6 frases sacadas una a una de nuestras traducciones. No son citas de internet: cada una está comprobada contra el texto que puedes leer aquí mismo.
Fernando de Rojas, jurista converso y bachiller en Salamanca, contó en su prólogo que encontró el primer auto ya escrito por otra mano y completó el resto en quince días de vacaciones. Nunca volvió a publicar nada.
En esto veo, Melibea, la grandeza de Dios.
¡Oh mundo, mundo! Muchos mucho de ti dijeron, muchos en tus cualidades metieron la mano
Del mundo me quejo, porque en sí me crió
¿Por qué me dejaste triste y solo in hac lachrymarum valle?
Papagayos, ruiseñores, que cantáis al alba, llevad nueva a mis amores cómo espero aquí sentada.
Su muerte convida a la mía, me convida y fuerza a que sea presto
De nuestra propia traducción al español, hecha desde el original. Cada frase se ha comprobado palabra por palabra contra el texto publicado en Clasicalia; las que no aparecían literalmente se descartaron.
Sí. «La Celestina» está en Clasicalia al completo, online y sin registro.