tan directamente a quien los tiene en las manos.

Lengua y estilo

Inventa el verso libre en inglés: sin rima ni metro fijo, con versículos largos de respiración bíblica y ritmo de oleaje. Es la aportación formal que cambió la poesía occidental.

El catálogo es su recurso más reconocible: enumeraciones de oficios, lugares y personas que pueden ocupar páginas y que producen un efecto de abundancia y de igualdad.

Este volumen recoge la edición de 1855, la primera: doce poemas y el prefacio, sin los títulos que Whitman les puso después. Es la versión más concentrada y la que produjo la conmoción original.

Contexto

Publicado en julio de 1855 por el propio Whitman, que era tipógrafo y compuso él mismo parte del libro. Sin nombre de autor en la portada, con su retrato en mangas de camisa y sombrero: una declaración de intenciones.

Emerson, la máxima autoridad literaria del país, le escribió una carta de elogio —«te saludo al comienzo de una gran carrera»— que Whitman se apresuró a estampar en la siguiente edición, sin pedir permiso.

Lo reescribió y amplió durante treinta y siete años, hasta la llamada edición del lecho de muerte de 1892. Es el libro fundacional de la poesía estadounidense y una influencia directa en Neruda, Lorca, Pessoa y Ginsberg.

Lo esencial, en cinco puntos

Preguntas frecuentes

¿Por qué se titula Hojas de hierba?

Por la imagen central del libro: la hierba que crece en todas partes, igual para todos, sobre las tumbas de los ricos y de los pobres. En inglés, leaves significa además las hojas de un libro, y el juego es deliberado.

¿Qué edición es esta?

La primera, de 1855: el prefacio y los doce poemas iniciales. Es la más breve y la más radical; las ediciones posteriores llegaron a casi cuatrocientos poemas.

¿Es egocéntrico el «Canto a mí mismo»?

No en el sentido corriente. El «yo» del poema se declara idéntico al lector y a cualquier otro: «lo que yo asumo, tú lo asumirás». Es un yo colectivo, no una autobiografía.

¿Por qué fue escandaloso?

Por hablar del cuerpo, del deseo y de la sexualidad con naturalidad, y por hacerlo en verso libre, sin las formas que definían entonces la poesía. Whitman perdió un empleo público por ello.

¿Cuánto se tarda en leerlo?

Unas dos horas y media. La poesía de Whitman pide leerse en voz alta y en tandas: los poemas largos son de aliento amplio y cansan si se leen de corrido.