De la guerra III: claves para leerla y comentarla
Carl von Clausewitz · 4 h 33 min de lectura · texto completo y gratis
En estas páginas está la frase que todo el mundo cita y casi nadie ha leído en su sitio: la guerra no es sino una continuación de la relación política, con una mezcla de otros medios.
De qué trata
El tercer tomo cierra el tratado con el ataque y el plan de guerra. El ataque se estudia como reverso de la defensa: qué busca, cómo se sostiene y, sobre todo, dónde está su límite. Ahí aparece el punto culminante, uno de los conceptos más útiles del libro: toda ofensiva victoriosa llega a un momento a partir del cual seguir avanzando la debilita —las líneas se alargan, las bajas se acumulan, el defensor se acerca a sus reservas— y el vencedor puede perder por haber ganado demasiado. La segunda parte, el plan de guerra, contiene las conclusiones generales. Clausewitz sostiene que hay que identificar el centro de gravedad del enemigo —aquello de lo que depende su cohesión— y dirigir contra él el esfuerzo concentrado; que el plan debe derivar del objetivo político y no al revés; y que el primer acto de juicio de un estadista y un general es reconocer qué clase de guerra están emprendiendo. De ahí la formulación definitiva: la guerra es un instrumento de la política y debe llevar su carácter y medirse con su escala.
Estructura
| El ataque | El ataque frente a la defensa: sus formas, sus ventajas decrecientes y el desgaste creciente del que avanza. |
| El punto culminante | El momento en que la ofensiva alcanza su máximo y a partir del cual cada paso adelante la debilita. Uno de los conceptos más aplicados del tratado. |
| El plan de guerra | Guerra absoluta y guerra real, el objetivo final, la relación entre el fin político y los medios militares. |
| El centro de gravedad | Cómo identificar aquello de lo que depende la cohesión del enemigo y por qué hay que concentrar contra ello el golpe. |
| La guerra como instrumento político | El capítulo final y la conclusión de toda la obra: la política decide para qué se combate, y la conducción de la guerra es la política misma con otros medios. |
Temas para el comentario
El punto culminante
Vencer demasiado también se paga. Napoleón en Moscú es el ejemplo que está detrás de todo el capítulo.
El centro de gravedad
El punto contra el que concentrar el esfuerzo: el ejército principal, la capital, la alianza clave o la opinión del pueblo, según el caso.
La primacía de la política
La guerra no tiene gramática propia que valga contra el fin que persigue. Es la conclusión de toda la obra y su aportación más duradera.
Conocer la guerra que se emprende
El primer juicio y el más importante: no confundir la guerra que se está haciendo con otra distinta. Toda la historia militar posterior le ha dado la razón.
El resultado nunca es absoluto
Ninguna derrota es definitiva: el vencido puede considerarla un mal pasajero y buscar la revancha. Eso obliga a pensar el después de la victoria.
Guerra absoluta y guerra real
La distinción del primer tomo vuelve aquí como principio de planificación: los medios se ajustan al fin político, no al ideal teórico.
Lengua y estilo
Es el tomo más breve y el que reúne las conclusiones: quien solo pueda leer una parte del tratado además del primer libro, debería leer esta.
El capítulo final sobre la guerra como instrumento político tiene un tono distinto, más rotundo y más general: es la síntesis de todo lo anterior.
Como el resto, quedó en revisión al morir el autor, y hay pasajes que él pensaba reescribir a la luz de esa tesis final.
Contexto
Clausewitz (1780–1831) entró en el ejército prusiano a los doce años, combatió contra Napoleón, fue hecho prisionero, sirvió en el ejército ruso durante la campaña de 1812 y acabó dirigiendo la Academia de Guerra de Berlín. Escribió el tratado a lo largo de doce años y murió de cólera sin terminarlo.
Fue su viuda, Marie von Brühl, quien ordenó los manuscritos y los publicó entre 1832 y 1834 con un prólogo propio. Sin ella la obra se habría perdido.
Su influencia es continua desde entonces: se estudió en el Estado Mayor prusiano, lo leyeron Moltke, Lenin, Eisenhower y toda la doctrina militar contemporánea, y sus conceptos —fricción, centro de gravedad, punto culminante— siguen enseñándose con su nombre.
Lo esencial, en cinco puntos
- Aquí está la formulación literal de la tesis más citada: la guerra como continuación de la relación política con otros medios.
- El punto culminante del ataque explica por qué las ofensivas victoriosas acaban derrotándose solas.
- El centro de gravedad sigue siendo hoy un concepto operativo en la doctrina militar, con ese mismo nombre.
- El plan de guerra debe derivar del objetivo político: la estrategia militar nunca es autónoma.
- Es el tomo más breve y el que concentra las conclusiones de toda la obra.
Preguntas frecuentes
¿Dónde aparece la frase sobre la guerra y la política?
En este tomo, en el libro dedicado al plan de guerra. La formulación literal dice que la guerra «no es sino una continuación de la relación política, con una mezcla de otros medios», y se remata en el capítulo sobre la guerra como instrumento de la política.
¿Qué es el punto culminante?
El momento en que una ofensiva alcanza su máxima fuerza. Más allá, las líneas de suministro se alargan, las bajas pesan y el defensor se acerca a sus reservas: seguir avanzando debilita al vencedor. Detenerse a tiempo es una de las decisiones más difíciles del mando.
¿Qué es el centro de gravedad?
Aquello de lo que depende la cohesión del enemigo: su ejército principal, su capital, la alianza que lo sostiene o la voluntad de su población. La estrategia consiste en identificarlo y concentrar el esfuerzo contra él en lugar de dispersarse.
¿Se puede leer sin los tomos anteriores?
Contiene las conclusiones más famosas, pero se apoya en los conceptos del primer tomo. Lo razonable es leer al menos el libro sobre la naturaleza de la guerra antes de venir aquí.
¿Cuánto se tarda en leerlo?
Unas cinco horas. Es el más corto de los tres y el que más recompensa por página, porque reúne las conclusiones del tratado.
