
Romanticismo alemán
1749 – 1832 · Fráncfort y Weimar
A los veinticuatro escribió una novela que puso de moda un chaleco amarillo y, según la leyenda, una oleada de suicidios por amor en media Europa.
1 obra suya en Clasicalia, completa y gratis.
Hijo de una familia acomodada de Fráncfort, estudió Derecho sin ganas y a los veinticuatro años publicó «Las penas del joven Werther», escrita en unas semanas a partir de un desengaño propio y del suicidio de un conocido. El éxito fue inmediato y europeo: Napoleón decía haberla leído siete veces.
En 1775 el duque Carlos Augusto lo llamó a Weimar y allí se quedó el resto de su vida, como ministro y consejero. Administró minas, carreteras y hacienda; se ocupó del teatro de la corte. En 1786 huyó en secreto a Italia durante casi dos años, un viaje que le cambió el gusto y la manera de escribir.
Fue también naturalista: escribió sobre botánica, sobre anatomía y una «Teoría de los colores» en la que discutía con Newton y a la que daba tanta importancia como a su literatura. Trabajó en «Fausto» durante sesenta años y terminó la segunda parte meses antes de morir, a los ochenta y dos.
Goethe vive el paso del Antiguo Régimen al mundo moderno: nace en un imperio de principados y muere con los ferrocarriles en marcha. «Werther» es el libro emblema del Sturm und Drang, la primera juventud romántica alemana; el propio Goethe se apartó luego de aquello y pasó a defender un clasicismo sereno.
Todas se leen enteras aquí, gratis y sin registro.
«Werther» son cartas de un solo remitente. El lector queda encerrado en una cabeza, sin contrapeso, y por eso la caída resulta tan inevitable.
La generación de Goethe reivindicó la pasión frente a la razón ilustrada. Werther es el manifiesto y también la advertencia.
Toda su obra posterior corrige a Werther: el «Wilhelm Meister» y el «Fausto» proponen que uno se forma limitándose, no desbordándose.
No separaba observar una planta de escribir un verso. Su idea de «planta originaria» influyó en la biología del XIX.
Empieza por «Werther» y léelo como lo que es: un libro de veinticuatro años. Son cartas breves; se lee en tres o cuatro horas.
Fíjate en las fechas de las cartas. El tiempo entre una y otra se va acortando según avanza la obsesión, y ese ritmo es la mitad del efecto.
Si quieres al Goethe maduro, «Fausto I» es el paso siguiente, aunque exige más. El «Viaje a Italia» es la lectura amable.
Aquí está «Las penas del joven Werther». Falta «Fausto», que es su obra mayor; el «Wilhelm Meister», que inventó la novela de formación; «Las afinidades electivas», el «Viaje a Italia» y su poesía, que en alemán es lo que más se le admira.
También: frases de Goethe, comprobadas una a una contra el texto publicado.
Cinco ejes para preparar un trabajo o una sesión sobre el autor. Todo se puede comprobar sobre los textos, que están aquí completos.
Hubo casos documentados de imitación y varias ciudades prohibieron el libro. La magnitud está discutida: el término «efecto Werther» lo acuñó un sociólogo en 1974.
En parte. Goethe se enamoró de Charlotte Buff, prometida de un amigo, y se apoyó en el suicidio de Karl Wilhelm Jerusalem. Él sobrevivió escribiéndolo.
No. Son mundos distintos y los separan más de treinta años.
Sí, si se acepta su temperatura emocional. Es un libro sin ironía, escrito en serio y del tirón.
Su nombre completo es Johann Wolfgang von Goethe; el «von» se lo dieron en 1782. En español se le nombra por el apellido, como a Cervantes.