6 frases sacadas una a una de nuestras traducciones. No son citas de internet: cada una está comprobada contra el texto que puedes leer aquí mismo.
Nació de una apuesta: el verano sin sol de 1816, encerrados por la lluvia en Villa Diodati, Byron propuso que cada uno escribiera una historia de fantasmas. Mary —dieciocho años— soñó al estudiante arrodillado junto a su criatura y escribió la única obra de aquella noche que cambió la literatura. Se publicó anónima en 1818; esta edición sigue el texto revisado de 1831.
Fue en una lúgubre noche de noviembre cuando contemplé la culminación de mis esfuerzos.
Recuerda que soy tu criatura; debería ser tu Adán, pero soy más bien el ángel caído, a quien expulsas de la alegría sin delito alguno.
Fui benévolo y bueno; la miseria me convirtió en un demonio. Hazme feliz, y volveré a ser virtuoso.
La vida y la muerte me parecían límites ideales que primero debía traspasar, y derramar un torrente de luz sobre nuestro oscuro mundo.
Está bien. Me voy; pero recuerda, estaré contigo en tu noche de bodas.
¡Adiós, Walton! Busca la felicidad en la tranquilidad y evita la ambición.
De nuestra propia traducción al español, hecha desde el original. Cada frase se ha comprobado palabra por palabra contra el texto publicado en Clasicalia; las que no aparecían literalmente se descartaron.
Sí. «Frankenstein» está en Clasicalia al completo, online y sin registro.