Poesía latina
43 a.C. – 17 d.C. · Sulmona, Roma y Tomis
Augusto lo desterró al mar Negro por «un poema y un error». Nunca dijo cuál fue el error, y llevamos dos mil años intentando averiguarlo.
1 obra suya en Clasicalia, completa y gratis.
Nació en Sulmona, en una familia acomodada que lo mandó a Roma a estudiar retórica para hacer carrera política. Ejerció algunos cargos menores y los dejó: quería escribir versos, y sus versos gustaron enseguida. Fue el poeta de moda de la Roma elegante.
Escribió sobre el amor con desparpajo: «Amores», «Heroidas» y sobre todo el «Arte de amar», un manual de seducción en verso que chocaba frontalmente con la política de restauración moral de Augusto.
En el año 8 d.C., cuando estaba acabando «Las metamorfosis», Augusto lo desterró a Tomis, en la costa del mar Negro, en el confín del imperio. Ovidio dijo que la causa fueron «un poema y un error», y nunca explicó el segundo. Pasó allí los últimos nueve años de su vida escribiendo cartas para que lo perdonaran. No lo perdonaron: murió en el destierro.
Augusto había impuesto leyes contra el adulterio y una campaña de recuperación de las virtudes antiguas. Ovidio publicaba en ese momento un manual para conquistar mujeres casadas. La colisión estaba servida, aunque casi todos los estudiosos creen que el destierro tuvo además una causa política que nunca se hizo pública.
Todas se leen enteras aquí, gratis y sin registro.
Doscientas cincuenta historias unidas por una sola idea: nada permanece en su forma. Dioses, ninfas, ríos y hombres cambian de cuerpo sin parar.
Buena parte de lo que Occidente sabe de mitología griega lo sabe por Ovidio: Dafne, Narciso, Eco, Ícaro, Orfeo, Midas, Pigmalión. Pintores y poetas han ido a este libro durante veinte siglos.
Sus historias son breves, ágiles y no se ponen solemnes. Ovidio es el más moderno de los latinos: divierte antes que instruir.
Muchas metamorfosis ocurren huyendo de una violación o castigando a una víctima. Leídas hoy, esas historias dicen cosas que la Antigüedad no se planteaba, y ahí está buena parte de su interés en clase.
No lo leas seguido: entra por las historias. Son doscientas cincuenta y están encadenadas, pero cada una se sostiene sola.
Empieza por Dafne y Apolo, Narciso y Eco, Ícaro, Orfeo y Eurídice, Pigmalión y Midas. Son las más conocidas y las mejor contadas.
Si prefieres orden, el libro I empieza por la creación del mundo y el diluvio, y funciona muy bien como entrada.
Aquí están «Las metamorfosis» completas, sus quince libros. Faltan el «Arte de amar», los «Amores», las «Heroidas» —cartas ficticias de heroínas mitológicas a los hombres que las abandonaron—, los «Fastos» y las elegías del destierro, «Tristes» y «Pónticas».
También: frases de Ovidio, comprobadas una a una contra el texto publicado.
Cinco ejes para preparar un trabajo o una sesión sobre el autor. Todo se puede comprobar sobre los textos, que están aquí completos.
No. Es una antología encadenada y funciona muy bien a trozos.
Él habla de «un poema y un error». El poema sería el «Arte de amar»; el error nunca se supo, y las hipótesis van del adulterio de una nieta de Augusto a una conspiración.
No. Es el latino más ameno y sus historias son breves y muy visuales.
No se conserva ninguno antiguo. Las estatuas de Constanza y de Sulmona son modernas, y las imágenes que circulan son invenciones posteriores.
Enorme. Shakespeare, Dante, Rubens, Tiziano, Velázquez y Bernini fueron a este libro. Sin Ovidio, buena parte del arte europeo no existiría.