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Retrato de Tomás de Kempis
Retrato grabado de Tomás de Kempis, siglo XVII. Rijksmuseum, Wikimedia Commons, dominio público.

Espiritualidad medieval

Tomás de Kempis

h. 1380 – 1471 · Kempen y Zwolle

Vivió setenta años en el mismo monasterio copiando libros. El suyo es, después de la Biblia, el más difundido de la historia del cristianismo.

1 obra suya en Clasicalia, completa y gratis.

Quién fue

Nació en Kempen, cerca de la frontera actual entre Alemania y Holanda, hijo de un herrero. A los trece años lo enviaron a Deventer, donde estudió con los Hermanos de la Vida Común, un movimiento de renovación espiritual laica.

A los veinte entró en el monasterio de Agnietenberg, cerca de Zwolle, donde su hermano era prior. Allí se quedó setenta años. Fue copista —copió la Biblia entera cuatro veces—, maestro de novicios y subprior. No viajó, no discutió con nadie y prácticamente no ocurrió nada en su vida.

«La imitación de Cristo» circuló primero anónima, en cuadernillos, y se difundió por toda Europa antes de que nadie supiera quién la había escrito. Se han contado más de tres mil ediciones. Kempis murió en 1471, a los noventa y un años.

Su época

Es el momento de la devotio moderna: un movimiento del norte de Europa que reaccionó contra la teología escolástica, con su sutileza académica, proponiendo una piedad sencilla, interior y practicable por cualquiera. Este libro es su producto más perfecto.

Su obra en Clasicalia

Todas se leen enteras aquí, gratis y sin registro.

Cronología

  1. h. 1380Nace en Kempen, hijo de un herrero.
  2. 1392Va a Deventer con los Hermanos de la Vida Común.
  3. 1399Entra en el monasterio de Agnietenberg.
  4. 1413Es ordenado sacerdote.
  5. h. 1418–1427Se compone «La imitación de Cristo», que circula anónima.
  6. 1425Es nombrado subprior.
  7. 1471Muere en Agnietenberg a los 91 años.
  8. s. XVIEl libro es ya, tras la Biblia, el más impreso de Europa.

Ideas clave

Saber poco y vivir bien

«Prefiero sentir compunción que saber definirla.» El libro entero es una desconfianza sistemática hacia el conocimiento que no cambia la conducta.

La vida interior

Propone mirar hacia dentro en vez de discutir hacia fuera. Es un manual práctico de examen de uno mismo, no un tratado.

Capítulos de una página

Está escrito en unidades brevísimas, numeradas, pensadas para leer una al día y darle vueltas. Nunca fue un libro para leer del tirón.

La vanidad de todo

«Vanidad de vanidades y todo vanidad, salvo amar a Dios y servir solo a Él.» El primer capítulo marca el tono de los otros ciento catorce.

Por dónde empezar

Empieza por el libro I y a razón de un capítulo o dos por sesión. Son ciento catorce capítulos muy breves y leerlos seguidos los anula: está construido para la relectura lenta.

Los libros I y II son los más universales y los que puede leer cualquiera. El IV trata de la eucaristía y es específicamente católico.

Aunque no compartas la fe, el libro funciona como ejercicio de atención y de honestidad con uno mismo, que es por lo que lo han leído tantos lectores no creyentes.

Qué no está aquí, y dónde seguir

Aquí está «La imitación de Cristo» completa, sus cuatro libros. Kempis escribió sermones, biografías y tratados menores que hoy prácticamente no se leen fuera del ámbito monástico.

También: frases de Tomás de Kempis, comprobadas una a una contra el texto publicado.

Para trabajarlo en clase

Cinco ejes para preparar un trabajo o una sesión sobre el autor. Todo se puede comprobar sobre los textos, que están aquí completos.

  1. Elegir cinco capítulos breves y reescribirlos en lenguaje actual sin perder el sentido.
  2. Su desconfianza del saber que no cambia la conducta: debatirla con ejemplos escolares.
  3. Comparar su método —capítulos cortos para releer— con las «Meditaciones» de Marco Aurelio.
  4. Rastrear qué lectores célebres no creyentes lo han leído y qué encontraron en él.
  5. Distinguir en un capítulo lo que es doctrina católica de lo que es consejo aplicable a cualquiera.

Preguntas frecuentes

¿Es seguro que lo escribió él?

La autoría se discutió durante siglos y se propusieron otros nombres. Hoy la mayoría se lo atribuye, aunque probablemente recogiera material de su comunidad.

¿Hay que ser creyente?

Ayuda, pero no es imprescindible. Muchos lectores agnósticos lo han leído como manual de vida interior.

¿Es difícil?

Nada: frases cortas y directas. Lo difícil es la exigencia de lo que pide, no el idioma.

¿Cuánto se ha difundido?

Se estima que más de tres mil ediciones y traducciones a decenas de lenguas. Solo la Biblia lo supera dentro del cristianismo.

¿Se parece a los estoicos?

En la desconfianza del deseo y en el examen de uno mismo, mucho. Cambia el fundamento: aquí no es la razón, es la fe.