
Teatro moderno
1828 – 1906 · Noruega, Italia y Alemania
Una puerta que se cierra al final de una obra suya se oyó en toda Europa: fue el portazo con el que el teatro empezó a hablar de la vida real.
1 obra suya en Clasicalia, completa y gratis.
Nació en Skien, un pueblo portuario noruego. Su padre se arruinó cuando él tenía ocho años y la familia cayó en la pobreza y en el desprecio del vecindario; esa experiencia de vergüenza social recorre toda su obra. A los quince entró de aprendiz en una botica.
Dirigió teatros en Bergen y en Cristianía (hoy Oslo) durante años, con más fracasos que éxitos. En 1864 se marchó de Noruega y pasó veintisiete años fuera, en Roma, Dresde y Múnich. Desde el extranjero escribió las obras que lo hicieron universal.
«Casa de muñecas» (1879) provocó tal escándalo que en Alemania le exigieron un final alternativo en el que Nora se quedaba; lo escribió a regañadientes para evitar que se lo falsificaran, y lo llamó «un ultraje a la obra». Volvió a Noruega en 1891 convertido en una gloria nacional y murió en Cristianía en 1906.
En la Europa de 1879 la mujer casada carecía de capacidad jurídica: no podía firmar un préstamo sin su marido, que es exactamente el nudo de la obra. «Casa de muñecas» no inventa ese marco, lo pone en escena, y por eso resultó insoportable.
Todas se leen enteras aquí, gratis y sin registro.
Antes de Ibsen se hacían dramas históricos y vodeviles. Él puso en escena hipotecas, enfermedades venéreas y matrimonios que no funcionan, con muebles de verdad y gente que habla como se habla.
Su estructura característica: la acción empieza cuando todo ya ha ocurrido y algo del pasado se acerca. Casi todas sus obras son investigaciones disfrazadas de salón.
La respuesta de Nora a su marido —antes que esposa y madre, es un ser humano— fue la frase más subversiva del siglo.
Los personajes de Ibsen viven sobre un acuerdo tácito de no mirar. La obra consiste en que alguien mira.
Empieza por «Casa de muñecas» y léela como se lee una obra de teatro: tres actos, un solo decorado, y la posibilidad de leerla en voz alta con alguien. Se hace en menos de dos horas.
Fíjate en los objetos. El árbol de Navidad, el buzón cerrado, el baile de la tarantela: Ibsen no pone nada en escena que no signifique algo más adelante.
Después, «Hedda Gabler», que es el reverso de Nora: una mujer que también se ahoga y elige otra salida.
Aquí está «Casa de muñecas». Faltan «Espectros», «Un enemigo del pueblo», «El pato salvaje», «Hedda Gabler» y «Peer Gynt», el poema dramático para el que Grieg escribió su música más conocida.
También: frases de Henrik Ibsen, comprobadas una a una contra el texto publicado.
Cinco ejes para preparar un trabajo o una sesión sobre el autor. Todo se puede comprobar sobre los textos, que están aquí completos.
Porque Nora se marcha, deja marido e hijos y cierra la puerta. En 1879 eso no se había puesto en un escenario, y muchos teatros se negaron a representarlo.
En un discurso de 1898 dijo que él no había escrito sobre derechos de la mujer, sino sobre seres humanos. La obra funciona igual, y las suffragettes la adoptaron de todos modos.
Sí, y esta especialmente: es casi todo diálogo y las acotaciones son breves. Leerla en voz alta la multiplica.
No. Sus tramas son claras y avanzan. Lo difícil es lo que dejan pensando después.
«Hedda Gabler» o «Un enemigo del pueblo», según se prefiera lo íntimo o lo político.