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El Príncipe: claves para leerla y comentarla

Nicolás Maquiavelo · 2 h 21 min de lectura · texto completo y gratis

Un funcionario en paro, torturado y desterrado a una finca, escribió en unos meses el manual que separó para siempre la política de la moral. Buscaba un empleo. No se lo dieron.

De qué trata

Maquiavelo examina cómo se conquista, se conserva y se pierde un Estado, dejando fuera cómo debería ser el poder para atender solo a cómo funciona. Clasifica los principados, estudia las armas —propias, mercenarias, auxiliares— y sostiene que un príncipe sin ejército propio está a merced de otros. En la segunda mitad llega la parte que hizo el escándalo: si conviene más ser amado o temido, si un gobernante debe mantener la palabra dada cuando le perjudica, cómo debe parecer virtuoso aunque no pueda serlo siempre, y cómo se usan la crueldad y la clemencia según convenga. Cierra con la teoría de la fortuna —que gobierna la mitad de nuestros actos y a la que hay que enfrentarse con audacia— y una exhortación apasionada a liberar Italia de los extranjeros.

Estructura

Capítulos I–XILos tipos de principado: hereditarios, mixtos, nuevos, conquistados con armas propias o ajenas, con crímenes o por favor popular. Análisis frío, con ejemplos antiguos y contemporáneos.
Capítulos XII–XIVLas armas. Contra los mercenarios y las tropas auxiliares, y a favor del ejército propio: para Maquiavelo, la base de todo lo demás.
Capítulos XV–XIXLa conducta del príncipe. Aquí están los capítulos célebres: liberalidad y tacañería, ser amado o temido, cómo cumplir la palabra dada y cómo evitar el desprecio y el odio.
Capítulos XX–XXVLos ministros, los aduladores, las fortalezas, y el capítulo sobre la fortuna y su comparación con un río desbordado.
Capítulo XXVILa exhortación final a liberar Italia: un cambio de tono completo, apasionado y patriótico, que cierra el libro.

Temas para el comentario

La política como es, no como debería ser

La ruptura fundacional: Maquiavelo declara que va a ocuparse de la «verdad efectiva de la cosa» y no de repúblicas imaginarias. Ahí nace la ciencia política moderna.

Virtù y fortuna

No la virtud moral, sino la capacidad, la energía y la habilidad para actuar en el momento oportuno. La fortuna gobierna la mitad; la otra mitad es del que sabe aprovecharla.

Ser y parecer

No hace falta tener todas las buenas cualidades, pero sí aparentarlas. Es el consejo que más ha marcado la imagen del libro.

Temor y amor

«Es más seguro ser temido que amado, si hay que elegir». La frase completa añade algo que casi siempre se omite: pero evitando siempre el odio.

Los ejemplos

César Borgia es el modelo casi permanente, y Maquiavelo lo conoció en persona como diplomático. El libro está lleno de casos concretos, no de abstracciones.

Italia

El último capítulo revela la intención de fondo: un país fragmentado, invadido por franceses y españoles, que necesita quien lo unifique.

Lengua y estilo

Es breve, seco y directo: veintiséis capítulos cortos, sin retórica de escuela, con el tono de un informe profesional. Esa sequedad es parte de su efecto.

Razona siempre por ejemplos históricos: Roma, Alejandro, Fernando el Católico, César Borgia. No hay principios abstractos, hay casos y su lección.

El capítulo final rompe el tono: después de veinticinco capítulos de frialdad analítica, termina con una llamada emocionada a liberar Italia y una cita de Petrarca.

Contexto

Escrito en 1513, poco después de que los Médici recuperaran Florencia y Maquiavelo, alto funcionario de la república caída, fuera destituido, encarcelado, torturado y desterrado a su finca. Lo redactó en unos meses y lo dedicó a Lorenzo de Médici para intentar recuperar un puesto. No lo consiguió.

Se publicó en 1532, cinco años después de su muerte, y entró en el Índice de libros prohibidos en 1559. «Maquiavélico» pasó a las lenguas europeas como insulto, con frecuencia en boca de gente que no lo había leído.

Conviene leerlo junto a sus Discursos sobre la primera década de Tito Livio, mucho más extensos y republicanos: el mismo autor que aquí aconseja a un príncipe defiende allí el gobierno del pueblo.

Lo esencial, en cinco puntos

Preguntas frecuentes

¿Es El príncipe un manual para tiranos?

Es la lectura tradicional, pero hay otra: que Maquiavelo describe sin juzgar, y que en los Discursos defiende la república con la misma claridad. Rousseau llegó a sostener que era un libro de republicanos disfrazado de consejo a un príncipe.

¿Dijo Maquiavelo «el fin justifica los medios»?

No con esas palabras: es un resumen posterior. Lo que escribe es que en las acciones de los hombres, y sobre todo de los príncipes, se atiende al resultado, porque es lo que la gente juzga.

¿Qué es la virtù?

La capacidad de actuar con energía, decisión y oportunidad ante las circunstancias. No tiene que ver con la virtud moral, y es el concepto central del libro junto con la fortuna.

¿Por qué lo escribió?

Para recuperar un empleo. Había sido secretario de la república florentina durante catorce años, perdió el puesto al volver los Médici y dedicó el libro a Lorenzo con la esperanza de que lo llamaran de vuelta. No sirvió de nada.

¿Cuánto se tarda en leerlo?

Unas dos horas y media. Son veintiséis capítulos muy breves y es uno de los clásicos de pensamiento político más fáciles de leer de un tirón.