
Taoísmo
s. VI a.C. (tradicional) · China
Puede que no existiera. Se le atribuye un libro de cinco mil caracteres que es, después de la Biblia, el más traducido de la historia.
1 obra suya en Clasicalia, completa y gratis.
De Lao Tse —«el maestro viejo»— no se sabe casi nada seguro. La biografía tradicional la fijó el historiador Sima Qian en el siglo I a.C., y él mismo advierte de que hay varias versiones incompatibles.
Según ese relato, fue archivero de la corte de Zhou, se entrevistó con Confucio —que salió impresionado y desconcertado— y, viendo que el reino se corrompía, montó en un buey y se marchó hacia el oeste. En el paso fronterizo, el guardián le pidió que dejara algo escrito antes de desaparecer. Escribió los cinco mil caracteres del «Tao Te King» y se fue. Nadie volvió a verlo.
La investigación moderna cree que el libro es obra de varias manos y de varios siglos, compilada hacia el siglo IV a.C. Eso no le quita nada: lo que hay dentro es coherente y no se parece a nada anterior.
Es la época de los Reinos Combatientes: China partida en estados que guerrean sin descanso. De esa crisis salen a la vez el confucianismo, que propone salvar el orden con ritos y deberes, y el taoísmo, que propone lo contrario: dejar de forzar las cosas.
Todas se leen enteras aquí, gratis y sin registro.
Primer verso del libro: lo que importa no cabe en palabras. Todo lo que viene después está dicho sabiendo que es insuficiente.
No es no hacer nada: es no empujar contra la corriente. El agua es blanda y acaba con la roca.
Lo blando vence a lo duro, lo vacío es lo que sirve —una vasija vale por el hueco—, el que se pone último acaba primero. Todo el libro invierte lo que parece obvio.
Su política: el mejor gobernante es aquel cuya existencia el pueblo apenas nota. Cuanto más leyes, más ladrones.
No lo leas como un libro. Son ochenta y un capítulos breves, muchos de diez líneas, y leídos seguidos se anulan entre sí. Uno al día es la medida.
Empieza por el capítulo 1 y el 11 —el de la rueda, la vasija y la casa, que explica de un golpe qué es lo vacío— y sigue por el 8, el del agua.
Cuando te suene, salta a Chuang Tzu: es más divertido y hace concreto lo que aquí es abstracto.
Aquí está el «Tao Te King» completo, sus ochenta y un capítulos. Para seguir por el taoísmo, Chuang Tzu está también en Clasicalia: es el mismo pensamiento contado con historias, humor y mariposas.
Dónde aparece su obra frente a la de otro autor, con lo que aporta cada una y cuál conviene leer antes.
También: frases de Lao Tse, comprobadas una a una contra el texto publicado.
Cinco ejes para preparar un trabajo o una sesión sobre el autor. Todo se puede comprobar sobre los textos, que están aquí completos.
No se sabe. La mayoría de los especialistas piensa que el libro es una compilación de varias manos y que «el maestro viejo» es una figura, no una biografía.
Se convirtió en escritura sagrada del taoísmo religioso siglos después, pero el texto en sí es filosófico y político, no devocional.
Porque el chino clásico no marca número, tiempo ni sujeto, y los versos admiten lecturas muy diferentes. Comparar dos versiones es parte del interés.
Una hora larga de un tirón. Pero no está hecho para eso: es un libro de relectura.
Es el mismo título en dos sistemas de transcripción del chino: el antiguo Wade-Giles y el pinyin actual. En español sigue siendo más común la primera forma.