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El Profeta: claves para leerla y comentarla

Kahlil Gibran · 1 h 02 min de lectura · texto completo y gratis

Un profeta espera el barco que lo devolverá a su isla y, antes de partir, la gente del puerto le pide que hable. De ese esquema salieron veintiséis poemas en prosa que llevan un siglo leyéndose en bodas y funerales de medio mundo.

De qué trata

Almustafá lleva doce años en la ciudad de Orfalese esperando el barco que ha de llevarlo de vuelta. Cuando por fin llega, los habitantes se reúnen en la plaza y le piden que les hable antes de marcharse. Una mujer llamada Almitra le pide que hable del amor, y a partir de ahí van pidiendo, uno tras otro, sobre los asuntos de la vida: el matrimonio, los hijos, el dar, el comer y el beber, el trabajo, la alegría y la tristeza, las casas, la ropa, la compraventa, el crimen y el castigo, las leyes, la libertad, la razón y la pasión, el dolor, el conocerse a uno mismo, la enseñanza, la amistad, el hablar, el tiempo, el bien y el mal, la oración, el placer, la belleza, la religión y, por último, la muerte. A cada uno responde con una parábola breve. Las respuestas más citadas son las del matrimonio —«estad juntos, pero no demasiado juntos: las columnas del templo están separadas»— y la de los hijos: «vuestros hijos no son vuestros hijos, son hijos e hijas de la vida».

Estructura

La llegada del barcoEl marco: doce años de espera, la partida inminente y la petición del pueblo de Orfalese.
Amor, matrimonio e hijosLos tres primeros discursos y los más leídos: el amor que corona y crucifica, los espacios en la unión, y los hijos como flechas lanzadas.
El trabajo y los bienesDar, comer, trabajar —«el trabajo es el amor hecho visible»—, la compraventa, las casas y la ropa.
El dolor y la leyAlegría y tristeza como inseparables, el crimen y el castigo, las leyes, la libertad, la razón y la pasión, el dolor y el autoconocimiento.
Enseñar, hablar, orarLa amistad, la palabra, el tiempo, el bien y el mal, la oración, el placer, la belleza y la religión.
La despedidaEl discurso sobre la muerte y la marcha del profeta, con la promesa de volver.

Temas para el comentario

La unión con distancia

«Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis de una sola». Su idea del amor conyugal como cercanía que respeta el espacio del otro es la más citada del libro.

Los hijos

«Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos; podéis albergar sus cuerpos, pero no sus almas». Uno de los textos sobre la paternidad más leídos del mundo.

Los contrarios inseparables

Alegría y tristeza, placer y dolor, vida y muerte: Gibran los presenta siempre como dos caras de lo mismo, no como opuestos.

El trabajo como amor

«El trabajo es el amor hecho visible». Frente a la idea del trabajo como maldición, propone verlo como una forma de entrega.

La religión sin dogma

Su espiritualidad es deliberadamente inespecífica: mezcla cristianismo maronita, sufismo, teosofía y romanticismo, y por eso ha podido ser leída en contextos muy distintos.

La libertad

Advierte que quien se enorgullece de su libertad la lleva como un yugo, y que las cadenas que más atan son las que se han llegado a admirar.

Lengua y estilo

Es poema en prosa: versículos breves con ritmo bíblico, imitación deliberada del tono profético del Antiguo Testamento y del Evangelio.

La estructura es de preguntas y respuestas: cada capítulo empieza con alguien que pide y sigue con un discurso breve. Eso permite leer solo el capítulo que interese.

Gibran lo escribió directamente en inglés, que era su segunda lengua, y esa sencillez léxica forzada explica parte de su claridad y de su enorme difusión.

Contexto

Kahlil Gibran (1883–1931) nació en el Líbano, emigró de niño a Boston y vivió entre Estados Unidos y París. Escribió en árabe y en inglés, y también fue pintor: las ilustraciones originales del libro son suyas.

Publicado en 1923, no fue un éxito inmediato pero nunca dejó de venderse: se calcula que supera los cien millones de ejemplares y que es uno de los libros más traducidos del siglo XX.

Tuvo un segundo auge en los años sesenta con la contracultura estadounidense, y sigue siendo lectura habitual en bodas y funerales de países muy distintos.

Lo esencial, en cinco puntos

Preguntas frecuentes

¿De qué trata El profeta?

De un hombre a punto de embarcar que responde, uno por uno, a los asuntos que le plantean los habitantes de la ciudad donde ha vivido doce años: el amor, el matrimonio, los hijos, el trabajo, el dolor, la libertad, la muerte y una veintena más.

¿Cuál es el pasaje más conocido?

El del matrimonio —«estad juntos, pero dejad espacios en vuestra unión»— y el de los hijos —«vuestros hijos no son vuestros hijos»—. Se leen habitualmente en bodas y en ceremonias de todo el mundo.

¿Es un libro religioso?

Es espiritual pero no confesional. Gibran creció en el cristianismo maronita y bebió del sufismo, de la teosofía y del romanticismo, y su texto evita deliberadamente cualquier dogma concreto. Por eso lo leen personas de tradiciones muy distintas.

¿Hay que leerlo en orden?

No. Cada discurso es independiente y se puede ir directamente al tema que interese; el marco narrativo solo enmarca el conjunto.

¿Cuánto se tarda en leerlo?

Alrededor de una hora. Es breve y de lectura pausada, más para releer que para terminar.