Discurso sobre la desigualdad: claves para leerla y comentarla
Jean-Jacques Rousseau · 2 h 13 min de lectura · texto completo y gratis
«El primero al que, tras cercar un terreno, se le ocurrió decir esto es mío y encontró gente bastante simple para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil». Rousseau presentó esto a un concurso académico. No ganó.
De qué trata
La Academia de Dijon preguntaba cuál es el origen de la desigualdad entre los hombres y si la autoriza la ley natural. Rousseau responde reconstruyendo hipotéticamente la historia de la especie. En estado de naturaleza, el hombre es solitario, sano, sin lenguaje elaborado, sin propiedad y sin más pasiones que la conservación de sí mismo y la piedad ante el sufrimiento ajeno: no es bueno por virtud, sino por falta de ocasión de ser malo. La desigualdad natural —de fuerza o de edad— es mínima y no explica nada. Lo que lo cambia todo es un proceso: la fabricación de instrumentos, las primeras cabañas, la vida en común, la comparación con los demás, y sobre todo la agricultura y la metalurgia, que exigen dividir la tierra y crean la propiedad. Con ella llegan el trabajo ajeno, la riqueza, el conflicto y, para protegerla, un pacto engañoso: los ricos convencen a los pobres de instituir leyes y magistrados que en realidad consagran su ventaja. La desigualdad culmina en el despotismo, donde todos vuelven a ser iguales porque todos son igual de nada ante el amo.
Estructura
| Dedicatoria a Ginebra | Un elogio de su ciudad natal como república bien ordenada, escrito con intención política y no exento de ironía. |
| Prefacio | El método: no se trata de historia sino de razonamiento hipotético. Hay que quitar al hombre todo lo que la sociedad le ha añadido para ver qué queda. |
| Primera parte | El estado de naturaleza: el hombre solitario, la piedad natural, la ausencia de lenguaje y de propiedad, la perfectibilidad como rasgo distintivo de la especie. |
| Segunda parte | La caída: las primeras asociaciones, la familia, la comparación y el amor propio, la agricultura y la metalurgia, la propiedad, la guerra y el pacto fraudulento que instituye el Estado. |
Temas para el comentario
El estado de naturaleza
No es una etapa histórica sino una hipótesis metodológica. Rousseau lo advierte: sirve para juzgar el presente, no para describir el pasado.
Propiedad y desigualdad
El origen del mal está en el cercado del primer terreno. Es la formulación que Marx y toda la tradición socialista recogerán después.
Amor de sí y amor propio
Distinción capital: el primero es el instinto natural de conservación; el segundo, el deseo de ser preferido a los demás, que solo nace en sociedad y es la fuente de la desdicha.
La perfectibilidad
La capacidad de cambiar y mejorar, que distingue al hombre del animal, es también la que le permite corromperse. Es un arma de doble filo.
El pacto fraudulento
El Estado no nace de un acuerdo justo sino de una estratagema de los ricos para asegurar sus posesiones. Es la contrapartida crítica de El contrato social.
La piedad
Frente a Hobbes, Rousseau sostiene que el hombre natural no es agresivo: siente repugnancia ante el sufrimiento ajeno, y eso basta para explicar la convivencia sin virtud ni ley.
Lengua y estilo
Es un discurso académico convertido en obra filosófica: se presentó a un concurso, no lo ganó y su autor lo publicó por su cuenta con notas extensas.
El método es conjetural: Rousseau razona sobre lo que el hombre debió de ser una vez despojado de todo lo social, y él mismo advierte que no está haciendo historia.
La prosa es apasionada y de gran fuerza retórica, muy distinta de la frialdad deductiva de El contrato social. Los pasajes sobre el primer cercado o sobre el hombre encadenado se citan solos.
Contexto
Escrito en 1754 para el concurso de la Academia de Dijon y publicado al año siguiente. Rousseau ya había ganado el premio con su primer discurso, sobre las ciencias y las artes; este, más radical, no fue premiado.
Voltaire le escribió al recibirlo una carta célebre: «nunca se ha empleado tanto ingenio en querer convertirnos en bestias; dan ganas de andar a cuatro patas al leer vuestra obra».
Es la obra que introduce en la filosofía la idea de que la desigualdad no es natural sino histórica, y por tanto reversible. De ahí arranca buena parte del pensamiento social moderno.
Lo esencial, en cinco puntos
- El estado de naturaleza es una hipótesis de método, no una descripción histórica: Rousseau lo dice expresamente.
- El «buen salvaje» no es virtuoso: es inocente por falta de ocasión, matiz que se pierde en la versión popular.
- La propiedad —el primer cercado— es el punto de partida de la desigualdad social.
- La distinción entre amor de sí y amor propio es la clave psicológica de toda la obra de Rousseau.
- El Estado nace, según este texto, de un pacto engañoso propuesto por los ricos: es la cara crítica de El contrato social.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el «buen salvaje»?
Una etiqueta posterior que Rousseau nunca usó. Su hombre natural no es virtuoso ni moral: es un ser solitario y limitado que no hace daño porque no tiene motivos ni ocasión, no porque sea bueno.
¿Rousseau quería volver al estado de naturaleza?
No, y lo negó expresamente. Consideraba ese retorno imposible; el estado de naturaleza le sirve como criterio para medir cuánto de nuestra desdicha es obra de las instituciones y no de la naturaleza.
¿Cómo se relaciona con El contrato social?
Son las dos caras de su pensamiento político: el Discurso explica cómo nació de hecho una sociedad injusta, y El contrato social, bajo qué condiciones podría ser legítima. Se leen mejor juntos y en ese orden.
¿Qué diferencia hay con Hobbes?
Para Hobbes el estado de naturaleza es una guerra de todos contra todos y el Estado es la salvación. Para Rousseau el hombre natural es pacífico por falta de trato y por piedad natural, y es la sociedad la que introduce la violencia.
¿Cuánto se tarda en leerlo?
Unas dos horas y media. La segunda parte, la de la historia hipotética de la humanidad, es la más conocida y puede leerse casi de forma independiente.
