9 frases sacadas una a una de nuestras traducciones. No son citas de internet: cada una está comprobada contra el texto que puedes leer aquí mismo.
Se publicó en 1876, recién terminada la tercera guerra carlista, en plena pelea entre la España liberal y la tradicional. Galdós no disimula de qué lado está, y por eso la novela se leyó entonces —y se lee ahora— como una tesis.
¿Es verdad que existís, estrellas?
¡Madre de Dios!, ¡qué feísima soy!
¿Para qué estoy yo en el mundo?, ¿para qué sirvo?, ¿a quién puedo interesar?
A uno solo que me quiere porque no me ve.
Mis ojos no servirían para nada si no sirvieran para guiarte y decirte cómo son todas las hermosuras de la tierra.
Pobrecita, mejor cuenta le hubiera tenido morirse.
Esto se acabó. Es cuanto por ahora podemos decir de las personas que parecen buenas y no lo son.
¡Villahorrenda!... ¡cinco minutos!...
Mátale.
¿Quieres saber quién fue? Vida, época y obra completa de Benito Pérez Galdós.
¿Lo necesitas para un trabajo? Guías de lectura: Marianela · Doña Perfecta
De nuestra propia traducción al español, hecha desde el original. Cada frase se ha comprobado palabra por palabra contra el texto publicado en Clasicalia; las que no aparecían literalmente se descartaron.
Sí. Sus 2 obras están en Clasicalia al completo, online y sin registro.