De la guerra II: claves para leerla y comentarla
Carl von Clausewitz · 10 h 36 min de lectura · texto completo y gratis
Aquí está la tesis que más ha sorprendido a los lectores de Clausewitz durante dos siglos: defenderse es más fuerte que atacar. No por prudencia moral, sino por aritmética.
De qué trata
El segundo tomo se ocupa de con qué se hace la guerra y de cómo se resiste. La primera parte estudia las fuerzas militares: su composición, su relación con el terreno, el desgaste de las marchas y los campamentos, el abastecimiento, y sobre todo las fuerzas morales —la moral de la tropa, el espíritu del ejército, la confianza en el mando—, que Clausewitz considera imposibles de medir e imposibles de ignorar. La segunda parte desarrolla su teoría de la defensa, la más original del tratado. Sostiene que defender exige menos fuerzas que atacar, porque conservar es más barato que conquistar y porque el defensor tiene de su lado el terreno, el tiempo, las fortificaciones y el desgaste del que avanza. Pero advierte que una defensa que solo resiste está incompleta: la defensa consiste en esperar el golpe para devolverlo. Analiza sus formas, de la batalla defensiva a las líneas de fortalezas, la retirada al interior del país y la guerra popular, con la campaña rusa de 1812 como ejemplo constante.
Estructura
| Las fuerzas militares | Composición y proporción de las armas, el orden de batalla, las marchas, los campamentos y el abastecimiento: la materia física de un ejército. |
| Las fuerzas morales | La moral de la tropa, el espíritu del ejército, la audacia, la perseverancia y la tensión. Imposibles de calcular y decisivas. |
| La defensa: los principios | Por qué la defensiva es la forma más fuerte, qué significa esperar el golpe y por qué necesita rematar con un contraataque. |
| Las formas de la defensa | La batalla defensiva, las posiciones, las fortalezas, los ríos y montañas, y la defensa de un teatro de operaciones. |
| La retirada y la guerra popular | La retirada al interior del país y el armamento del pueblo, con la campaña de Rusia de 1812 como caso central. |
Temas para el comentario
La superioridad de la defensa
La tesis del tomo: el objetivo negativo —conservar— exige menos que el positivo. Es aritmética militar, no un elogio de la pasividad.
La defensa como escudo de golpes
Esperar para devolver. Una defensa que solo aguanta no gana nada; la que espera el momento y contraataca puede decidir una guerra.
Las fuerzas morales
Clausewitz insiste en que ninguna teoría que ignore la moral de las tropas sirve para nada, aunque reconoce que no puede reducirse a números.
La concentración en el punto decisivo
No importa tener más soldados en total: importa tener más donde y cuando se decide. Es su lectura de la superioridad numérica.
Terreno, sorpresa y flancos
Las tres ventajas que permiten vencer con menos fuerzas, y las tres que el defensor puede explotar mejor.
La guerra del pueblo
La resistencia popular como forma legítima y eficaz de defensa. Escrito por alguien que vio 1812 desde el bando ruso.
Lengua y estilo
Es el tomo más extenso de los tres y el más técnico: entra en detalle sobre marchas, campamentos, ríos, montañas y fortalezas.
Los capítulos son independientes y admiten lectura selectiva: el lector no militar puede quedarse con los principios de la defensa y con los capítulos sobre las fuerzas morales.
Los ejemplos históricos son constantes —Federico el Grande, Napoleón, la campaña rusa— y muchas veces sostienen el argumento mejor que la exposición teórica.
Contexto
Clausewitz (1780–1831) entró en el ejército prusiano a los doce años, combatió contra Napoleón, fue hecho prisionero, sirvió en el ejército ruso durante la campaña de 1812 y acabó dirigiendo la Academia de Guerra de Berlín. Escribió el tratado a lo largo de doce años y murió de cólera sin terminarlo.
Fue su viuda, Marie von Brühl, quien ordenó los manuscritos y los publicó entre 1832 y 1834 con un prólogo propio. Sin ella la obra se habría perdido.
Su influencia es continua desde entonces: se estudió en el Estado Mayor prusiano, lo leyeron Moltke, Lenin, Eisenhower y toda la doctrina militar contemporánea, y sus conceptos —fricción, centro de gravedad, punto culminante— siguen enseñándose con su nombre.
Lo esencial, en cinco puntos
- La tesis central: la defensiva es la forma más fuerte de hacer la guerra, aunque su objetivo sea negativo.
- Defender no es resistir: es esperar el golpe para devolverlo con un contraataque.
- Las fuerzas morales son decisivas y no pueden calcularse: ninguna teoría que las ignore vale.
- Lo que cuenta no es la superioridad numérica general, sino la del punto y el momento decisivos.
- La guerra popular y la retirada al interior del país aparecen como formas legítimas de defensa, con Rusia 1812 como modelo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la defensa es más fuerte que el ataque?
Porque su objetivo es conservar, y conservar exige menos esfuerzo que conquistar. El defensor aprovecha el terreno que conoce, las fortificaciones, el tiempo y el desgaste creciente del atacante. La contrapartida es que por sí sola no gana nada.
¿Defiende Clausewitz una guerra pasiva?
Al contrario. Insiste en que una defensa que solo aguanta está incompleta y en que su sentido es esperar el momento para devolver el golpe. La llamó un escudo hecho de golpes bien dirigidos.
¿Hace falta leer el primer tomo antes?
Es muy recomendable: allí están la definición de la guerra, la fricción y la incertidumbre, conceptos que aquí se dan por sabidos.
¿Qué papel dan estas páginas a la moral de las tropas?
Un papel decisivo. Sostiene que las fuerzas morales atraviesan todo el elemento de la guerra y que ninguna doctrina que las deje fuera puede servir, aunque admite que no se dejan medir.
¿Cuánto se tarda en leerlo?
Unas diez horas: es el más largo de los tres. Admite muy bien la lectura selectiva por capítulos.
